Hablar de Porsche 911 Station Wagon suena a herejía hasta que te encuentras con esta creación de Indecent Vehicles

Porsche 911 Station Wagon
Porsche 911 Station Wagon

Que tiemble el Audi RS6 Avant, que Indecent Vehicles quiere crear al nuevo rey de los coches para llevar a los niños al cole: un Porsche 911 Station Wagon.

Hay determinadas ideas dentro del mundo del automóvil que, sobre el papel, parecen directamente prohibidas. Un Ferrari eléctrico era una de ellas hasta que llegó el Ferrari Luce… pero no queremos hablar de eso. Un Lamborghini SUV sonaba a locura hasta que apareció el Urus y reventó las ventas. Y ahora le ha llegado el turno a otro de esos conceptos que muchos puristas considerarían poco menos que una blasfemia: un Porsche 911 convertido en familiar.

Antes de alzar las antorchas, o de deshaceros en aplausos, en este caso no es obra de la propia Porsche, si no de Indecent Vehicles, un preparador especializado en tomar al ‘nueveonce’ y transformarlo según le pidan sus clientes.

Hasta ahora eran modificaciones relativamente estándar, pero ahora han decidido transformar uno de los deportivos más icónicos de la historia en una especie de shooting brake de altas prestaciones. ¿Lo mejor (o lo peor, según se mire)? Que el resultado está generando mucho más interés del que probablemente nadie esperaba… porque la verdad es que no está nada mal.

Todo comenzó como tantas otras ideas extravagantes en la industria del automóvil moderna: un simple render publicado en redes sociales. Indecent Vehicles mostró una reinterpretación del Porsche 911 de generación 991.2 con una zaga completamente rediseñada, un techo más largo y una silueta que recuerda en cierta medida a una versión compacta del Porsche Panamera Sport Turismo.

A ello se suman unos pasos de rueda ensanchados, nuevas llantas, una carrocería de aspecto mucho más musculoso y una llamativa pintura naranja que deja claro que no estamos ante un Porsche convencional.

Lo que parecía un simple ejercicio de diseño acabó despertando tanto interés que la compañía decidió convertirlo en realidad. Unos días después de mostrarlo y preguntar si tenían que fabricarlo, preguntaron quién quería uno y tan solo otros días más tarde, han anunciado que un cliente ha encargado ya la primera unidad.

Porsche 911 Station Wagon
Porsche 911 Station Wagon

Pero habrá que esperar algo para verlo hecho realidad: la intención de Indecent es presentar el vehículo terminado durante el Goodwood Festival of Speed de 2027, uno de los eventos más importantes del mundo para los aficionados a los deportivos. Habrá que ver si les aplauden o si les tiran tomates por la herejía.

La empresa polaca no es precisamente una desconocida dentro del mundo de las preparaciones extremas. Durante los últimos años ha ganado notoriedad gracias a reinterpretaciones muy agresivas de distintos Porsche 911 y precisamente esa experiencia previa es la que les ha llevado ahora a embarcarse en un proyecto todavía más complejo.

Y es que convertir un 911 en un shooting brake no consiste únicamente en alargar el techo y añadir un portón trasero. El principal desafío técnico tiene nombre propio: motor trasero.

Porsche 911 Station Wagon
Porsche 911 Station Wagon

A diferencia de la inmensa mayoría de familiares deportivos del mercado, el Porsche 911 mantiene su tradicional arquitectura con el motor situado detrás del eje posterior. Eso significa que gran parte de la refrigeración depende de la cubierta posterior del propulsor. Al sustituir esa zona por un nuevo portón y una estructura completamente diferente, los ingenieros de Indecent deben encontrar una solución que garantice una correcta ventilación mecánica.

La base elegida para la primera unidad será un Porsche 911 Turbo de generación 991.2. Bajo su carrocería seguirá encontrándose el conocido motor bóxer biturbo de 3,8 litros capaz de desarrollar 533 CV de potencia.

Aunque el diseño exterior cambiará radicalmente, todo apunta a que el esquema mecánico permanecerá prácticamente intacto, conservando las prestaciones (seguramente algo peores por el peso añadido) que han convertido al Turbo en uno de los deportivos más eficaces de las últimas décadas.

Aquí llega otra de las cuestiones más llamativas del proyecto: su precio. Indecent Vehicles estima que la transformación costará alrededor de 350.000 dólares, una cifra que se suma al coste del vehículo donante. En otras palabras, para tener uno de estos exclusivos Porsche 911 Shooting Brake habrá que partir ya de un 911 Turbo, Turbo S o incluso un GT2 RS y después invertir una cantidad equivalente al precio de varios deportivos nuevos para completar la conversión. Quien algo quiere, algo le cuesta, y en este caso parece que es bastante.

A pesar de ello, la compañía asegura que no se tratará de una pieza única y cree que recibirán más pedidos. Una vez terminado el prototipo, el paquete de conversión podrá instalarse también en otros Porsche 911 de las generaciones 991.1 y 991.2, incluyendo versiones Turbo, Turbo S y GT2 RS. Cada transformación requerirá aproximadamente cuatro meses de trabajo y vaciar la hucha, pero, ¿estáis a favor o en contra de esta creación?

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

NOTA9

VER PRUEBA

Paul Stephens ha recreado el mítico 911, con el que ha estado trabajando casi 30 años y hemos probado esta máquina, que es igual de maravillosa que el original