La función secreta de estos conductos de Porsche 911 GT3 que sirven para todos los deportivos

Si vas a ir al circuito, unos conductos de Porsche 911 GT3 pueden ser de gran utilidad gracias a la función secreta que sirve para todos los deportivos.
Un tipo de modificación que puedes hacer a tu coche y que suele tener un efecto positivo tanto en su rendimiento como en su diseño es instalar componentes de coches de alta gama. Estas piezas suelen ser bastante caras, pero no por todas ellas hay que pagar un alto precio. Un ejemplo son estos conductos de Porsche 911 GT3 con una función secreta que sirve para todos los deportivos.
Casi cualquier componente de Porsche tiene un alto valor, por lo que hablar de menos de 100 euros por unos recambios que tienen un efecto tan positivo en el comportamiento de los frenos de tu coche es hablar de una ganga. Se trata de unos conductos o derivadores de aire que ayudan a enfriar los discos de freno en el 911 GT3 de la generación 997.
Los frenos sufren mucho por exceso de temperatura en conducción deportiva
Como sabrás si eres un asiduo de los circuitos, el sistema de frenos de los coches suele sufrir excesivamente en la pista de carreras. La razón no es otra que el exceso de temperatura. Los discos soportan cierta cantidad de calor, al igual que el líquido de frenos y las pastillas, y sobrepasarlo suele significar que el rendimiento decae y se compromete seriamente la seguridad.
O dicho de otra forma: si te pasas con las frenadas y no tienes un sistema de frenos a la altura de estas exigencias, lo más probable es que te quedes sin frenos, lo que significa que puedes acabar sufriendo un accidente en el circuito, con las consecuencias que esto supone.
Por eso, cualquiera que vaya a entrar al circuito con regularidad, una de las primeras piezas que cambia o, al menos, mejora, son los frenos. Se pueden instalar discos más grandes, con ranuras o perforados para mejorar la disipación del calor, así como pastillas de freno de alto rendimiento y un líquido de frenos que esté a la altura de las expectativas.
Y también puedes ayudar a reducir la temperatura de los discos mientras conduces. No hablamos de frenar menos o circular más despacio en el circuito, sino de que sea el aire generado por el propio movimiento el que baje los grados a los que se encuentran los discos. Y para ello solo tienes que desviar ese aire directo a los frenos.
Porsche tiene la solución, y es muy económico
En Porsche (y muchas otras marcas que construyen coches deportivos) suelen equipar unos conductos instalados en la parte inferior del coche, junto a los pasos de rueda, para que el aire que pasa entre el suelo y el piso del vehículo sea redirigido a los frenos. Se trata de componentes de plástico (algunos son de fibra de carbono) cuya única función es redirigir el aire en otra dirección.
Pues bien, comprar una pareja de conductos de Porsche 997 GT3 tiene un coste en Estados Unidos de unos 70 dólares, o lo que es lo mismo, unos 60 euros según el tipo de cambio actual. Evidentemente, no son compatibles con cualquier vehículo, pero aquellos en los que son susceptibles de ser instalados, apenas requieren algunas modificaciones menores.
Son varios los usuarios que han encontrado en estas piezas un valioso recurso por poco dinero que pueden instalar en sus coches utilizando una pequeña sierra de disco y unas bridas. El resultado, un componente original de Porsche que realiza casi la misma función que en el 911 GT3, pero en tu coche.
Si tienes dudas de que este invento pueda funcionar, el usuario de YouTube Track and Build los compró para instalarlos en su Toyota GR86. Usando un taladro y unas bridas, equipó uno de los conductos en una rueda delantera y el otro lo dejó en casa.
Pruebas que demuestran su efectividad
El objetivo no era enfriar solo un disco, sino hacer una prueba de conducción para medir la temperatura que alcanzaban los frenos tras su uso, uno con el conducto enfriador de discos y otro sin él. Y el resultado fue notable.
Las pruebas permitieron evidenciar que el sistema funciona, ya que el disco que no tenía el conducto para enviarle aire alcanzó los 156,5 grados centígrados, mientras que el disco que sí contaba con este sencillo recambio llegó a los 118,9 grados. Estamos hablando de más de 37 grados de diferencia que pueden ser clave para no perder rendimiento de frenada en un track day.
Por tanto, el sistema funciona, es económico y puede ahorrarte bastante dinero si no tienes pensado instalar un nuevo sistema de frenos de alto rendimiento en tu coche. También puedes equipar estos conductos incluso si tienes unos frenos mejores, pero no está mal para ayudar a los frenos de serie.
