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Fábrica del Ford GT: como un 'Ikea' pero mucho más apasionante

Cada año salen de esta planta un máximo de 150 unidades del Ford GT

Imagen de perfil de Gabriel Jiménez
Fábrica Ford GT

¿Cómo es la fábrica del Ford GT? De todos los coches nuevos que existen ahora mismo, el Ford GT es uno de los modelos más impresionantes que existe, por lo que me había imaginado que la planta donde se ensambla sería una suerte de palacio industrial, como el que tiene McLaren en Woking, un edificio acristalado, al borde de un lago y rodeado de miles y miles de árboles. Pero no.

La verdad es que la localidad de Markham podría ser perfectamente una ciudad de Suecia, porque es igual de fría e insípida que las urbes escandinavas (si exceptuamos Estocolmo, claro). Pero lo cierto es que la fábrica del Ford GT se halla en Canadá, a una hora en coche desde Toronto. Allí se encuentra la planta del especialista Multimatic encargada de montar de forma artesanal el modelo más emblemático y espectacular de la gama Ford: el GT.

El edificio entre cuyas paredes se ensambla este artefacto perfectamente podría contar con un enorme letrero en amarillo y azul con la palabra Ikea o incluso Home Depot. Y es que, a diferencia del palacio en el que se fabrican los McLaren, la fábrica del Ford GT es una edificación de ladrillo, sin apenas ventanas, ni grandes alardes monumentales a mayor gloria de la marca.

Una vez se franquea la puerta principal de la planta de Multimatic, sólo un gran fresco en la pared con un GT de color azul desvela que nos estamos adentrando en un lugar donde nace la belleza. He visitado muchas fábricas de automóviles a largo de mi carrera profesional, por lo que una vez entré por fin en el teatro de operaciones de montaje del Ford GT, lo primero que me llamó la atención fue el silencio. Un silencio relativo, pues allí y allá se escuchan sonidos de pistolas neumáticas o incluso algún martilleo. Pero absolutamente ningún ruido mecánico procedente de una machacona e infatigable cadena de montaje.

Me pregunto qué le pasaría al mismísimo Henry Ford por la cabeza si supiera que la marca que él fundó hace más de un siglo y que alcanzó el éxito mundial por la invención de la producción en cadena y ofrecer productos asequibles para todo el mundo, ahora ha encargado el ensamblaje de su modelo estrella a un renombrado especialista en construir automóviles de altas prestaciones de forma artesanal.

Fábrica Ford GT

Fábrica del Ford GT: 150 operarios para 150 unidades como máximo 

La primera mirada, tras apreciar de soslayo la limpieza existente propia de un quirófano, se me escapa hacia un lado, donde se apelotonan seis Ford GT, la mitad de ellos cubierta por una lona. "Estos están ya terminados y serán transportados a sus respectivos destinos en breve", explica con su penetrante voz But Holt, vicepresidente de Ingeniería de Multimatic. Le pregunto a Holt, un tallo de 1,85 metros de altura, patillas más largas que un día sin pan y cabello cano y rizado con cierto caos como el del personaje Doc Brown en la saga 'Regreso al futuro', si alguno de estos GT irá a España. "Lo desconozco; la mayoría va a Estados Unidos y Canadá, y alguno otro a Europa", explica. Laura Barona, directora de Comunicación de Ford México, me aclara que en 2017 tres Ford GT salidos de las manos de los 150 operarios que trabajo con mimo y dedicación en la planta de Multimatic fueron a España. ¡Tres afortunados! Cuánto me arrepiento de ser pobre...

Fábrica Ford GT

De la fábrica del Ford GT, que empezó a operar en mayo de 2016, salieron el año pasado 129 unidades de este superdeportivo, aunque tiene una capacidad para producir un máximo de 150. Es decir, haciendo la cuenta de la vieja, el año pasado hubo más de un operario por unidad de GT fabricada. Cada unidad del Ford GT se produce en un día, aunque el proceso total de fabricación dura 13 días. Es lo que tiene un trabajo artesanal como éste.

Y es que por mucho que al lector le pueda parecer mentira, en realidad la fábrica del Ford GT es como cuando montas el salón de tu primera casa con muebles de Ikea, con la diferencia de que en vez de montar pieza a pieza un librería Billy y una estantería Kallax por menos de 100 euros cada una, aquí se montan superdeportivos exclusivos de a un mínimo de 388.000 euros la unidad.

La felicidad es esto: cuando te entregan tu Ford GT

Pero el principio básico es el mismo: más de 350 empresas de industria auxiliar proveen de piezas exclusivas a Multimatic en grandes cajas y paquetes, las desembalan y, siguiendo una suerte de hoja de ruta, montan pieza a pieza hasta que manufacturan totalmente el producto. Y supongo que como yo cuando he montando un mueble de Ikea, que me siento el rey del mambo, los operarios que montan los GT se deben sentir los putos amos.

Fábrica Ford GT

La planta de Multimatic consta de nueve estaciones por las que pasa cada unidad del Ford GT. Las que se encuentran justo a la entrada del taller son la de chasis, la de montaje de los poderosos motores 3.5 TwinTurbo EcoBoost V6 de 647 CV y 746 Nm de par y los trenes de rodaje. Al otro lado de la sala se hallan las cabinas de pintura. Me llama la atención que no hay un Ford GT igual a otro en cuanto a color se refiere. "El cliente puede elegir el color que quiera, con las decoraciones que desee. Si en nuestro catálogo no se encuentra el color que demanda, lo hacemos. Y para que no haya decepciones ni confusiones, le enviamos al cliente una miniatura del GT con el color y las decoraciones que pidió con el fin de que confirme que su GT", explica Alan Eggly, director de Acabado de Operaciones Globales de Multimatic.

No hay robots en la fábrica del Ford GT

Frente a las cabinas de pintura, está la estación de montaje de carrocería. El ritmo que se respira es de sin prisa pero sin pausa. En una esquina veo cómo están ajustando una puerta con suma precisión. Me acerco al ingeniero de Ford Performance –la división de altas prestaciones de la marca del óvalo– Aaron Rupp, quien nos acompaña en la visita, y le comento: "Ahora que se habla tanto de la industria 4.0 y la alta robotización, sorprende ver tanto ser humano...". "Los robots son precisos, pero no tanto como los seres humanos. Un operario dedicado todo el tiempo que haga falta en que una puerta, por ejemplo, ajuste a la perfección. Y es más, a diferencia de la producción en cadena, el ajuste de la puerta en este [pone el énfasis] GT] es el que requiere este GT [vuelve a enfatizar]. Ningún Ford GT es igual a otro", me responde solemnemente.

Fábrica Ford GT (capó)

Nos avisan de que vayamos corriendo a la última estación, tras haber pasado por una enorme ducha monzónica para verificar su estanqueidad. Y es que una vez al día se pone a prueba sobre una plataforma el nivel aerodinámico del Ford GT y, sobre todo, confirmar que se despliega el alerón posterior a más de 70 mph (112 km/h). Dos grandes ventiladores simulan el viento aerodinámico mientras un operario suertudo se sienta en el cockpit y pulsa el botón de arranque. El sonido es atronador, envolvente, sugerente, embriagador... se te mete hasta el tuétano. Y cuando va a acelerando, mi corazón hace lo propio en un acto reflejo de adaptación al entorno. La emoción se me debe leer en la cara, porque But Hot indica con sorna: "Cuando lo escuchas todos los días te acostumbras". Será mamonazo...

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