El Alfa Romeo Giulia Quadrifogo ya no tiene motor Ferrari… ¿O sí?

El motor V6 biturbo de Alfa Romeo ya no lleva la insignia de Ferrari. Sin embargo, nació gracias a la marca de Maranello, al igual que el V6 Nettuno de Maserati.
El Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio es una de las grandes berlinas de nuestro tiempo. Un coche deportivo sensacional, que monta un motor V6 biturbo de 2,9 litros. A diferencia de algunos de sus antepasados, que montaron motores derivados directamente de Ferrari.
Estos son nuestro motores de 6 cilindros favoritos
También es el caso de Maserati con el GranTurismo, el Grecale Trofeo o el MC20. Un superdeportivo sucesor del MC12. Bajo sus capós ya no hay bloques V12 ni motores V8 directamente sacados del Cavallino Rampante. Un hecho que supuso algunas críticas, aunque la realidad es otra…
Mecánica adaptada, con una esencia Ferrari que no se desvanece

El motor V6 biturbo del Giulia Quadrifoglio alcanza 510 CV de potencia. Una mecánica que está adaptada directamente del motor V8 F154 de la familia que alcanzó hasta 3,9 litros de cubicaje y estuvo en el alma del Ferrari California T, el Ferrari 488 GTB o el Portofino.
Alfa Romeo recibió un bloque modificado con dos cilindros menos, pero la misma disposición a 90 grados. Con unos pistones con 86,5 x 82,00 mm de diámetro y carrera respectivamente. Capaz de alcanzar 510 CV a 6.500 rpm y 600 Nm de par máximo a partir de las 2.500 rpm.
La unidad de potencia no sale de Maranello. Se fabrica en la planta de Termoli y solo se ha usado en los Alfa Romeo Giulia y Estelvio Quadrifoglio. Modelos que están finalizando su vida útil, ya que los reemplazos deberían presentarse en 2025.
El Maserati Nettuno, por otra parte, es muy similar a su hermano. Cambia específicamente el diámetro de sus pistones, que asciende hasta los 88 milímetros con una cilindrada de 2.992 centímetros cúbicos. Una actualización de la arquitectura que se salda con 630 CV de potencia en el Maserati MC20.
Dentro de cada unidad de potencia, cada marca aporta su propia tecnología. Diferentes turbocompresores y emplazamiento de los mismos o elementos como el sistema Twin-Spark y una inyección mejorada, derivada de la Fórmula 1. Así que, en efecto, el espíritu Ferrari sigue presente en estas máquinas.