Ford 021C Concept: un vehículo demasiado diferente para su época

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Este prototipo, que se presentó en el Salón de Tokio de 1999, fue diseñado por el prestigioso artista Marc Newson, por el que le dieron el premio al mejor coche conceptual en la feria japonesa. La fabricación física la realizó Ghia en su estudio de Turín y todo en él era innovador (e incluso transgresor) para la época en la que se lanzó.

Marc Newson es uno de los creadores más influyentes del mundo y ha marcado la historia del diseño con su huella biomórfica. Sus obras de arte se han expuesto en los mejores museos del mundo y, aparte de esos diseños, hubo una vez que diseñó un coche para Ford que, posteriormente construiría Ghia en su estudio de Turín, junto con este artista.

A pesar de no ser su mundo a nivel profesional, sí que era un amante de la automoción y en el Salón del Automóvil de Tokio en octubre de 1999 presentó el Ford 021C Concept, un vehículo considerado demasiado diferente para su época y que, a pesar de ello, recibió el premio al mejor coche conceptual.

Este diseñador australiano creó el coche a partir de dibujos, de ahí le dio forma en el ordenador  y, finalmente, hizo un modelo de arcilla para perfeccionar las superficies complejas. Cada componente del coche fue diseñado y fabricado desde cero en talleres de todo el mundo: las llantas de 16 pulgadas fueron hechas a medida por Pirelli en Italia, por ejemplo.

La moqueta se tejió en Texas (Estados Unidos) con lana de Nueva Zelanda, mientras que las llamativas llantas de aleación se fresaron en Canadá. 

Con 3.601 milímetros de longitud, 1.648 mm de anchura y una distancia entre ejes de 2.485 mm. Su carrocería estaba hecha de compuestos de fibra de carbono, no tenía costuras e incluía un maletero retráctil envolvente que se abría como un cajón. 

Además, las manijas de las puertas que eran simples botones de aluminio rodeados de anillos de plástico translúcido, se iluminaban cuando se activaba el cierre remoto. Las puertas se abrían para exponer un interior abierto en el que no había pilares. Las ventanas se diseñaron para permitir la entrada de la mayor cantidad de luz posible. 

El faro horizontal único y la luz trasera están alimentados por LED, que, en el momento de su fabricación, era una tecnología de vanguardia nunca vista en el diseño de automóviles. Todo el techo interior está iluminado con fibras ópticas. Otra novedad era su panel de instrumentos flotante, que se ajustaba hacia arriba y hacia abajo en su totalidad.

En su interior veíamos que predominaba el color plateado y el blanco. Asimismo, presentaba una variedad de texturas y materiales, incluidos el aluminio y el caucho. El suelo, que permanecía plano debido a la tracción delantera, tenía una pequeña curva hacia arriba en todas las superficies verticales. 

Igualmente, para resaltar aún más el diseño con la funcionalidad, los asientos delanteros giraban 90 grados para facilitar la entrada y la salida del coche.

El tren motriz de este 021C Concept era un propulsor de gasolina de 1.6 litros (familia Zetec) capaz de rendir 100 CV y 143 Nm a las ruedas delanteras a través de una caja de cambios automática de cuatro velocidades. Como detalle curioso, debemos comentar que la selección de marchas se realizaba mediante los botones ubicados en el volante, especialmente diseñado para este modelo. 

Casi 25 años después, este modelo bien podría ser rescatado del cajón del olvido para volverlo a lanzar quizá con motor eléctrico y darle ese mismo aspecto transgresor que tuvo cuando se presentó en Tokio.

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