Un Porsche 935 moderno te puede costar más de un millón, pero Rezvani ha hecho uno más barato, manual y más exclusivo

Rezvani presenta la primera unidad construida del RR1, un homenaje al Porsche 935 muy exclusivo y con cambio manual. Sólo se fabricarán 50 unidades.

A principios de año te contamos que Rezvani preparaba un homenaje al Porsche 935 con RR1 y ahora ya es una realidad. Un Porsche 935 moderno, pero más barato y con cambio manual.

Rezvani Motors es una empresa californiana con sede en Irvine especializada en construir vehículos de alto rendimiento, especialmente, SUV. Sin embargo, el año pasado se tomó un respiro y anunció un proyecto muy ambicioso: el RR1, construido sobre la base de un Porsche 911 de la generación 992, para homenajear al mítico 935.

En abril de 2024 mostró una primera versión, todavía como prototipo, y en febrero conocimos el modelo definitivo que llegará a las carreteras. Conservaba muchos elementos del concept, como las formas de la carrocería y, sobre todo, el espectacular alerón trasero

Los faros sí eran diferentes. Los primeros bocetos mostraban unas ópticas más parecidas a las del Porsche Taycan y Macan eléctrico. Pero, tras hablar con los clientes, Rezvani decidió que el coche definitivo presente los clásicos faros circulares del 911.

RR1, el homenaje de Rezvani al Porsche 935

Después de varios meses, aquí podemos ver el primer Rezvani Retro RR1 fabricado para un cliente de California y decorado con la mítica librea de Martini. Según ha confirmado el fabricante, toda la carrocería está fabricada en fibra de carbono.

Se puede observar cómo, efectivamente, se ha modificado ligeramente el diseño con respecto a sus primeros bocetos para incluir las luces redondas de estilo retro.

Basado en el 911 de la generación 992, habrá dos opciones diferentes disponibles para los clientes que traigan su coche para personalizarlo. Porque la decoración del 935 no incluye el coche, que lo tiene que poner el cliente. Rezvani hace la transformación.

Pues bien, cada cliente podrá elegir entre dos versiones: el RR1 600, basado en un 911 Carrera, pero con mejoras en el motor bóxer de seis cilindros con turbocompresores para alcanzar los 600 CV

La primera unidad construida corresponde a este motor y lleva un cambio manual con un bonito pomo de madera en la palanca del cambio. Aunque no es el único detalle de personalización.

Por encima de esta configuración se encuentra el RR1 750, basado en el 911 Turbo S, del que toma su motor seis cilindros twin-turbo y produce 750 CV de potencia enviados a ambos ejes. Esta versión no se podrá combinar con el cambio manual, sólo con el automático PDK y tracción total.

Tanto el RR1 600 y el RR1 750 también vienen con un escape personalizado Rezvani y, opcionalmente, se puede incluir unos amortiguadores Ohlins TTX-Pro, así como unas espectaculares llantas turbofán de fibra de carbono.

Mientras Porsche construyó 77 unidades del 935 moderno, sólo para uso en circuito y hoy cuestan más del millón de euros, Rezvani sólo va a construir 50 unidades del RR1, a razón de 195.000 dólares (167.284 euros al cambio) cada una, a lo que hay que añadir el coche base.

El regreso de un mito

En 2018, Porsche decidió resucitar el legendario 935 que compitió en Le Mans en forma de una edición muy limitada y exclusiva, destinada a uso en circuito.

Con una producción limitada a 77 unidades, cada una de ellas a 701.948 euros, el coche se desarrolló sin atender a ningún tipo de categoría ni normativa, al no estar homologado para calle, lo que permitió a los ingenieros de Stuttgart total libertad para crearlo, como explicó en su día Frank-Steffen Walliser, Vicepresidente de Motorsport y Vehículos GT.

Para ello, la marca tomó como base el Porsche 911 GT2 RS, pero añadió muchas modificaciones para asemejarlo al 935/78 Moby Dick que lo inspira. Contaba con una carrocería sobredimensionada que se diseñó con la aerodinámica en mente. La mayoría de los paneles estaban fabricados en CRFP, lo que, junto a la eliminación de muchos elementos superfluos, contenía el peso en sólo 1.380 kg.

Lo más impactante era el alerón trasero, que ocupaba prácticamente todo el ancho de la zaga, así como las llantas forjadas en una pieza y, aunque de serie estaba pintado en color gris Ágata, también estaba disponible en los míticos y reconocibles colores de Martini.

El interior era monoplaza y tenía los típicos elementos de un coche de carreras: asiento báquet, arnés de seguridad de seis puntos y arcos de seguridad. No obstante, también incluía algunos elementos de confort, como climatizador y detalles que homenajean a modelos clásicos como el pomo de la palanca de cambios de madera.

En cuanto al motor, recurría al mismo del GT2 RS, un 3.8 biturbo de 700 CV conectado a una caja de cambios de doble embrague y siete velocidades PDK.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España