Pasar al contenido principal

Los muscle cars más subestimados de todos los tiempos

Quizá desde este lado del charco vemos las cosas de otra forma...

Ah, qué lástima cuando coches buenos-buenos se pierden en el tiempo, dicen nuestros amigos de Thrillist. Aunque ellos hablan de muscle cars subestimados, quizá porque al otro lado del Atlántico tienen una espinita clavada con ese tema. Pero como a nosotros también nos molan estas creaciones, queremos hacernos eco. Consideramos injusto, como ellos, que no fueran apreciados en su día o que los cambios económicos obligaran a su cancelación. Así que aquí tienes la lista de estos vehículos. Si no te interesan lo más mínimo (nos extrañaría), simplemente echa un vistazo a las fotos de la galería para curiosear. Aquellas en las que aparecen personas en situaciones cotidianas de la época no tienen desperdicio. Por no hablar de los muscle cars en sí, con un metro de morro por delante del eje trasero y tres metros de chapa por detrás del posterior…

AMC Matador (1971-1972)

Muscle cars subestimados: AMC Matador (II)

La producción de este muscle car subestimado abarcó toda la década de los 70, pero los años importantes son el 71 y el 72. Tenía un motor de 6,5 litros asociado a un cambio manual… en una era en la que nada que no fuera una transmisión automática era aceptable. Quizá por eso desapareció como opción en 1973.

Buick GNX (1987)

Muscle cars subestimados: Buick GNX (II)

Este Buick de casi 300.000 € es... un tanque. Y puede ser tuyo.

Durante años se discutió si el Grand National eXperimental en realidad era un muscle car. Conocido como ‘el coche de Darth Vader’, contaba con un V6 turbo bajo su capó modificado por McLaren (en serio, McLaren) que ofrecía 250 CV.

Buick Wildcat (1963-1970)

Muscle cars subestimados: Buick Wildcat (II)

Cuando el Wildcat dejó de ser una versión para convertirse en un modelo con entidad propia, un V8 era lo más pequeño que podías pedir. Si conectabas dos de estos propulsores, podías usarlos como motor de arranque del avión SR-71 Blackbird.

Chevrolet Byscaine (1966, 1968 y 1969)

Muscle cars subestimados: Chevrolet Biscayne (II)

430 CV. Un V8 de 7 litros. Dos puertas. Este muscle car subestimado era muy sencillo, lo que mantenía su peso a raya (comparado con otros de su categoría, claro).

Dodge Dart Swinger/Demon (1968-1976)

Muscle cars subestimados: Dodge Dart Swinger (II)

Tanto el Swinger como el Demon se merecen un sitio en este particular salón de la fama: el primero era rápido, pero fue reemplazado por el segundo como el tope de gama en 1972.

Ford Falcon Sprint (1964-1965)

Muscle cars subestimados: Ford Falcon (II)

No es el que ves en las fotos, pues nos referimos a la versión con techo duro. Cuando el Ford Mustang empezó a utilizar la base del Falcon y subió como la espuma, su ‘donante’ entró en declive. Pero antes de que se cancelara su producción, obtuvo una amortiguación más firme y el V8 de su retoño. Y era más barato, pero eso no impidió su desaparición.

Ford Torino Cobra (1968-1971)

Muscle cars subestimados: Ford Torino Cobra (I)

Técnicamente, la versión más rápida de un Torino no fue llamada Cobra hasta 1969, pero el motor 429 Cobra Jet llegó el 1 de abril de 1968. Era el coche que se las tenía que ver con el Superbird de la Nascar y… bueno, sólo hay que mirarlo. Posee algo muy especial sobre esa época de los muscle cars.

Mercury Cyclone Spoiler (1970-1971)

Muscle cars subestimados: Mercury Cyclone Spoiler (II)

Al principio, Cyclone era sólo un pack estético para el Comet, pero en 1969 ya significaba que tenías un motor con 340 CV. Un año más tarde, era un modelo con entidad propia. Llegó a contar con un paquete de potenciación denominado Spoiler que, entre otros elementos, ofrecía un propulsor Super Cobra Jet V8 de 380 CV destinado a destrozar neumáticos.

Mercury Marauder (1964-1965, 1969-1970, 203-2004)

Muscle cars subestimados: Mercury Marauder (II)

Su producción ha sido intermitente a lo largo de los años y ha tenido tres generaciones, pero todas ellas han contado con algo en común: una actitud sigilosa, casi siniestra, respecto a la potencia. Las dos primeras montaban motores V8, mientras que la última llevaba el mismo del Mustang Mach 1.

Pontiac 2+2 (1964-1967)

Muscle cars subestimados: Pontiac 2+2 (II)

De nuevo, el 2+2 comenzó su vida como una opción del Catalina, antes de convertirse en un modelo por sí mismo. Era enorme en una época en la que los pony cars como el Firebird dominaban el mercado. Pero sus 380 CV no suponían ninguna broma…

Lecturas recomendadas

Lo último en Top Gear