El jefe de Volkswagen lo tiene claro: el ID.2 GTI será un monstruo y el nuevo Golf GTI llegará en cuatro años

Volkswagen

Volkswagen no deja de aumentar la expectación de la nueva generación del Golf GTI mientas trabaja en el ID.2 GTI, su modelo más ambicioso. El CEO de VW es optimista con sus objetivos para esta década.

Volkswagen no exageraba con la expectación que ha generado en torno al tan esperado GTI eléctrico. El propio Thomas Schäfer, CEO de VW ha confirmado que el ID.2 GTI será todo un "monstruo".

"Creo que les vamos a sorprender con este coche. Será un viaje", en declaraciones de Schäfer para Top Gear. Las expectativas son enormes, pero aún habrá que esperar al menos un año más, lo poco que se sabe es que habrá un nuevo Golf GTI en 2030.

El proyecto de una nueva generación GTI está encima de la mesa. "Ya tenemos los diseños listos. Sabemos cómo es el vehículo; las dimensiones de la plataforma y el coche están claras", ha confirmado el CEO de Volkswagen.

El prototipo llega poco después de confirmar que las baterías LFP reemplazarán a las NMC de iones de litio que utiliza actualmente el fabricante alemán. VW pierde en composición química con las LFP, pero gana en seguridad y fiabilidad.

Volkswagen quiere protegerse de la guerra arancelaria iniciada por Estados Unidos. El Grupo VW ha confirmado que producirán las baterías LFP en las gigafábricas de Salzgitter (Austria) y St Thomas (Canadá).

El ID.2 GTI y las próximas generaciones de Volkswagen tendrán un salto importante en software si se cumplen todas las previsiones. El CEO de VW no ha entrado en detalles, pero ha adelantado que trabajan en "nuevas configuraciones".

"El software de nueva generación y la velocidad con la que se pueden actualizar los coches son totalmente diferentes a las arquitecturas antiguas", según Thomas Schäfer acerca de los cambios a los que se enfrenta el fabricante alemán.

Volkswagen tiene planes ambiciosos, con o sin GTI

El nuevo Golf GTI llegará en cuatro años, pero el Grupo VW se enfrenta a enormes desafíos en Europa si quiere mantener su cuota de mercado. Schäfer no ha edulcorado la situación a la que se enfrentan: la transición a los coches eléctricos, aranceles de Donald Trump y la llegada de las marcas chinas.

A esto se suma el descontento de los trabajadores en sus plantas de Alemania. Los empleados se declararon en huelga contra los cierres de fábricas y los despidos masivos poco antes de la Navidad del año pasado, algo insólito en sus 87 años de historia. 

El CEO de Volkswagen ha mencionado con orgullo que han conseguido reducir los costes de producción en un 13 % desde principios de año. Con GTI o sin GTI, Schäfer asegura que tienen "objetivos muy ambiciosos para este año... ¿estamos ya donde queremos estar? Todavía no, pero tengo muchas esperanzas de que con lo que hemos preparado, lo lograremos".

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