Ferrari está dando marcha atrás a las pantallas, aunque su CEO admite que son "un 50% más baratas"

Benedetto Vigna, CEO de Ferrari, ha afirmado en una entrevista reciente que los botones táctiles de los coches son más baratos que los interruptores físicos.
¿Cuál crees que es el peso que las grandes pantallas y los controles táctiles tienen en el proceso de compra de un coche nuevo? La respuesta es mucho, y cada vez se demanda más y más esta tecnología. En cambio, ya hay algunos fabricantes como Ferrari que están volviendo a lo analógico, a pesar de que, como ha admitido su CEO, los controles táctiles son “un 50% más baratos”.
Desde hace nos años, los interiores de los coches nuevos se han ido transformando en un espacio que suele girar alrededor de una gran pantalla táctil central. Este monitor, que no para de ganar pulgadas de tamaño, es el centro neurálgico de la tecnología del vehículo y permite acceder al sistema de información y entretenimiento donde el usuario encuentra cada vez más funciones.
Unos apuestan por un enfoque tecnológico
Algunas de estas funciones aportan un valor, cuanto menos, cuestionable para la conducción, pero son importantes a la hora de vender el coche. Los compradores las demanda y los fabricantes se las ofrecen a cambio de que la factura de venta del vehículo engorde.
Esto ha dejado de lado todo lo físico y analógico. Accionar un interruptor o girar una perilla se ha vuelto anticuado y le resta relevancia ante la posibilidad de hacer esto mismo a través de la pantalla o de un botón háptico.
Pero también ha generado más de un quebradero de cabeza. Integrar todas las funciones que hasta hace poco se controlaban con botones e interruptores en una pantalla táctil ha provocado que acceder a ellas sea más complicado y, en algunos casos, incluso peligroso, ya que obliga a apartar la mirada de la carretera incrementando el riesgo de sufrir un accidente de tráfico.
Ante las quejas de muchos usuarios que encuentran molesto que todo se haya vuelto digital y táctil, muchos fabricantes están deshaciendo algunas de sus últimas decisiones y volviendo a los botones físicos. Al menos para funciones básicas, como controlar la climatización, subir o bajar el volumen, o responder a una llamada telefónica.
Mientras otros se benefician del ahorro en costes
Puede que la decisión de apostarlo todo a los botones táctiles y las grandes pantallas parezca algo tecnológico y futurista, pero tal y como ha explicado el máximo responsable de Ferrari, Benedetto Vigna, resulta que estas soluciones son en realidad más rentables para los fabricantes de coches que apostar por los tradicionales interruptores físicos.
“El botón táctil es algo que se ha diseñado para beneficio del proveedor”, explica Vigna en una entrevista reciente concedida a Autocar India. El CEO de la firma italiana afirmó que los costes de fabricación de estos botones táctiles son un 50% inferiores a los de los botones físicos, una decisión que habría ahorrado millones de euros a cualquier marca de coches.
Sin embargo, y a pesar de tener una mayor rentabilidad, Ferrari ha decidido que sus nuevos coches llevarán más interruptores físicos que los modelos anteriores, un cambio de tendencia que apunta más a la exclusividad y la diferenciación frente a la competencia que a una decisión estratégica orientada al beneficio económico.
Por ese motivo, los de Maranello anunciaron recientemente que algunos de sus clientes podrían volver a tener botones físicos en sus coches, a pesar de que estos salieron de la fábrica equipados con interruptores táctiles.
Ferrari regresa a los botones físicos
Se trata del Ferrari Purosangue y el Ferrari 12Cilindri, dos modelos V12 a los que la marca les ha dado la oportunidad de sustituir los botones táctiles del volante por interruptores convencionales. Además, los últimos modelos de la compañía, como el Testarossa y el Amalfi, cuentan con más botones físicos que sus predecesores.
“No tenemos ningún problema en comercializar productos electrónicos de consumo que se vean iguales”, dijo el CEO de Ferrari en la entrevista. “Pero no nos gusta comercializar coches que sean todos iguales. Necesitamos hacer algo único. Estamos acostumbrados a hacer algo diferente”.
El ejemplo más claro de que lo analógico va a volver a la industria del automóvil lo encontramos en el nuevo Ferrari Luce. El interior del que va a ser el primer coche eléctrico de la compañía, ha sido desarrollado en colaboración con LoveFrom, el colectivo creativo estadounidense fundado por Sir Jony Ive, exjefe de diseño de Apple.
En ese interior, Ferrari propone el regreso a los botones físicos, con interruptores diseñados desde cero que permiten acceder a diversas funciones del vehículo, como los controles de la climatización, en lugar de integrarlos todos ellos dentro de la pantalla principal del coche.
Lo realmente llamativo aquí es que estamos ante un coche muy exclusivo creado por una marca como Ferrari que se dice que va a costar más de medio millón de euros. Y va a ser más analógico que nunca.
