Lotus deja a un lado los coches eléctricos y vuelve a centrarse en los motores de combustión: el V6 seguirá dando alegrías

Abandonado el plan de ser una marca exclusivamente eléctrica, en el horizonte se vislumbra un nuevo V6 y un superdeportivo V8.
El caso de Lotus es paradigmático del estado de la industria del automóvil en el último lustro. Hace apenas unos años, era una de las marcas que con más convicción defendía la transición hacia el coche eléctrico. En 2021 llegó incluso a anunciar que el Emira sería su último modelo de producción equipado con un motor de combustión y que, a partir de 2028, toda su gama estaría formada exclusivamente por vehículos eléctricos. Sin embargo, el mercado ha cambiado, las ventas no han evolucionado como se esperaba y la firma británica ha tenido que dar un giro de timón importante.
La compañía propiedad del grupo Geely ha presentado su nueva estrategia “Focus 2030”, con la que abandona oficialmente sus planes de convertirse en una marca 100% eléctrica. En su lugar, Lotus apostará por una combinación de tecnologías que incluirá motores de combustión, sistemas híbridos enchufables y vehículos eléctricos.
El objetivo es que, a finales de la década, aproximadamente el 60% de sus ventas correspondan a modelos híbridos y el 40% a eléctricos, un enfoque bastante más realista que el anterior, con una totalidad de ventas de cero emisiones que se antojaba difícilmente alcanzable. Esto, además, supone un reconocimiento implícito de que la demanda de vehículos eléctricos de altas prestaciones no ha crecido al ritmo previsto.
En una entrevista reciente, con Automotive News, el consejero delegado de Lotus, Qingfeng Feng, admitió que la compañía había dado por hecho que los eléctricos dominarían el mercado con mayor rapidez de lo que ha sido finalmente.
“El segmento de los automóviles de lujo ha experimentado cambios trascendentales. Creíamos que los vehículos eléctricos podrían ser el futuro. Por eso actuamos con rapidez y decisión. Sin embargo, la penetración de los vehículos eléctricos no fue tan buena como esperábamos, y observamos que los clientes seguían prefiriendo los vehículos con motor de combustión interna”, comentaba.
Al final del día, las marcas se deben a sus clientes y si estos no quieren comprar algún tipo de vehículo, es necesario hacer cambios. Sin embargo, al preguntarle por qué cree que existe ese rechazo a las mecánicas eléctricas, admite que puede haber varios motivos.

“Algunos clientes simplemente disfrutan de la emoción de conducir un coche con un motor potente, incluso con cierta lentitud en la entrega de potencia. Un sistema de propulsión suave es ideal para quienes usan su coche a diario para ir al trabajo. Sin embargo, quienes compran coches deportivos toman esa decisión en busca de emociones al volante, de entretenimiento. Simplemente quieren divertirse”, explicaba.
Sea como fuere, los aficionados han recibido la noticia con los brazos abiertos, aunque los principales beneficiados de este cambio de estrategia no son tanto ellos (que también), como el Lotus Emira.
Cuando fue lanzado en 2022, estaba destinado a convertirse en el último deportivo de combustión de la historia de la marca. Ahora no solo seguirá vivo durante varios años más, sino que recibirá una importante evolución mecánica.
Lotus ha confirmado que abandonará tanto el conocido V6 atmosférico de origen Toyota como el motor turbo de cuatro cilindros suministrado por Mercedes-AMG que usaba hasta ahora, para adoptar una nueva generación de propulsores desarrollados por Horse Powertrain.
La gran estrella será el nuevo V6 de tres litros con doble turbocompresor. Este motor ha sido diseñado desde el principio para funcionar tanto como propulsor convencional como integrado en sistemas híbridos de altas prestaciones. Según la información adelantada por la compañía, desarrollará alrededor de 540 CV de potencia en su configuración de combustión (cifra que supera a los motores actuales del Emira) y podrá combinarse con sistemas eléctricos para ofrecer niveles de rendimiento todavía mayores.
Pero el regreso de los motores térmicos (o su no desaparición, según como se mire) no se limita al Emira. Lotus también ha confirmado el desarrollo de un nuevo superdeportivo híbrido V8, conocido por ahora como Type 135. Este modelo llegará en 2028 y se convertirá en el nuevo buque insignia de la compañía. La propia marca habla de una potencia cercana a los 1.000 CV y lo presenta como una reafirmación de su ADN deportivo.
Hasta que llegue, la electrificación no desaparecerá completamente de la gama. Los actuales Eletre y Emeya seguirán formando parte de la oferta comercial como coches eléctricos y recibirán nuevas variantes híbridas enchufables. De hecho, el primero ya dispone de ella, llamada Lotus Eletre X, que lleva un tiempo a la venta en China y ya ha abierto sus pedidos en Europa. Tiene hasta 952 CV y 935 Nm, acelera de 0-100 km/h en 3,5 segundos y tiene una autonomía eléctrica de hasta 350 km.


