El deportivo que mejor representa la época oscura de Ferrari, desde la muerte del commendatore hasta la llegada de F355

Ferrari 348, el primer ferrari tras la muerte de Enzo.
Ferrari 348, el primer ferrari tras la muerte de Enzo.

El Ferrari 348 se presentó en 1989 en el Salón de Frankfurt y fue el primer deportivo de la marca tras la muerte de Enzo Ferrari un año antes. Para muchos, fue un coche decepcionante.

Nunca es fácil continuar la vida de una empresa cuando fallece su fundador y más cuando esa empresa es Ferrari y su fundador Enzo Ferrari. Para muchos, esos años que sucedieron a la muerte del Commendatore fueron los más oscuros de la compañía y el modelo que representa mejor esa época fue el Ferrari 348.

Tarde o temprano, toda marca, firma, empresa tiene que enfrentarse a ese momento en el que desaparecen la o las personas que la crearon. En algunos casos, la cosa queda en familia y los descendientes recogen el testigo, como en las monarquías; en otros, se elige un nuevo líder, a veces, el que era vicepresidente o segundo del jefe anterior, etc.

En Maranello vivieron esta situación a finales de la década de los 80, cuando la vida de Enzo Ferrari se apagó el 14 de agosto de 1988, dos meses después de recibir la visita del Papa Juan Pablo II.

Tras la muerte del Commendatore, el vacío que dejaba era tan profundo que podría pesar sobre la continuidad de la marca. Por ello, se aceleró la presentación de un nuevo modelo en el que ya se venía trabajando desde hacía tres años.

Ferrari 348, el primer Ferrari tras la muerte de Enzo

Ferrari 348.
Ferrari 348.

La presentación del primer Ferrari tras la muerte de Enzo fue todo un acontecimiento que ocurrió en el Salón de Frankfurt en septiembre de 1989, si bien ya en junio se conocía el modelo a través de varias revistas. Se trataba del Ferrari 348, que venía a sustituir al 328.

Era una época en la que comprar un Ferrari no era fácil. No sólo había que tener dinero, sino también paciencia, ya que la demanda era tan grande que había una considerable lista de espera. Por otro lado, los modelos clásicos empezaban a alcanzar unas tarifas desorbitadas.

El Ferrari 348 compartió protagonismo con otros modelos exhibidos en el salón alemán, como el espectacular BMW 850, el Honda Accord, el nuevo Land Rover Discovery, el Opel Calibra o el actualizado Fiat Uno, así como algún prototipo como el Seat Proto T.

Ferrari 348.
Ferrari 348.

Lucía un diseño que representaba una evolución del mítico Ferrari Testarossa, con faros escamoteables, la característica entrada de aire en los laterales y la rejilla negra que cubría los pilotos traseros. Medía 4,23 metros de largo, 1,89 metros de ancho y 1,17 metros de alto.

Estaba equipado con un motor V8 a 90 grados colocado en posición longitudinal, como en el 288 o el F40, a diferencia de su antecesor, el 328, que lo tenía en posición transversal. Con una cilindrada de 3.4 litros, producía 300 CV a 7.200 vueltas.

Tenía cuatro válvulas por cilindro e inyección Bosch Motronic, con bloque y culata en aleación ligera. Iba asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades implantada transversalmente y embrague de doble disco.

Estaba construido sobre un chasis monocasco y montaba suspensiones independientes a las cuatro ruedas con palancas triangulares, trapecios transversales, resortes helicoidales, barras estabilizadoras transversales y amortiguadores telescópicos, así como unos frenos de disco ventilados con ABS Taves ATE.

“Un pequeño Testarossa”

Ferrari 348.
Ferrari 348.

El Ferrari 348 se puso a la venta en España en octubre de 1989, inicialmente como 248 TB o Berlinetta, y su variante Spider o TS. El precio era de 16.979.919 y 17.408.200 pesetas, respectivamente.

Era más caro que el 328 y el Mondial T, pero quedaba lejos de los 29.019.680 que se pedía por un Testarossa. Por contextualizar, en ese mismo año un Porsche 911 Turbo costaba 14.682.929 pesetas y un BMW 750i con motor V12 de 300 CV valía 10.774.529 pesetas.

Lo cierto es que el Ferrai 348 pasó sin pena ni gloria. El expiloto de Fórmula 1, Jean Pierre Jabouille, lo definiría en la revista L’Automobile como un “pequeño Testarossa”, porque, efectivamente, mantenía el estilo iniciado por aquel en 1984, aunque evolucionado, y con unas dimensiones más contenidas.

Sin embargo, cualquier parecido con el Testarossa se quedaba en la estética. Era un coche deportivo, de eso no había duda, pero resultaba algo inestable a altas velocidades y muy propenso al sobreviraje, lo que obligaba a tener cierta destreza para conducirlo. Además, algunas pruebas de la época resaltaban su cambio especialmente duro.

La sentencia definitiva del modelo la pronunció Paul Frère, ganador de Le Mans en 1960 y presidente del Coche del Año, cuando dijo que “siempre encontré decepcionante al 348, poco eficaz y muy delicado de conducir rápido”, añadiendo que” su trasera se iba antes que el eje delantero, cuya adherencia no se podía explotar, resultando sus 300 CV iniciales poca cosa para su peso”.

Presentado antes de tiempo

Ferrari 348.
Ferrari 348.

El Ferrari 348 evolucionó a lo largo de su corta vida comercial. En abril de 1994 aparecieron las versiones GTB y GTS, que alcanzaban los 320 CV y costaban 17.408.000 y 17.792.000 pesetas, respectivamente.

Pero en Maranello ya se estaban preparando para su reemplazo, que llegaría unos meses después, en noviembre, con el Ferrari 355. No obstante, el 348 Spider se mantuvo en venta hasta octubre de 1995.

En total, se vendieron 8.655 unidades del 348, de las cuales 2.895 fueron del TB, 4.230 del TS, 222 del GTB, 218 del GTS y 1.090 del Spider.

Al final de su ciclo comercial, la sensación generalizada era que, tras la marca de Enzo Ferrari, la marca decidió lanzar el 348 sin una puesta a punto seria, debido a la presión de la demanda. Esa puesta a punto se corrigió después, pero ya era tarde para endulzar el sabor amargo que había dejado.

Entre los reproches que se le hacían al 348 estaba que no había nada novedoso en él y que era un coche con un diseño muy atractivo, pero acabado como un Fiat, poco rígido y de comportamiento controvertido, con unos trenes rodantes iniciales que tuvieron que ser reglados de nuevo a finales de 1991.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España