Si ya es difícil ver un Nissan Z, el año que viene lo va a ser más: solo se van a fabricar bajo demanda

Nissan ha optado por un cambio en su modus operandi con el deportivo: adiós al stock, solo venderá lo que pidan los clientes.
¿Te gustan los deportivos japoneses? ¿Tu sueño húmedo de ‘petrol-head’ es protagonizar ‘A Todo Gas: Tokio Drift’? Entonces llevarás bastante tiempo triste, porque desde hace unos años los máximos exponentes de esta tendencia decidieron abandonar Europa y dejarnos a nuestra suerte. En el Viejo Continente no habrás visto al nuevo Nissan Z y, aunque se diga aquello de “mal de muchos, consuelo de tontos”, en Estados Unidos también van a empezar a tener bastante complicados estos avistamientos a partir de ahora.
El deportivo japonés está cambiando de estrategia para su modelo 2027: en lugar de producir grandes cantidades y enviar los coches a los concesionarios, Nissan pasará a fabricar el Z bajo pedido, lo que significa que cada ejemplar se construirá según las especificaciones que haya elegido un cliente, en lugar de tener una remesa de unidades en stock.
Este cambio ha salido a la luz a partir de lo que parece ser una presentación filtrada a distribuidores, de la que se hizo eco The Drive, y que luego Nissan confirmó que era legítima.
Según las palabras de un portavoz de la marca que se puso en contacto con el medio: “Nissan está adoptando un enfoque de producción más personalizado con el Z para adaptarse mejor a la demanda de los clientes. Esta estrategia promueve inventarios sostenibles a la vez que garantiza que cada vehículo refleje lo que el cliente realmente desea. Queremos asegurarnos de que cada Z, especialmente con actualizaciones como el diseño frontal renovado y la transmisión manual NISMO disponible, cumpla con las expectativas de nuestros entusiastas compradores. Seguiremos trabajando con nuestra red de concesionarios para ofrecer una orientación clara a medida que avanzamos hacia el MY 2027”.
Cómo será el proceso no es algo que se haya dejado muy claro, pero todo parece apuntar a que para 2027 habrá una producción muy escasa y que los concesionarios probablemente recibirán solo dos o tres unidades durante todo el año para poder ofrecer pruebas a los clientes interesados. El resto se fabricará únicamente cuando se haga un pedido expreso por parte de los clientes.
Por mucho que nos pueda doler, lo cierto es que la filosofía detrás de esta apuesta es simple y tiene todo el sentido del mundo. En un nicho de mercado como el de los deportivos puros, el enfoque no es el mismo que en el mercado generalista. Mientras que cualquier paisano puede ir a comprar el SUV pequeño genérico número 9 y le da lo mismo que sea de éste o aquel color, porque lo que quiere es tenerlo rápido, cuando alguien compra un deportivo si que presta una mayor atención a los detalles.
Si va a “aflojar panoja” lo que quieres es que tu Z sea exactamente como quieres, con las opciones de personalización que has elegido para sentir que tienes una sensación de exclusividad todavía mayor.
Ya lo explicaba un alto ejecutivo de Nissan en una entrevista anterior: si se fabrican demasiados coches con especificaciones que no interesan, esos vehículos simplemente se quedan acumulando polvo en los lotes y la marca termina aplicando grandes descuentos o incentivos para moverlos, algo que Nissan (y cualquier otro fabricante) quiere evitar.

Este nuevo enfoque recuerda en parte al de fabricantes de algo más de “alta alcurnia”, donde la mayoría de coches se construyen “a la carta” según lo que el cliente ha pedido. Para los aficionados del Z esto puede tener una doble lectura: por un lado, el coche podría volverse aún más exclusivo; por otro, quienes lo quieran tendrán que organizar sus pedidos con más antelación y, probablemente, pagar un poco más por garantizar su unidad personalizada.
Y es que es algo obvio: cuando algo escasea, se vuelve más caro. Si las unidades disponibles para pedido son pocas y los concesionarios solo tienen ejemplares de exposición, es probable que el mercado de reventa o incluso los pedidos personalizados puedan implicar primas sobre el precio base.
En otras palabras, si quieres uno (tú no, Manolo, que vives en Móstoles, nos referimos a Tom, de Milwaukee) tendrás que ir a por él y pagar, y darte prisa si no quieres tener que esperar demasiado por él. Y, quien no lo haga, lo tendrá más complicado para acabar comprando uno, porque será un modelo que se revalorice, así que es posible que hasta sea buena inversión simplemente por el mero hecho de especular (otro caso más).
Actualmente, el precio al que se puede encontrar el Nissan Z en la página web estadounidense de la marca es desde 42.970 dólares.

