El Ineos Grenadier recibió críticas sobre su conducción en carretera. La firma británica ha civilizado al todoterreno, pero sigue siendo una bestia off-road

Ineos tenía un enorme problema con el Grenadier, y ahora por fin lo han solucionado. La marca británica pretende volver a convencer a los compradores actualizando el todoterreno para que vaya mejor en carretera.
Ineos ha tomado probablemente una de sus decisiones más arriesgadas con el Grenadier, un auténtico todoterreno que apuntaba alto, pero que se ha topaco con alguna que otra dificultad, pues os conductores no estaban convencidos de este modelo con unas dimensiones enormes por cosas como el precio (desde 85.000 euros) o su utilidad dentro del asfalto.
Algunos incluso llegaron a describir al Ineos Grenadier como una máquina agrícola con matrícula. No era tan potente como la marca británica prometió y era poco manejable dadas sus dimensiones.
Ineos tiene buenas y malas noticias
Las primeras opiniones no eran buenas, pero Ineos ha trabajado para cambiar la opinión de los conductores. El Grenadier ha mejorado, aunque termina pareciéndose a un Land Rover Defender antiguo.
El Grenadier tenía una dirección nefasta en carretera, era lenta e imprecisa y una marcha dura. Muchos llegaron a compararlo con conducir un camión, así que la marca por fin ha solucionado su punto débil.
La principal novedad del Grenadier es una nueva caja de cambios de relación variable. La diferencia es enorme en experiencia de conducción; ahora la dirección es más firme y mucho más precisa.
Este era un enorme problema para los conductores. Conducir a alta velocidad, cambiar de carril y tomar curvas en carretera podría convertirse en algo demasiado trabajoso en la anterior generación.
En cuanto a los motores, en el nuevo Ineos siguen siendo de origen BMW: por un lado, el B57, que es un 3.0 turbodiésel de seis cilindros en línea con 249 CV, y por otro el B58, otro seis en línea, pero de gasolina y con 286 CV.
Mejor experiencia al volante y más ADAS

¿Y cómo lo ha hecho? Ineos ha reducido el radio de giro un 5%, un cambio pequeño pero que facilita la conducción en ciudad y zonas estrechas. Si estás acostumbrado a conducir un todoterreno con gran distancia entre ejes, sabrás que la diferencia puede ser enorme.
El Grenadier ahora es más manejable en espacios pequeños, lo que facilita aparcar en ciudad. Ineos ha dado un salto más que esperado en este todoterreno, es un buen punto de partida a pesar de aún tener trabajo por delante.
Los primeros conductores en probar esta nueva generación en Reino Unido confirman que siguen echando en falta más autocentrado en el volante. Este todoterreno sigue teniendo la conducción y la dirección de un vehículo pesado, aunque también es debido a su propia arquitectura de chasis de largueros y ejes rígidos, algo bueno en campo, y no tanto sobre el asfalto.
Más allá de la dirección, Ineos ha añadido mejoras en ADAS para cumplir con la última normativa de seguridad de la Unión Europea. Además, la marca trae una sorpresa con un botón de acceso directo para silenciar algunas alertas de los asistentes de conducción.
El fabricante ha anunciado también la Black Edition, disponible para el Grenadier y la pick-up Quartermaster. Se ha inspirado en el acabado Fieldmaster con el negro como protagonista en el interior, exterior y las llantas, posiblemente para atraer a los aficionados del Mercedes Clase G.

