Dos deportivos híbridos de concepto diferente: en esto se diferencia el Corvette E-Ray y el Porsche 911 T-Hybrid

A pesar de que pueda haber similitudes como la capacidad de baterías o que ambos montan un solo motor eléctrico, las disparidades entre ambos deportivos son reseñables, sobre todo la gestión de las celdas de las baterías.
Hasta hace nada, los coches deportivos híbridos eran prácticamente una utopía, pero a medida que la industria automotriz se va transformando van apareciendo marcas que apuestan por esta tecnología. Hoy vamos a descubrir a dos de ellos, con sus semejanzas y sus diferencias. Vamos a desmenuzar al el Chevrolet Corvette E-Ray y al Porsche 911 GTS.
Las similitudes comienzan con la capacidad de las baterías (ambos tienen una potencia de 1,9 kW), que, por otro lado, se diferencian en sus celdas; y ambos vehículos están equipados por un único motor eléctrico para impulsar las ruedas. Hasta aquí los parecidos. Ahora, las diferencias, que son muchas más.
Las disparidades arrancan con las ya citadas celdas de las baterías. El Corvette cuenta con tan sólo 80 celdas estilo bolsa, todas conectadas en serie, ubicadas en la columna vertebral del chasis. Por su parte, el Porsche utiliza un banco más pequeño de celdas cilíndricas con algunas conectadas en paralelo, parecido en tamaño a una batería de coche con motor térmico de 12 voltios.
Las celdas de iones de litio del Corvette vienen a ser del tamaño de un plato cuadrado. Cada uno puede descargar 525 amperios en muy poco tiempo. Su tamaño y química permiten ese tipo de corriente, elemento fundamental darle una potencia elevada (sobre todo en el par) a un voltaje no muy alto.
Presenta una configuración del paquete de 80S 1P. Esto quiere decir que todas las celdas están en serie, que proporciona una cifra nominal de 288 V para todo el sistema de 1.9 kW. La caja de cambios de este deportivo mueve 162 CV. Con la transmisión híbrida completa, incluido el V8 de 6.2 litros y 501 CV, la potencia total es de 664 CV.

Como decíamos al principio, la potencia bruta de la batería del Nueveonce híbrido coincide con la del Corvette (1,9 kWh). Ocupa menos espacio porque los alemanes han instalado celdas cilíndricas, se cree que, a falta de confirmación, son 21.700, (este nombre procede de su diámetro de 21 milímetros y una longitud de 70 milímetros).
Como todavía no hay datos específicos al concreto, se especula que La configuración de la batería se estima entre 96 y 112, que están conectados en serie. 112 daría un voltaje nominal de paquete de 403,2 V y una configuración de 112S 2P, lo que sería posible por haber dos grupos en paralelo.
El sistema eléctrico del 911 se moverá en torno a los 68 CV (50 kW), si bien no son datos oficiales. Sí se conoce la potencia máxima del motor generador en la transmisión (40 kw), pero se desconoce, de momento, el consumo de energía del turbo eléctrico. El Porsche híbrido, incluido su motor de seis cilindros y 3,6 litros, genera una potencia de 541 CV.
En resumen, los dos coches requieren prácticamente la misma cantidad de energía, pero gestionada de diferente manera. El E-Ray acciona todo el eje delantero únicamente con energía eléctrica que se monta sobre un paquete pequeño que pueda descargar altas corrientes para hacer esto. Su barra Snickers de litio que han instalado en un túnel puede dar un gran resultado.
En el otro lado de la balanza, Porsche produce otros modelos híbridos donde su hardware funciona a 400 V, como sus sistemas de suspensión activa. El fabricante alemán considera que es la mejor opción para usar a velocidades de motor más altas.
La marca de Stuttgart piensa que una corriente más alta no es imprescindible, si tenemos en cuenta que el motor de 40 kW que impulsa las ruedas traseras ya recibe una reducción de velocidad (y un aumento de par asociado) de la transmisión, como ocurre con el Nueveonce híbrido.