Uno de los motores más recordados de los ‘90 podría haber sido el M216 asociado al Mercedes W140, pero había una pequeña pega: este W18 no pasó de su fase experimental

Mercedes Clase S (W140)
Mercedes Clase S (W140)

En la década de 1990, Mercedes experimentó con un motor W18, el M216, el cual estaba fabricado a partir de la unión de tres motores de seis cilindros en línea.

Por todos es sabido que la época dorada del motor de combustión interna ya ha pasado. No en términos de rendimiento, porque los motores actuales son los más potentes y eficientes de la historia, pero sí en cuanto a locuras como las que llevó a cabo Mercedes hace más de tres décadas, cuando creó un W18 para una berlina y un superdeportivo que no pasó de su fase experimental.

A principios de la década de 1990, con la resaca de los ’80 afectando aún a la industria del automóvil, se abría una nueva época para los fabricantes. El desarrollo tecnológico, la innovación y los recursos estaban ahí, disponibles para hacer realidad cualquier deseo de un alto cargo o de un ingeniero que, desoyendo a sus superiores, se atreviera a construir algo diferente.

El motor W18 que Mercedes no quiso fabricar

Debió ser uno de esos dos posibles escenarios el que acabó materializando el motor de ocho cilindros en W y 8.0 litros de Mercedes, conocido a nivel interno como M216. El espectacular propulsor estaba disponible en dos niveles de potencia y, además, habría sido compatible tanto con un posible Mercedes 800 SEL (W140) como con un superdeportivo.

Pero el W18 de 8.0 litros nunca se fabricó. De hecho, ni siquiera pasó de la fase inicial de diseño y experimentación. Hace ya más de 30 años, ningún otro fabricante había utilizado antes un motor con esta configuración y cantidad de cilindros, pero incluso años más tarde ninguna otra compañía automotriz se ha atrevido a equiparlo en un coche de producción.

Mercedes Clase S (W140)
Mercedes Clase S (W140)

Sí que hubo algún que otro intento por parte de Bugatti de hacer realidad el sueño de más de un loco del motor de construir un coche con un W18. Por ejemplo, los prototipos Bugatti EB 118 y EB 218, así como el Chiron 18/3 con motor central de 1998 y 1999, son algunos de los pocos vehículos con este tipo de mecánica.

Los primeros prototipos del Bugatti Veyron también se denominaron EB 18.4, lo que parecía indicar que la compañía estuvo cerca de equipar su hiperdeportivo de más de 400 km/h con un motor de dieciocho cilindros.

Sin embargo, debido a dificultades técnicas que implicaba acometer el desarrollo de este motor, Bugatti finalmente abandonó la idea e instaló en su lugar el W16 de 8.0 litros que todos conocemos y que usaron tanto el Veyron como su sucesor, el Chiron.

Tres motores de seis cilindros en uno

Volviendo al motor Mercedes M216, los ingenieros ya habían estudiado qué opciones tenían para integrar el motor W18 de 8.0 litros bajo el capó del Mercedes Clase S (W140), una enorme berlina de más de cinco metros de largo en la que este propulsor debía ofrecer un excelente equilibrio entre prestaciones y confort de marca.

Para hacer realidad el M216, los ingenieros recurrieron a una configuración en W que les permitía ahorrar espacio. Esto implicaba unir tres motores de seis cilindros en un ángulo de 75,5 grados cada uno, lo que habría hecho que el W18 fuera apenas más largo que un motor estándar de seis cilindros en línea, además de que muchas de las piezas de este motor ya existente serían compatibles.

De esta manera, el enorme motor habría cabido fácilmente en un Mercedes W140. Por otro lado, la marca había incluso imaginado dos posibles aplicaciones para este motor, lo que hubiera implicado que el motor tendría dos niveles de rendimiento.

Mercedes Clase S (W140)
Mercedes Clase S (W140)

Por un lado, una configuración algo más conservadora haría uso de culatas de dos válvulas por cilindros con unos 490 CV de potencia y 750 Nm de par para una berlina grande como el 800 SEL. Por otro lado, este mismo motor haría uso de culatas de cinco válvulas por cilindros para aumentar la potencia hasta al menos 680 CV y 800 Nm de par. Esta configuración estaba reservada para un superdeportivo.

Sin embargo, el motor Mercedes M216 W18 nunca llegó a pasar de su fase experimental. Existen numerosas teorías sobre por qué este propulsor no llegó a producirse en serie. Por ejemplo, algunos afirman que el motor se desarrolló por completo, pero se descartó en el último minuto, y otros sugieren que se planeó un segundo intento a mediados de los ‘90 para equiparlo en un Mercedes S80 AMG.

Otro rumor apuntaba a que el V12 (M120) ya había recibido fuertes críticas, razón por la cual no se fabricó el W18. Pero la verdadera razón por la que Mercedes nunca produjo un motor de dieciocho cilindros es mucho menos espectacular. Se dice que el V12 de 6.0 litros cumplía todos los requisitos de la marca en términos de suavidad y entrega de potencia, lo que hacía innecesario el W18. ¡Habría sido espectacular verlo en acción!

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España