De lo mejor que tuvo jamás el Alfa Romeo 147 y también el mundo de los compactos deportivos: el motor V6 Busso del GTA

El motor V6 Busso del Alfa Romeo 147 GTA fue de lo mejor en la existencia de este compacto italiano. Así se presentaba en esta variante deportiva.

El Alfa Romeo 147 es un compacto que recordamos con cariño, especialmente si hablamos del Alfa Romeo 147 GTA. Se trataba de un pequeño deportivo capaz de ofrecer grandes sensaciones gracias a las mejoras que incorporaba respecto de las versiones más convencionales. Eso sí, había un elemento clave que era lo mejor de este modelo: el motor V6 Busso.

Además de ser una de las mecánicas más valoradas en el campo de los propulsores de seis cilindros, se trata probablemente de la más aclamada en la historia de Alfa Romeo. Este motor estuvo presente en diferentes coches de la marca italiana y en este compacto deportivo fue capaz de brillar con fuerza.

En 2002 fue cuando el fabricante originado en Milán decidió concebir un compacto prestacional que pudiera plantarle cara a modelos como el Ford Focus RS, el Honda Civic Type R y el Volkswagen Golf GTI. La fiebre de los 'hot hatch' tenía fuerza y la firma ahora perteneciente al grupo Stellantis quiso formar parte de este fenómeno.

Para ello se creó el 147 GTA (Gran Turismo Alleggerita; en español, Gran Turismo Aligerado). El 147 se comercializaba desde el año 2000, pero no era un modelo realmente deportivo. Así, para esta variante se realizaron varias modificaciones que fueron más allá de unos paragolpes más agresivos y unas llantas más grandes con el típico diseño de Alfa.

Entre las novedades, destacaba una suspensión más rígida (quizás demasiado dura para la conducción diaria) y un sistema de frenos Brembo con discos ventilados delante, macizos atrás y pinzas de cuatro pistones. Eran heredados del 156 GTA y eran eficaces, pero perdían rendimiento con cierta facilidad.

Junto a esto, el compacto deportivo de Alfa Romeo también hacía gala de un mayor ancho de vía, así como de detalles como unas nuevas barras estabilizadoras. Todo estaba enfocado para ofrecer un mejor comportamiento a partir de una mecánica que incrementaba notablemente las capacidades del modelo.

Se trataba, cómo no, del icónico V6 Busso. Basado en el del Alfa Romeo 166, era un bloque de 3,2 litros que contaba con cambios como una mayor carrera en los pistones y ofrecía 250 CV, así como 300 Nm de par. Sin duda, cifras más que respetables para ese momento y para mover un coche de 1.435 kg de peso.

Sobre el papel, era capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 246 km/h. Además, se podía asociar a una caja de cambios manual de seis velocidades o a una manual con embrague pilotado denominada Selespeed. Podía operarse con levas o con la propia palanca a modo de cambio secuencial.

Con este motor, el 147 GTA no es que fuera precisamente un mechero en cuanto a consumos, ya que superaba con normalidad los 12 litros a los 100 km y podía incluso encontrarse en unos 18 litros en conducción urbana. No obstante, en carreteras secundarias y tramos de montaña, eso era lo que menos importaba.

El empuje de la mecánica era muy bueno y el sonido lo era aún más, como era de esperar. Sin embargo, este no era un coche fácil de conducir, ya que tendía a perder estabilidad en carreteras bacheadas. Además, también podía subvirar, ya que no contaba con un diferencial autoblocante, algo que han agregado preparadores como Autodelta, con una versión de 333 CV.

De esta forma, el compacto deportivo V6 de Alfa Romeo no lo tuvo fácil para luchar contra algunos de sus rivales del momento, donde había modelos muy fuertes en cuanto a sus capacidades. No obstante, se postuló como una elección diferente. Era imperfecto, sí, pero ofrecía deportividad sin medias tintas y se servía para ello de uno de los mejores motores de seis cilindros.

Con un precio de más de 30.000 euros cuando era nuevo y varias opciones de características similares en el mercado, el 147 GTA no fue un coche extremadamente popular, pero sí uno muy especial gracias a su mecánica. Sigue siendo un coche para entendidos y para amantes del V6 Busso, el cual puedes encontrar actualmente de segunda mano por precios algo elevados.

Los modelos con la caja de cambios Selespeed son los más baratos, pero también los menos emocionantes al volante. Se pueden encontrar por unos 10.000 euros, pero uno manual tradicional puede situarse en torno a los 20.000 euros con facilidad e incluso superar esa cifra en ocasiones. Además, en España hay pocos, así que quizás deberías probar suerte en Italia.

Sin lugar a dudas, hacerte con el 147 más deportivo no será fácil, pero tampoco imposible. Tan solo tendrás que tener en cuenta hasta dónde estás dispuesto llegar para tener este inolvidable compacto deportivo, equipado con uno de los propulsores más queridos por los amantes de las cuatro ruedas.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor