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¿Por qué son rojos los coches de carreras de Ferrari?

¡Qué historia más molona hay detrás de ese color y la escuadra de Maranello!

Imagen de perfil de Javier Prieto
El Ferrari F2004 de Michael Schumacher

Todo el mundo asocia en los circuitos -y en la carretera- el color rojo con Ferrari. De hecho, las máquinas de Maranello han escrito las páginas más legendarias de su historia -y del Motorsport- teñidas con esa icónica pintura.

Los dos Ferrari F1 que no eran rojos

Pero, ¿sabes cuál es el origen de que (casi) todos los coches de carreras de la firma del Cavallino Rampante luzcan esa tonalidad?¿Qué, te hemos pillado? No te preocupes que hoy toca lección de Historia. Y recuerda, que no solo han triunfado en la Fórmula 1, sino también en otras especialidades míticas como las 24 Horas de Le Mans. Allí dominaron con mano de hierro en la primera mitad de los años 60.

 

Un millonario, un conde y los colores

Para responder al enigma del color rojo y Ferrari hay que remontarse a los albores del Siglo XX, o incluso antes. En esa época se pusieron de moda las competiciones de cuatro ruedas. Contagiado por la 'fiebre' del motor, un tal James Gordon Bennett propuso al Automóvil Club de Francia (ACF) crear una carrera anual. Participarían los bólidos de los Clubes Automovilísticos de cada país. El caso es que la idea del millonario y dueño del periódico New York Herald, se materializó y compitieron de 1900 a 1905 en distintos circuitos. 

 

 

El toque final a la prueba lo puso un tal Eliot Zborowsk. Según dicen, a este conde se le ocurrió la brillante idea de que los participantes eligieran un color determinado para sus coches. De ese modo, el público podría reconocerlos más fácilmente por naciones. Así, Francia, Alemania e Italia eligieron el azul, el blanco y el rojo, respectivamente. Dirás, ¿e Inglaterra? Como estaban prohibidas las competiciones en las carreteras públicas de ese país se tuvieron que desplazar a Irlanda. Así surge el British Racing Green. 

 

Cada país corre con un color

En torno a 1920, el Automóvil Club de Francia (ACF), considerado el embrión de la FIA, instauró la obligatoriedad de la norma de los colores por países. A partir de entonces los vehículos de competición italianos (Ferrari, Alfa Romeo y Maserati) se identificaron con el tono de la pasión y el fuego. Tras el nacimiento del Campeonato del Mundo de F1 en 1950, la regla de las tonalidades por naciones, se mantuvo veinte años más. Bueno, más concretamente hasta 1968, cuando llegó la publicidad a las carrocerías de los monoplazas.

 

 

Sin embargo, los bólidos y el resto de los vehículos de competición de Módena conservaron su ya icónico 'rosso corsa' o rojo de carreras... hasta hoy. Bueno, es cierto que en cuanto a la Categoría Reina, en dos ocasiones estuvieron pintados de otros tonos y en una de ellas fueron Campeones del Mundo de blanco y azul. Haz clic en ese enlace y lee la curiosa anécdota. Así nació la leyenda del color rojo y Ferrari, una pareja mítica en las pruebas de cuatro ruedas.

Imagen portada: Rick Dikeman vía Wikimedia.

 

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