En vista de las pretensiones de sus clientes, en Lamborghini han decidido dar un golpe de timón: adiós a su experimento eléctrico por ser “un hobby caro”

El Lamborghini eléctrico dice adiós antes de nacer, la marca cree que no es el momento y que no es lo que demanda su clientela.
¿Esperabas con ganas el primer Lamborghini eléctrico de la historia? Pues ya puedes coger una silla o, mejor, un sillón o un sofá, para descansar: la marca italiana ha cancelado el proyecto. No es que sea algo que nos pille por sorpresa, porque en los últimos meses declaraciones de sus directivos dejaban claro que se estaba “recogiendo cuerda” con el plan original, pero no ha sido hasta ahora cuando se ha dicho claramente.
Ha sido el propio CEO de la compañía, Stephan Winkelmann, el que se ha mostrado franco al respecto en una entrevista con The Guardian.
El director ejecutivo de la marca italiana habría declarado lo siguiente: “Invertir fuertemente en el desarrollo de vehículos eléctricos completos cuando el mercado y la base de clientes no están preparados sería un gasto costoso y una irresponsabilidad financiera para los accionistas, los clientes y nuestros empleados y sus familias”.
No es la primera marca de automóviles que ha “respirado” de una manera similar en los últimos meses. Hemos visto a muchos fabricantes reescribir su hoja de ruta tras ver la evolución del mercado, al ser conscientes de que el público no está muy por la labor de comprar EV, muchos han dado un paso atrás y han preferido centrarse en formas de electrificación algo menores, como los coches híbridos enchufables.
Ese parece ser precisamente el enfoque de Lamborghini, según apunta Winkelmann: “Los híbridos enchufables ofrecen lo mejor de ambos mundos, combinando la agilidad y el impulso a bajas revoluciones de la tecnología de baterías eléctricas con la emoción y la potencia de un motor de combustión interna”.
La firma italiana sabe de lo que habla, porque tiene más de uno en su gama, siendo el más vendido el Lamborghini Urus, pero esto aclara los planes para su siguiente modelo: el Lamborghini Lanzador.
Cuando se presentó de manera oficial, hace ya unos años, se hizo con la promesa entre líneas de que iba a ser el primer eléctrico de la casa. A pesar de ello, en tiempos más recientes, se dejó entrever que había dudas entre mantener esa apuesta o dar un paso atrás y optar por darle una mecánica híbrida enchufable, con un motor V8, como la que tiene el SUV.
Finalmente la marca se ha decantado por lo segundo, una decisión lógica, porque la estrategia que esta teniendo hasta la fecha le está funcionando francamente bien.

A finales de enero hizo públicos sus resultados de 2025, en los que confirmó que había entregado 10.747 vehículos en todo el mundo, lo que suponía volver a superar las 10.000 unidades, un hito considerable si se tiene en cuenta que es una marca de lujo y muy exclusiva.
El propio Winkelmann daba las claves para haber alcanzado este logro: “A pesar de las difíciles condiciones del mercado, estamos muy orgullosos de los resultados obtenidos en 2025, que confirman la capacidad de Lamborghini para destacar incluso en un entorno global complejo. Los resultados registrados reflejan nuestra capacidad para interpretar la dinámica del mercado y tomar decisiones estratégicas que respondan de forma concreta a las expectativas de nuestros clientes. Este enfoque no persigue picos de volumen, sino que nos permite consolidar los resultados obtenidos tras el crecimiento de los últimos años”.
Ahí está bien claro: “capacidad para interpretar la dinámica del mercado y tomar decisiones estratégicas que respondan de forma concreta a las expectativas de nuestros clientes”. Es de lógica: nuestros clientes no quieren coches eléctricos, así que no se los damos. Y, haciendo esto, vendemos 10.000 coches al año y todo el mundo contento. Es un plan perfecto, sin fisuras.
Lo curioso de este movimiento es lo que va a provocar dentro de la rivalidad histórica que tiene con Ferrari.
Lamborghini se apuntó el tanto de ser la primera en apostar por los SUV, con una decisión que generó polémica en su día, pero que demostró ser un acierto enorme en cuanto a ventas. El Ferrari Purosangue se lanzó mucho después “a rebufo”.
Parecía que iba a ocurrir lo mismo con el salto a los coches 100% eléctricos, pero está decisión de la marca de Sant’Agata Bolognese ha cambiado el paradigma, porque se ha retirado de esta carrera, cediendo todo el protagonismo a Ferrari, que lleva adelantando el Ferrari Luce desde hace tiempo y que debutará en apenas dos meses.
Ahora solo es cuestión de tiempo, esperar a ver los resultados comerciales de la firma del cavallino rampante y ver cuál de los dos eternos competidores tiene razón en su apuesta o no por la electricidad.

