Un buggy del siglo XXI con motor Porsche para pasarlo en grande: así es el Tuthill Meyers Manx LFG

Meyers Manx y Tuthill han diseñado el buggy definitivo con motor Porsche y tracción en las cuatro ruedas para conducir entre las dunas del desierto. Este modelo ha sido la sorpresa de la Semana del Automóvil de Monterey.

El Tuthill Meyers Manx LFG con motor Porsche se ha convertido en uno de los modelos más esperados de la Semana del Automóvil de Monterey. Este buggy del siglo XXI es elegante y futurista, pero también destaca en rendimiento.

"Divirtámonos", dijeron Meyers Manx y Tuthill durante el evento, empresas detrás de este curioso buggy. "Exploremos. Conduzcámoslo como si lo hubiéramos robado", bromean durante la Semana del Automóvil de Monterey.

Un buggy con motor Porsche

Meyers Manx y Tuthill buscan "redefinir el espíritu de la conducción recreativa". La primera es una empresa estadounidense famosa por la fabricación de buggies para dunas, mientras que la segunda es una firma británica detrás de antiguos Porsche

¿El resultado? El Tuthill Meyers Manx LFG es uno de los vehículos más curiosos del evento, toda una sorpresa para muchos, tanto en estética como en prestaciones. Los fabricantes han diseñado un vehículo capaz de "conducir de manera recreativa", para ello han integrado tracción en las cuatro ruedas (4WD).

Este modelo, también conocido como Tuthill 911K, tiene diferenciales de deslizamiento, amortiguadores ajustables en cinco direcciones con topes hidráulicos, protección antivuelco, pinzas de cuatro pistones montadas sobre frenos de acero, neumáticos BF Goodrich All-Terrain y un tanque de combustible de largo alcance.

El depósito proporcionará energía para "varias" especificaciones de motor, según confirman las marcas, entre las que incluyen un motor bóxer de seis cilindros derivado de Porsche de Tuthill en la parte trasera que alcanza las 11.000 rpm. 

Un Porsche para conducir entre las dunas

El Tuthill Meyers Manx LFG está pensado por y para conducir entre las dunas del desierto. El motor de cuatro válvulas está acoplado a una caja de cambios secuencial de seis velocidades y un sistema de escape ligero Iconel. El interior tiene climatizador y navegador por satélite integrado. 

El LFG tiene una carrocería de fibra de carbono hecha a medida diseñada por Freeman Thomas, el mismo detrás del icónico Audi TT de primera generación. El resultado es un buggy moderno pero agresivo.

Las marcas han confirmado que solo se fabricarán 100 unidades, y el precio aún es una incógnita. “Este proyecto nació como un sueño entre mi viejo amigo Richard y yo, quienes buscamos constantemente la máxima expresión de libertad e interpretación”, según Phillip Sarofimm de Meyers Manx. 

El fabricante está más que satisfecho con este curioso buggy con el motor de los superdeportivos de Porsche. “El resultado es justo lo que buscábamos: crudo, visceral, novedoso y totalmente inflexible. Lo llamamos LFG por algo”, añade Phillip Sarofimm.

"El coche se ve divertido, travieso, tiene un carácter que realmente nunca había visto ni sentido", opina Richard Tuthill. "Pero en el fondo es apropiado: ¿podríamos ir a la Luna y regresar en él? Probablemente sí", añade.

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