El McLaren P1 tiene un arma secreta para alcanzar la velocidad máxima: el botón low drag que cambia la aerodinámica del coche en marcha

McLaren P1
McLaren P1

En 2013, la firma de Woking dio a conocer al McLaren P1, uno de los primeros hiperdeportivos híbridos del mundo con una curiosa función low drag.

Hace ahora algo más de una década, la industria del automóvil fue testigo del nacimiento de los primeros hiperdeportivos híbridos de la historia. Tres fabricantes aportaron su granito de arena para hacer esto posible y uno de ellos dio vida a un vehículo, el McLaren P1, cargado de tecnología, con avances tan impresionantes como el botón low drag que cambiaba la aerodinámica del coche en marcha.

Con la entrada en la década de 2010, el sector de coches deportivos vivió uno de los cambios más importantes de su historia reciente. El motor de combustión alcanzaba su máximo rendimiento y, para aumentar la potencia y el par, era necesario incrementar el número de cilindros, el cubicaje, y el tamaño y/o número de turbocompresores.

El nacimiento del trío de hiperdeportivos híbridos

Sin embargo, tres marcas, en principio rivales, entendieron que existía un camino alternativo para aumentar la potencia de sus supercoches: la hibridación. De esta forma nació lo que el mercado llamó la “Santísima Trinidad” de los hiperdeportivos híbridos, un selecto grupo formado por el Ferrari LaFerrari, el McLaren P1 y el Porsche 918 Spyder.

Y en un mismo año, 2013, debutaron los tres hiperdeportivos. El primero que vio la luz fue el Ferrari LaFerrari, que se dio a conocer al mundo en el Salón de Ginebra de ese año, celebrado en marzo. Le siguió el McLaren P1, revelado en verano, y en tercer lugar el Porsche 918 Spyder, que sería oficialmente presentado en septiembre, coincidiendo con el Salón de Frankfurt.

Los tres hiperdeportivos nacieron a la vez con un mismo objetivo, el de rivalizar por ser el mejor de la recién estrenada categoría. Los tres tenían en común el hecho de combinar un motor de combustión, que era responsable de la mayor cantidad de potencia generada por su tren motriz, con uno o dos propulsores eléctricos alimentados por una batería.

El enfoque adoptado por las tres marcas fue muy distinto a lo que hoy entendemos por un coche híbrido, donde la tecnología eléctrica se encarga de reducir el consumo y mejorar la eficiencia. En el LaFerrari, el P1 y el 918 Spyder, la parte híbrida del sistema de propulsión estaba ahí con la única misión de aportar potencia extra cuando fuera necesario, es decir, para mejorar las prestaciones.

Pero un tren motriz híbrido de alto rendimiento no fue la única novedad que introdujeron en el mercado estos tres hiperdeportivos. A esto hay que añadir las prestaciones de estos tres modelos. El Ferrari era el más potente del trío, con 963 CV. Le seguía el McLaren y sus 903 CV; y cerraba el triángulo el Porsche, con 887 CV de potencia máxima.

La novedosa aerodinámica activa del McLaren P1

McLaren P1
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Y en el caso del McLaren P1, la firma con sede en Woking y sus ingenieros implementaron algo más que una potencia cercana a los 1.000 CV en un sistema de propulsión que utilizaba un motor V8 biturbo de 3.8 litros con un propulsor eléctrico, pudiendo pasar de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y alcanzando una velocidad máxima cifrada en 350 km/h.

La tecnología que McLaren instaló en el P1 hacía posible estas prestaciones. Uno de los apartados más interesantes era la función low drag disponible en el hiperdeportivo híbrido, un sistema que tenía la capacidad de adaptar la aerodinámica del vehículo con el objetivo de reducir la resistencia al aire e incrementar así la velocidad máxima que podía alcanzar.

Esta tecnología era parte de un completo sistema de aerodinámica activa, compuesto por un splitter frontal, un flaps, un difusor y un alerón trasero retráctil. El hecho de que estos elementos pudieran adaptar su forma para aumentar o reducir la carga aerodinámica era la clave para que el coche fuera más preciso en circuito o más veloz en las rectas.

McLaren P1
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Esta característica estaba disponible a través de un botón o mediante los diferentes modos de conducción con los que fue configurado. La función low drag estaba disponible en el modo Sport y Race, y se podía activar o desactivar en el modo Track.

El funcionamiento es sencillo. El McLaren P1 cambiaba el ángulo de ataque de su alerón trasero, haciéndolo más plano para reducir la carga aerodinámica, una carga que, en su configuración estándar, podía llegar a los 600 kilos. Los flaps delanteros también cambiaban su ángulo para minimizar la resistencia.

De este modo, McLaren equipó al P1 con un avanzado sistema de aerodinámica activa que era capaz de sacrificar la carga aerodinámica con el objetivo de reducir la resistencia, aumentar la capacidad de aceleración y poder alcanzar las mayores velocidades máximas que ofrecía su sistema de propulsión híbrido de más de 900 CV.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España