Mansory hace lo que no debía y es peor de lo que te imaginas: no ha modificado un Bugatti, tranquilo... sino dos

Mansory Bugatti
Mansory Bugatti
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Mansory Vincerò y Mansory Vivere son las creaciones con las que celebra su primera participación en el Pebble Beach Concours d’Elegance.

Cuando se menciona a Mansory son muchos los que se echan a temblar, y lo cierto es que no se les puede negar la razón. La compañía ha vuelto a hacer de las suyas y esta vez ha elegido como materia prima dos de los automóviles más exclusivos y extremos que existen. Con motivo de su primera participación en el Pebble Beach Concours d’Elegance, el preparador alemán ha presentado dos creaciones únicas basadas en modelos de Bugatti: el Mansory Vincerò, desarrollado a partir del W16 Mistral, y el Mansory Vivere, basado en el Chiron. 

Ambos son ejemplares ‘One of One’, lo que significa que al menos no veremos más réplicas, y representan la interpretación de Mansory sobre cómo llevar todavía más lejos dos hiperdeportivos que, al menos sobre el papel, ya son tan extremos que deberían tener muy poco margen para recibir modificaciones.

El Vincerò supone la primera vez que Mansory se atreve con el Bugatti Mistral, el descapotable equipado con el motor W16 que ya ha finalizado su producción. La compañía ha transformado su carrocería mediante numerosos componentes de fibra de carbono vista tintada en verde, acompañados por gráficos naranjas y una serie de elementos aerodinámicos desarrollados específicamente para este proyecto.

En la parte delantera incorpora elementos decorativos específicos alrededor de las entradas de aire del paragolpes, un splitter más pronunciado y nuevas aletas delanteras con salidas de aire. El perfil también ha sido rediseñado mediante taloneras más complejas y aletas adicionales en las entradas de aire laterales. A ello se suman unas nuevas llantas forjadas de cinco radios, con cubiertas aerodinámicas.

La parte trasera es todavía más difícil de pasar por alto, porque es donde Mansory ha dado el do de pecho. Ha instalado un alerón fijo y un enorme difusor posterior que, además, queda acompañado por nada menos que seis salidas de escape, lo que hace que el Mistral de serie parezca hasta un coche modosito y calmado.

En el habitáculo abierto de dos plazas se repite el leitmotiv del exterior, pero a la inversa porque, aunque la fibra de carbono verde del exterior vuelve a aparecer, esta vez se combina con un interior completamente tapizado en cuero naranja, que duele mirar si hay demasiado brillo en la pantalla, y que se complementa con costuras, bordados personalizados y detalles en color verde.

Mansory Bugatti
Mansory Bugatti

El segundo protagonista es el Mansory Vivere, basado en el Bugatti Chiron y concebido como una continuación del Centuria que el preparador presentó en 2019. En este caso es hasta algo más discreto, porque la carrocería está acabada en fibra de carbono de color marrón, acompañada por gráficos dorados. El kit exterior recupera algunas de las soluciones vistas en el Centuria, pero incorpora modificaciones adicionales que hacen que el conjunto sea todavía más aparatoso.

El paragolpes recibe nuevas entradas de aire, mientras que el capó y las aletas incorporan salidas de ventilación, que también están presentes en el capo y en las taloneras. El preparador también ha añadido luces diurnas específicas, canards y un alerón trasero considerablemente más alto. El difusor posterior presenta un diseño más discreto que el del Centuria, aunque mantiene el protagonismo de seis salidas de escape redondas del Vincerò, en lugar de las cuatro ovaladas del modelo original, y también copia de aquél el diseño de las llantas.

En comparación con su hermano, es bastante más discreto, algo que se puede decir especialmente del exterior, ligeramente elegante si se compara con el naranja butano del de su pariente.

Mansory Bugatti
Mansory Bugatti

Mansory ha creado un habitáculo tapizado en una combinación de cuero de color marrón claro, descrito como tono ‘manteca de cacahuete’, y blanco, acompañado de fibra de carbono en el salpicadero, la consola central, el volante y los paneles de las puertas. El suelo presenta un acabado acolchado con el logotipo de Mansory, mientras que las puertas incorporan patrones iluminados y alrededor del techo panorámico doble Sky View aparecen estrellas LED.

A pesar de todas las modificaciones exteriores e interiores, Mansory ha mantenido intactos dos elementos fundamentales de ambos Bugatti: el monocasco de fibra de carbono de fábrica y el motor W16 de 8,0 litros con cuatro turbocompresores. En el Vivere, el propulsor desarrolla 1.479 CV, mientras que en el Vincerò alcanza 1.578 CV.

Es decir, aunque la compañía se jacta de que “con estas dos creaciones únicas, Mansory vuelve a establecer nuevos referentes en el ámbito de la personalización de automóviles de lujo, demostrando su capacidad para individualizar incluso los hipercoches más exclusivos del mundo al más alto nivel posible”, ha tenido a bien no tocar una mecánica a la que difícilmente se le pueden poner pegas.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

NOTA8,5

VER PRUEBA

Jack Rix se sube a un Bugatti Chiron Super Sport junto al piloto probador de Bugatti y ganador de Le Mans, Andy Wallace. ¿El objetivo? Sobrevivir a Nürburgring.