El Brabus Bodo Cabriolet es el superdeportivo del preparador: ahora permite escuchar el sonido de su motor V12 biturbo AE31 a cielo abierto

Brabus Bodo Cabriolet
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Tras el Bodo Gran Turismo Coupé, le llega el turno a su versión descapotable, que tiene sus mismos 1.000 CV de potencia.

A Brabus se le conoce por ser un preparador extremo de coches, pero desde hace tiempo tiene una faceta nueva: también crea sus propios automóviles. Ahora ve la luz el segundo, el Brabus Bodo Cabriolet, que es la versión descapotable del Bodo Gran Turismo Coupé y llega como una de las creaciones más exclusivas del preparador alemán. 

Su planteamiento parte de un deportivo 2+2 de proporciones muy bajas, que mide 5.062 mm de largo, 2.027 mm de ancho y apenas 1.305 mm de alto. El resultado es un modelo imponente, que hace gala del exceso habitual característico de la compañía, pero logra un conjunto que hasta podría tildarse, con ciertas comillas, de elegante.

La carrocería de carbono está acabada en Piano Black (aunque también se ha mostrado un ejemplar en tonos crema) y se combina con una capota de lona negra. En el frontal destacan los faros LED Matrix y la parrilla característica de Brabus, mientras que las grandes entradas de aire situadas a ambos lados canalizan aire fresco hacia el motor.

El spoiler delantero de carbono genera carga sobre el eje delantero a alta velocidad, mientras que detrás aparece un alerón también de carbono que se despliega eléctricamente en varias posiciones en función de la velocidad. Su función es incrementar progresivamente la carga aerodinámica sobre el eje trasero y mejorar la estabilidad, además de que en frenadas fuertes por encima de 140 km/h, adopta una posición vertical y actúa como freno aerodinámico.

En el habitáculo, Brabus recurre a su tratamiento “Masterpiece”, con cuero Brabus Cuoio, patrón Shell y detalles con la letra «B» en relieve. El cuero cubre los cuatro asientos, reposacabezas, respaldos, paneles de las puertas, salpicadero, consola central, reposabrazos, suelo, maletero, volante, airbag, parasoles y pilares A. La fibra de carbono mate aparece en el volante, salpicadero, consola, puertas, pedales y levas de cambio.

La dotación se completa con estribos de acceso Brabus, salidas de aire iluminadas, placas Masterpiece y la firma de Bodo Buschmann en los paneles de las puertas. Cada unidad incluye además una bolsa Weekender Masterpiece de cuero a juego con el interior, una bolsa grande, un estuche de cuero, una funda para la llave y una cubierta para el coche.

Brabus Bodo Cabriolet
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Aunque su imagen resulte llamativa, el protagonista de todo esto es el motor AE31, un V12 biturbo de 5.2 litros fabricado a mano que entrega 1.000 CV a 6.400 rpm y desarrolla un par máximo de 1.200 Nm, limitado electrónicamente, disponible entre 2.900 y 5.000 vueltas. Toda esa potencia llega exclusivamente a las ruedas traseras, con diferencial de control electrónico, a través de un cambio automático de ocho velocidades con convertidor de par.

Como cabría imaginar con esta artillería, sus prestaciones son de primerísimo nivel: acelera de 0 a 100 km/h en 3 segundos, alcanza los 200 km/h desde parado en 8,5 segundos y necesita 23,9 segundos para completar el 0-300 km/h; mientras que su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 360 km/h.

El consumo combinado declarado es de 14,1 l/100 km y las emisiones de CO2 ascienden a 321 g/km, pero son dos aspectos que no creemos que vayan a importar a quienes puedan permitirse comprar este coche. Y es que solo van a producirse 77 unidades para el mundo entero que, aunque no se ha desvelado su precio, dudamos de que vayan a ser precisamente baratas.

Brabus Bodo Cabriolet
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Pero volvamos al apartado mecánico. Para acompañar al V12, Brabus ha instalado un sistema de escape deportivo de acero inoxidable con válvulas controladas electrónicamente que permiten modificar el carácter sonoro del coche, desde un sonido más discreto hasta una respuesta mucho más deportiva.

Las ruedas son unas Brabus Monoblock Z-GT ‘Platinum Edition’ de 22 pulgadas, forjadas y pintadas en color Shadow, con un diseño de 20 radios cóncavos y tapas centrales de estilo monotuerca. En el eje delantero tienen medidas 9,5Jx22 H2 y detrás 11,5Jx22 H2, estando embutidas en neumáticos Pirelli P Zero desarrollados específicamente para el Bodo, con medidas 285/30 ZR 22 en el eje anterior y 335/25 ZR 22 en el posterior.

El sistema de suspensión combina un esquema delantero de doble triángulo con un eje trasero multibrazo, incorpora amortiguadores de aluminio con regulación electrónica y el módulo Brabus SportXtra, que permite rebajar la carrocería hasta 25 milímetros.

También dispone de un sistema de elevación para ambos ejes capaz de aumentar la altura del vehículo unos 25 mm, pero que, al alcanzar los 45 km/h, el coche recupera automáticamente su altura normal. El conductor puede elegir entre cinco modos de conducción: GT, Sport, Sport+, Wet e Individual.

Por último, de parar al Bodo se encarga el equipo de frenado integrado por discos compuestos carbocerámicos, ventilados internamente y perforados, mordidos por pinzas fijas de 6 pistones delante y 4 detrás.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España