Prueba del Hyundai Ioniq Híbrido Enchufable: todo un ahorrador

Ofrece hasta 60 kilómetros en modo eléctrico.

Imagen de perfil de Vicente Cano
8 10

Nuestro veredicto

La prueba del Hyundai Ioniq híbrido enchufable que he podido hacer durante unos 150 km en su presentación nacional me ha dejado un muy grato sabor de boca. Si el híbrido ya me había gustado (aquí tienes la prueba del Hyundai Ioniq híbrido) tanto a mí como a todos mis compañeros, con la versión con enchufe del Hyundai Ioniq llega la confirmación de que los coreanos no van a dejar frente sin atacar y que además compiten en todos ellos con coches que se sitúan directamente entre los mejores de su categoría. Los únicos peros que se le pueden poner al plug-in vienen precisamente de su condición de coche con un paquete de baterías de un tamaño ya considerable.

Así, los precios del Hyundai Ioniq híbrido enchufable arrancan 5.000 por encima de la variante del híbrido, es decir, en 35.000 euros para la variante Tecno, que ya viene con la mayoría de los asistentes de seguridad incluidos y un equipamiento en general muy completo. El acabado Style corona la gama del híbrido con enchufe y distintivo de vehículo de cero emisiones y tiene un precio de tarifa oficial de 38.000 euros. En ambos casos, además de la ayuda del Plan Movea, existe una campaña de Hyundai con hasta 4.200 euros que, sumados a la oficial, pueden dejar el coste de adquisición del Ioniq Plug-in en 26.450 euros.

Sin duda, es más caro que su magnífico hermano de gama con enchufe, sobre el cual aporta como beneficio principal los hasta 60 km de autonomía eléctrica de que dispone gracias a unas baterías de 8,9 kWh. En el trayecto de prueba del Ioniq Plug-In, por lo menos el de ida, de unos 72 km entre Madrid y Rascafría pasando por el puerto de Navacerrada con unos 1.500 m de desnivel, conseguí hacer casi la mitad del recorrido hasta que se descargó la pila. Justo 38 km sin consumir gasolina, tras lo cual al motor de 105 CV que hay bajo el capó le empezó a costar lo suyo empujar cuesta arriba al enchufable de 1.495 kg.

El Ioniq Plug-in lleva motor eléctrico, de combustión, depósito, baterías y electrónica de potencia, por lo que deja la báscula 500 kg por encima del lo que la dejan tanto su hermano híbrido con el Ioniq eléctrico. Además, este modelo dispone de un control con el que tú eliges en qué modo te quieres desplazar y, si escoges el eléctrico, el coche tirará de las baterías hasta que se queden en el 15-20% mínimo que el coche siempre va a conservar. Esto particularmente me gusta, lo que no tanto es que Hyundai no haya decidido proveer de un modo carga de baterías, es decir, que estas solo se recargan o frenando o bajando un puerto o enchufándolas a la red.

Sobre el primer particular, tengo una gran noticia: la recuperación de energía del Hyundai Ioniq Híbrido Enchufable de esta prueba va de lujo, puesto que bajando de Rascafría a la A1, las pilas ya se habían cargado un 20% aproximadamente. Además, el tiempo de recarga del plug-in si lo enchufas al wallbox que Hyundai te instalará y que está subvencionado por el Movea, es de dos horas y cuarto. Pero si tratas de hacerlo en uno convencional, la operación se llevará bastante más tiempo. Otro pequeño inconveniente de este Ioniq es que, al llevar la batería de polímeros de ion litio bajo el fondo del maletero, te quedas sin rueda de repuesto y sin 100 litros de espacio para la carga, que en este coche cubica 446 litros.

¿Qué pasó cuando subiendo a Navacerrada el Ioniq Plug-In se quedó sin pilas? Que su motor de 105 CV tuvo que encargarse de tirar del coche puerto hacia arriba. Una cosa que me parece hasta curiosa de este coche es que tiene levas en el volante, lo que posibilita que hagas una conducción deportiva tanto en modo híbrido como en Sport (también dispone de esa posibilidad -el tablero de mandos se ilumina de color rojo-). En realidad, si no dispones de carga en la batería, eso es lo máximo que le sacarás a las posibilidades de deportividad, porque subir un coche de casi 2.000 kg con solo un motor de 105 CV y 147 Nm de par es lo contrario a la ascensión a la colina de Goodwood. El consumo, por supuesto, se resiente también.

En todo caso, me gusta que la prueba del Hyundai Ioniq Plug-In fuera así: evidentemente, el perfil del recorrido sirvió para probar que es uno de los híbridos enchufables con mayor autonomía en modo 100% eléctrico. Esto hace que pueda convertirse en una máquina de ahorro si está en las manos adecuadas. Que alcance en la vida real el consumo homologado que tiene de solo 1,1 l/100 km dependerá de que su propietario haga recorridos de 40 km como mucho y, allí donde llegue, tire siempre de enchufe para recargarlo. Así, cada vez queda menos clara la pregunta de que coche híbrido elegir: ¿Hyundai o Toyota?

 

Tags

  • Pruebas coches
  • Coches híbridos
  • Hyundai

Lecturas recomendadas