El último modelo de Aston Martin es un SUV V12 que recuerda al V8 de los años 70. La parte mala es que solo va a existir en el videojuego Call of Duty

Aston Martin ha desarrollado un nuevo SUV con motor V12, el Dreadnought. Un modelo preparado para el apocalipsis... en el mundo virtual, puesto que por ahora solo se verá en un videojuego.
El nuevo SUV de Aston Martin no es una actualización del DBX ni tampoco un nuevo modelo de su gama. Se trata de un gigantesco vehículo de combate, preparado para resistir un apocalipsis zombi (esto lo podrías tomar de manera literal, como vas a ver ahora) y equipado con un motor V12. Su nombre completo es Aston Martin Dreadnought y comparte denominación con el revolucionario HMS Dreadnought, el buque de guerra que reescribió las reglas de la guerra naval a principios del siglo XX. En inglés, "Dreadnought" también significa "acorazado", así que cada uno puede buscar su razón favorita para la elección de ese nombre.
El Dreadnought es el último integrante de una larga lista de coches exagerados y de aspecto casi caricaturesco, diseñados por fabricantes para el mundo digital y liberados de las limitaciones de la física. Muchos han aparecido como conceptos Vision Gran Turismo, a menudo acompañados por maquetas físicas que respaldaban lo que se veía en pantalla.
Un coche de videojuego, pero para el Gran Turismo
Entre ellos están modelos como el Bugatti Vision GT, que anticipó el Chiron; el Dodge SRT Tomahawk X, de 2.500 CV, capaz de alcanzar los 644 km/h; el Red Bull X1 de Adrian Newey, o el McLaren Ultimate Vision Gran Turismo.
Por cierto, este último acabó convirtiéndose en un coche de producción bajo el nombre Solus GT, así que siempre queda la esperanza de que Aston haga lo mismo. Si no, ¿para qué involucrar a todo un departamento de diseño?
Porque sí, el Aston Martin Dreadnought es fruto de una colaboración entre los desarrolladores del nuevo videojuego Call of Duty: Modern Warfare 4 y el propio departamento de diseño de Aston Martin.
Podrás "conducirlo" cuando el juego se lance en octubre, pero, mientras tanto, han construido modelo real porque, sinceramente, ¿por qué no?
Este SUV cuenta con neumáticos todoterreno, más altura libre al suelo que un Unimog, un depósito de combustible extra, compartimentos específicos para armamento, suficientes focos como para iluminar una pista de aterrizaje, blindaje de grado militar y unos "sistemas de inteligencia adaptativa para zonas de combate", sea lo que sea eso.
Hasta aquí, todo encaja con un vehículo preparado para una zona de guerra, pero luego aparecen detalles como la fibra de carbono exterior con patrón de espiga, un salpicadero revestido en cuero color Oxford Tan y bisagras de las puertas acabadas en oro satinado anodizado.
Además, hay auténtico ADN de Aston Martin en el diseño. Fíjate en el característico borde elevado en la parte delantera del capó, la cintura estrechada de la carrocería, el alerón trasero tipo ducktail (inspirado, creo yo, en el Aston Martin Victor de 2020) y las gigantescas salidas de escape cuádruples.
Y luego están los elementos que llevan la realidad un poco más al límite: los dobles amortiguadores de estilo Dakar, las ruedas traseras completamente expuestas (lo que significa proyectar gravilla a cualquier coche que circule a menos de un kilómetro de distancia) y las cámaras que sustituyen a los retrovisores.
Habrás notado que la maqueta no tiene un interior real, pero sí disponemos de imágenes generadas dentro del juego que muestran un habitáculo sorprendentemente lujoso. Mucho cuero, una enorme superficie de pantallas para todas tus... ¿operaciones tácticas?, además de robustos mandos físicos en la consola central y compartimentos de almacenamiento extraíbles.
Y, detrás de toda esta diversión, también hay una teoría de marketing. El objetivo es presentar Aston Martin a una nueva generación que hoy puede estar formada por adolescentes comiendo aperitivos y jugando a la Xbox en su habitación, pero que mañana podrían convertirse en multimillonarios de la inteligencia artificial.
¿Y qué marca les despertará entonces sentimientos de nostalgia y simpatía? Exacto: aquella con la que pasaron incontables horas derrapando entre minas y misiles desde su dormitorio. Como el Testarossa de Out Run, pero en el siglo XXI.


