El motor S62 V8 con 4,9 litros, era lo que menos importaba del BMW 540i (E39). Al menos, si conocías los sistemas de seguridad que equipaba

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BMW había diseñado un motor S62 para el Serie 5 E39 que era prácticamente perfecto, pero en realidad no fue el punto fuerte de este sedan. La marca dio un salto enorme en seguridad y equipamiento con el 540i.

El BMW Serie 5 (E39) se fabricó entre los años 1995 y 2003. La serie E39 fue la sucesora del E34, poco después llegaría el E60. Esta versión llegó con menos novedades de las esperadas, aunque un salto importante en seguridad cuando llegó el 540i Protection.

El Serie 5 disparó las ventas de la marca en Alemania, pero también fuera de sus fronteras. El modelo de serie equipaba un V8 de 4,9 litros a partir de 1998 como variante del M5.

El sucesor del E34, conocido internamente como "Entwicklung 39" vivió un rediseño completo respecto a la anterior generación. El motor era uno de los muchos cambios que había recibido el BMW Serie 5.

Un lavado de cara para el Serie 5

BMW se inspiró en el Serie 7 E38 para la carrocería y la electrónica. Este sedán no vivió un rediseño drástico, pero por fin se modernizaba con una distancia entre ejes que aumentó en 68 milímetros y una longitud total 55 milímetros mayor respecto al Serie 5 anterior.

La marca alemana tenía dos versiones: el 528i con un nuevo seis cilindros en línea M52 y el 540i con un motor V8 M62 de 4,4 litros. El primero tenía una potencia de 192 CV y el segundo subía a 212 CV.

El fabricante integró los primeros sistemas de navegación de fábrica con la tecnología MKI (o Mark I) de primera generación. BMW equipaba una pantalla de formato 4:3 desde la que consultar los mapas almacenados en un CD, algo más complejo que Google Maps o Waze, pero todo un avance para su época.

La generación de septiembre de 2002 almacena los mapas en un DVD en lugar de un CD. BMW iba más allá, fue el primer fabricante en incorporar el sistema CBC (Control de Frenado en Curva) desde la versión de 1997, lo que se suma a una larga lista de mejoras en seguridad.

El BMW Serie 5 era uno de los coches más seguros

BMW dio un giro radical a su estrategia con el Serie 5. La marca alemana no quería motores demasiado ruidosos, buscaban un equilibrio con la seguridad, que empezaba a ser la prioridad casi tres décadas atrás.

La primera novedad estaba en la carrocería con totalmente que actuaba como una jaula de seguridad. La estructura monocasco reforzaba los puntos clave para aumentar la rigidez sin incrementar el peso en exceso, apenas 10 kilogramos.

El chasis era mucho más rígido, lo que permitía que la suspensión funcionase con mayor precisión. Además, BMW estrenaba la dirección de cremallera con la Serie 5 con una respuesta de dirección más rápida y también más precisa desde el eje delantero.

La versión de 1998 no traía grandes cambios estéticos, volvían a estar en seguridad con la llegada de los airbags laterales traseros y el sistema de protección de cabeza. BMW incorporó dos bolsas que se inflan en caso de sufrir un impacto lateral y se despliegan sobre cada puerta delantera.

BMW introdujo faros de xenón más brillantes, control de distancia de aparcamiento y suspensión trasera autonivelante en 1999. Después llegaron los limpiaparabrisas con sensor de lluvia. La marca trajo en 2001 los faros antiniebla, en 2002 llegó el reproductor de CD integrado en el salpicadero y un año más tarde añadió anclajes Isofix/LATCH para sillas infantiles.