Sale a subasta el Ferrari F355 de Michael Schumacher que tiene todas las piezas originales, menos una. ¿Sabes cuál?

El coche que el siete veces campeón del mundo adquirió en 1996, se volvió a vender tres veces y en la última se dieron cuenta de que no llevaba el motor original.
Bugatti EB110, Maserati Spyder, Ferrari 599 GTB, Ferrari Enzo o Ferrari F355 GTS fueron algunos de los coches que Michael Schumacher tuvo en su garaje. Ahora, este último saldrá a subasta a través de RM Sotheby's después de que haya tenido diferentes propietarios desde que el Kaiser lo recibiera para su goce y disfrute en 1996. Pero su venta tiene una historia misteriosa...
El superdeportivo se envió a Ferrari Deutschland, en Wiesbaden, previo paso a dejar las llaves en la oficina de Weber Management GmbH (empresa de Willi Weber, a la sazón, representante del piloto alemán) el 30 de abril de 1996. Dio la casualidad que fue dos días después del Gran Premio de Europa en Nürburgring en el que Schumi acabó segundo.
El siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 pidió que le llevaran su preciado vehículo hasta Mónaco para poder moverse con él por el Principado y allí empezó a hacerle kilómetros, como consta en los archivos de Monaco Motors, concesionario oficial Ferrari, que lo recepcionó en sus instalaciones cinco días más tarde de haberlo recibido y ya tenía 1.639 km en su odómetro.
Ese proveedor tuvo el honor de ser quien se encargar de revisar y mantener el Ferrari de Schumacher hasta septiembre de 1997, a pesar de que el alemán lo tuvo en su poder hasta mayo de 2002. Fue entonces cuando se puso a la venta y lo adquirió un aficionado de Ferrari afincado en Mougins llamado Pierre Valentin. Y casi sin tocarlo, lo vendió a Christopher Allen, otro aficionado de Vallauris.
Dos años más tarde se hizo con él un periodista del motor (un tal Jeremy Clarkson) que sabía a la perfección que ese coche había pertenecido al Kaiser. Nada tuvo que ver que el respaldo del asiento del conductor estuviera firmado con rotulador por el piloto de Hürth-Hermühlheim.

Durante el Gran Premio de Bélgica de 2012, cuando Schumacher era piloto de Mercedes-AMG, el nuevo propietario se acercó al piloto y le mostró una foto de su F355 GTS. Cuenta el plumilla que Michael vio la foto y reconoció al instante que se trataba de su antiguo coche. Se alegró de que el Ferrari hubiese encontrado un nuevo hogar con alguien apasionado de su ex coche.
¿Y dónde está el misterio?
El citado periodista quería certificar su F355 y le pidió el encargo a Ferrari Classiche. Corría el año 2020 cuando este señor se topó con la información de que el motor original había sido sustituido y ya no se correspondía con el número de chasis. Era de otro Ferrari F355, por supuesto sin ninguna preparación especial.
Y aquí viene el misterio. ¿Dónde estaba el motor original que Schumacher pidió que se hiciera exclusivamente para él? ¿Cabría la posibilidad de que el propulsor del deportivo que él había comprado con 21.000 kmse hubiese roto en algún momento como para tener que ponerle otro?
Y una última pregunta: ¿Había sido la propia Ferrari para que nadie más que Schumacher tuviera aquel motor único? Por desgracia, nos quedaremos con las ganas de saber las respuestas a toas esas preguntas...
Y ya para acabar, te diremos que RM Sotheby's lo pondrá en almoneda el próximo 4 de febrero en París, pero no se ha fijado cantidad alguna, por lo que podría ser mucho más de lo que en la actualidad se paga por un F355 GTS, que viene a ser cantidades próximas a los 150.000 euros. El que haya pertenecido al campeón alemán, a lo mejor también tiene algo que ver. A lo mejor...
