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Prueba Opel Grandland X: mucho, pero que mucho más espacio

Probamos el Opel Grandland X en su presentación internacional. El SUV más grande de Opel será un serio contrincante para otros crossover, ya que está especialmente pensado para aquellos que buscan la racionalidad total al ofrecer una de las mejores relaciones metros cuadrados/precio del segmento.

Imagen de perfil de Vicente Cano

Seguro que estás pensando que tras probar el Opel Grandland X te voy a decir que es un hito en la industria del automóvil por esta u otra razón, que tiene tal o cual novedades o lo de más allá. Pues no, este SUV de 2017 no aporta nada nuevo al mercado, pero por lo menos sí lo hace a la gama de Opel. Y es que este es un modelo pensando para acaparar la mayor cantidad de ventas en un segmento que crece sin parar quitándole pan al resto y que, realmente, lo hace solo basado en dos motivos: mayor espacio interior y sensación de seguridad por la altura.

En lo último, con sus apenas 1.609 mm, quizá el Opel Grandland X no sea de los SUV más altos, pero sí tiene muchas otras virtudes que, espero, te convenzan más que las medidas. Para empezar, olvídate de aquello de que los Opel son coches buenos y de calidad, pero pesados: éste para la báscula en apenas 1.350 kg y eso, tras haber conducido el Grandland X, te aseguro que se nota. El diseño exterior, con la posibilidad de encargar el techo bitono, es bastante bonito e incorpora la nueva parrilla de Opel con esa sensación de continuidad que ofrecen sus LED, de serie tanto delante y detrás, que además pueden equipar la tecnología AFL de luz inteligente.

La zaga del Opel Grandland X mola bastante también y lo mejor que tiene es que, al abrir el portón trasero, dispones de un maletero de 514 litros. Este espacio es ampliable hasta los 1.652 litros si abates los asientos posteriores pulsando un botón que hay atrás, por ejemplo, tras lo cual dejan un fondo completamente plano. La segunda fila ofrece también mucho espacio, tres plazas cómodas ya que no hay elevación en el túnel central, dos de ellas calefactables y unos paneles en las puertas que no me han parecido de la mejor calidad, pero es que Opel tenía que ensanchar y adelgazar este coche en algún sitio.

De inicio el Opel Grandland X de esta prueba va a contar con solo dos motorizaciones: un 1.2 de gasolina de 130 CV y con 230 Nm de par y un 1.6 diésel de 130 CV y 300 Nm de par. Aquí se ve ya la hibridación de las marcas Opel y las de PSA, porque el primero es de origen francés y el segundo, alemán. He podido probar los dos Opel Grandland X, aunque ambos con caja manual de seis relaciones -hay una automática en opción-. El gasolina me ha gustado más aunque sí que se nota más par en el diésel, por qué no reconocerlo. También debo decirte que, como estaba en Alemania y aquí no eres un criminal por correr, pude superar los 180 km/h con el tricilíndrico de gasolina y podría haber corrido más sin que se colara ruido del motor en el habitáculo.

Así que la decisión de elegir entre ambos se pone difícil máxime cuando los consumos tampoco son muy diferentes, el gasolina hace unos 6,5 l/100 km y el diésel un litro menos. Echa tus cuentas y mira con lupa los kilómetros que haces para tomar tu decisión. Ah, con cambio automático, al menos en la homologación, estos motores solo tragan una o dos décimas más de combustible.

Tras esta prueba del Opel Grandland X, algunos datos de comercialización que debes conocer: está disponible ya en los concesionarios españoles desde 25.100 euros, aunque además del descuento de la financiación habrá otro de lanzamiento equivalente al 10% del valor de la unidad que escojas. En este precio el Grandland X me parece que es una estupenda alternativa.

Esto lo digo porque el nuevo SUV de Opel incluye numerosas tecnologías como la última evolución del Opel Eye, que lee señales de tráfico, pero también detecta peatones o los servicios de OnStar de serie a bordo, cuya última novedad es un conserje virtual que te puede ayudar a elegir hotel y hacer la reserva. Si tengo que ponerle un pero a este coche, sería que las suspensiones me han parecido de un tarado un poco blando, vale que al ser ligero y grande, esto redunda en el confort a bordo, pero mi gusto va por otro lado. Habrá que esperar quizá a la versión de 180 CV que, lo siento, no te puedo confirmar si se va a apellidar Gsi, todavía.

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