El futuro del diseño de Mini pinta interesante: Bowie, los Beatles y los rallyes

Holger Hampf, jefe de diseño de Mini
Holger Hampf, jefe de diseño de Mini

Hablamos con el nuevo jefe de diseño de Mini, Holger Hampf, acerca del futuro de la marca, de nuevos proyectos y de colaboraciones que llegarán en los próximos meses o años.

Como parte de la reorganización interna que BMW llevó a cabo a finales de 2024, Oliver Heilmer dejó el departamento de diseño de Mini para asumir un nuevo cargo desde el que pasó a responsabilizarse de la imagen de la división M de BMW y de sus modelos compactos y medianos. Al mismo tiempo, Holger Hampf abandonó el BMW Group Designworks para ponerse al frente del diseño de Mini, así que en Top Gear hemos podido hablar con él para conocer qué significa este cambio para el futuro de la marca británica. Y, por lo que cuenta, parece que vienen tiempos bastante interesantes.

Espero sinceramente que Mini siga teniendo relevancia cultural y que pueda aportar algo positivo a la vida de la gente, especialmente en tiempos como los actuales”, explicó Hampf durante la entrevista. “Para mí, Mini no consiste en crear las formas más extremas o extravagantes. Es un producto que debe encajar en diferentes estilos de vida. Es una extensión de la personalidad de cada uno. Y creo que podemos conseguirlo con un diseño que transmita positivismo, que te aporte cierta energía”.

“Mini debe seguir siendo una marca única y optimista. Tiene que ser una marca con la que la gente genere una relación emocional, algo que vaya más allá de simplemente un coche. Puede sonar ambicioso o complicado, pero con una marca como Mini creo que es posible”.

Hampf se formó originalmente como diseñador industrial, aunque reconoce que acabó entrando en el mundo del automóvil “casi por casualidad” después de mudarse a California para incorporarse a Designworks en 1998. Entre 2014 y 2017 fue responsable de Experiencia de Usuario de Diseño para todo el Grupo BMW y participó directamente en el desarrollo de la actual pantalla circular multimedia de Mini, antes de regresar a Designworks como máximo responsable durante siete años.

“La larga etapa que pasé en Designworks sigue influyendo mucho en mi trabajo en Mini”, asegura. “Creo que me resulta bastante natural tener una visión más global y amplia del diseño automovilístico. Y no lo digo como una crítica al sector, pero a veces los diseñadores tienden a centrarse demasiado en el objeto, en las formas y en la geometría”.

“En Designworks trabajamos en sostenibilidad, colaboramos con Hewlett Packard, desarrollamos productos médicos… y cuando trabajas en proyectos tan distintos acabas ampliando muchísimo la perspectiva. Por ejemplo, siempre digo que para diseñar un mejor interior o una mejor interfaz multimedia es importante entender qué hace la gente cuando no está dentro del coche. Yo aporté precisamente esa visión relacionada con el estilo de vida digital y cómo eso influye en la manera en que deben diseñarse nuestros coches”.

Después de incorporarse a Mini justo tras la renovación completa de la gama llevada a cabo por Heilmer, incluyendo el lanzamiento del Mini Aceman, Hampf ya trabaja en los futuros restylings y en la próxima generación de modelos Mini. “No puedo decir precisamente que me esté aburriendo”, bromea.

“Mini es una marca con una historia y una herencia enormes. Lo primero que necesité fue tiempo para familiarizarme realmente con todo ello, aunque ya había tenido cierto contacto antes a través de proyectos relacionados con la interfaz multimedia y otros trabajos más pequeños. Pero esto ha sido una auténtica inmersión en la historia de la marca”.

“Y la verdad es que trabajar con esa historia resulta muy divertido. Hay quien piensa que eso puede limitarte creativamente, pero yo no lo veo así. Disfruto mucho trabajando sobre lo que ya existía anteriormente. De hecho, eso se puede ver perfectamente en los coches creados junto a Deus, donde me divertí muchísimo estudiando la historia de Mini en el Rally de Montecarlo para trasladarla a esa colaboración”.

Está claro que Hampf considera muy importante recuperar el legado de Mini en competición. “The Machine”, el prototipo con motor de combustión creado junto a la firma de ropa y estilo de vida Deus Ex Machina, incorporaba faros adicionales, enormes pasos de rueda y un gigantesco alerón trasero. Y todo apunta a que veremos más colaboraciones similares en el futuro.

“Creo que encaja perfectamente con el espíritu de Mini”, afirma Hampf cuando le preguntan por este tipo de proyectos conjuntos. Conviene recordar que actualmente ya se comercializa el Mini Cooper Paul Smith Edition y que recientemente también se presentaron dos prototipos del Countryman desarrollados junto al estudio de diseño austríaco Vagabund.

“En el pasado ya hicimos algunas ediciones especiales, aunque muchas eran desarrollos más internos”, explica Hampf. “Pero casi hemos olvidado que le dimos un coche a David Bowie para que hiciera algo especial con él. También les dimos coches a los Beatles o a Kate Moss, y siempre salían cosas muy interesantes. Me gustaría recuperar un poco ese espíritu. Trabajar y colaborar con otras personas o marcas es algo muy enriquecedor. Todos salen ganando”.

No puedo revelar demasiados detalles”, continúa, “pero ahora mismo me resulta fascinante estudiar las distintas épocas de Mini. En los años ‘70, ‘80 y ‘90, la fotografía británica, especialmente en blanco y negro, Twiggy, David Bowie, los Beatles… todas esas figuras disfrutaban de Mini como parte de su estilo de vida”.

“Estoy profundizando mucho en toda esa cultura y me gustan todos esos elementos que ayudaron a crear el carácter de Mini, un carácter que sigue muy vivo hoy en día”.

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