Cadillac mete miedo a los hiperdeportivos europeos con su V-One, un prototipo con motor V8 5.5 híbrido de 830 CV con imagen de carreras, pero que podría comprar cualquier mortal... con la cartera llena

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El Cadillac V-One Concept es un prototipo derivado del V-Series.R de carreras. Tiene más de 800 CV de potencia con un sistema de propulsión con un V8 híbrido.
Solo para los bolsillos más profundos y clientes exclusivos se ha diseñado este concept car. Y es que, cuando lo tienes todo y puedes comprar lo que quieras, es normal aspirar a lo que nadie más tiene. O esa al menos debe ser la mentalidad de un coleccionista de coches multimillonario. Y esos son los clientes que muchas marcas buscan, para los cuales crean vehículos tan especiales como el Cadillac V-One concept, un hiperdeportivo derivado de un coche de carreras que utiliza un sistema de propulsión híbrido con más de 800 CV de potencia.
General Motors centra la mayor parte de sus esfuerzos en el Corvette. Es el emblema del grupo y el recurso al que los clientes acuden cuando buscan un coche deportivo. Sin embargo, a GM llevan años pidiéndole un vehículo que llegue mucho más lejos de lo que lo hace el Corvette e incluso su variante más extrema, el ZR1X de más de 1.000 CV de potencia.
De los circuitos al garaje de multimillonarios amantes de las carreras

Para contentar a este tipo de clientela, el gigante americano le ha dado luz verde a Cadillac para que traslade su coche de competición, el V-Series.R, de los circuitos de carreras de medio mundo al garaje de todo aquel que pueda permitírselo. Así es como nace el Cadillac V-One, o lo que es lo mismo, el V-Series.R que la marca le venderá a sus clientes más exclusivos y acaudalados.
El hiperdeportivo recién salido de los circuitos es la “manifestación definitiva de un concepto de altas prestaciones para clientes y una señal clara de nuestra ambición para el futuro de la marca Cadillac V-Series”, explica la compañía, que lo ha dado a conocer en The Quail, que se ha celebrado estos días en California, Estados Unidos.
Mientras que la mayoría de los modelos de altas prestaciones toman solo algunos elementos de los coches de competición, este concept car ha sido desarrollado entre Cadillac Design, Cadillac Racing y Dallara. Esto significa que lleva ADN de un vehículo de carreras y que comparte sus cimientos con el modelo que compite tanto en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) de la FIA como en el Campeonato IMSA WeatherTech.
A nivel de diseño, la carrocería del V-One deriva directamente del coche de competición. Esto significa que se ve tal y como es el prototipo de carreras, muy bajo, muy ancho y repleto de elementos aerodinámicos. Todo en este vehículo es espectacular, incluyendo una pintura en degradado acompañada con detalles azules.

También conserva unas llantas exclusivas de bloqueo central, como un buen coche de competición, que están revestidas con neumáticos Michelin Pilot Sport y que acompañan un sistema de frenos de altas prestaciones firmado por Brembo. El alerón trasero es la joya de corona de su estética, así como el difusor de carbono expuesto o el splitter del mismo material.
Interior de competición con un motor híbrido de más de 800 CV
El interior mantiene un vínculo más que evidente con el mundo de la competición, aunque con detalles que lo hacen más exclusivo y lujoso. Hay un solo asiento fabricado con tejidos reciclados y personalizable para adaptarse a las medidas del conductor. A su derecha se encuentra una bandeja de fibra de carbono vista que puede utilizarse para colocar un casco.
El conductor se sienta detrás de un volante de carreras que integra una pantalla que actúa como instrumentación. A ambos lados se encuentran las luces del cambio, mandos giratorios para controlar el sistema híbrido y los frenos, además de varios botones que controlan otras funciones del Cadillac V-One.
La marca no ha ofrecido demasiada información sobre el interior, pero la pantalla integrada en el volante dispone de una “interfaz intuitiva inspirada en la competición”. También “proporciona al conductor información clara y asistencia mientras explora todas las capacidades del coche”, explica el fabricante.

Y en cuanto al sistema de propulsión, Cadillac se ha decantado por un tren motriz híbrido que sigue la filosofía del V-Series.R. La marca no ha sido demasiado reveladora al respecto, pero se trata de un sistema compuesto por un motor V8 atmosférico de 5.5 litros acompañado de un propulsor eléctrico, una batería de 1,35 kWh y una transmisión secuencial de siete velocidades.
Tampoco se ha hablado mucho de detalles técnicos, pero la compañía ha confirmado una potencia combinada de 830 CV, la cual superaría con creces los 670 CV que el modelo de competición ofrece debido a las limitaciones del reglamento del campeonato, que restringe el rendimiento de los prototipos de carreras.
A esto hay que añadir varios componentes que el Cadillac V-One comparte con el V-Series.R, como la suspensión de doble trapecio, así como “elementos de muelles helicoidales y barras de torsión accionados mediante pushrod, con amortiguadores laterales y verticales”.
Por ahora no se ha dado a conocer el precio de venta que tendrá la versión definitiva de este concept car, pero dado el nivel que alcanza, lo más probable es que sea especialmente caro y solo reservado a unos pocos afortunados.
