Este hombre superó los 1.126 km/h en un coche de 48.667 CV propulsado por un misil aire-aire

Stan Barrett posa con el Bud Rocket en 1979

En 1979, Stan Barrett intentó convertirse en el primer conductor en superar la barrera del sonido con el Bud Rocket, un vehículo propulsado por cohetes y un misil Sidewinder.

Se podría decir que el principal logro de Stan Barrett fue que no superó la velocidad del sonido. Parece un listón bastante bajo, ya que la mayoría de nosotros tampoco lo hemos hecho, aunque sí han existido gestas casi al mismo nivel, como cuando Rudolf Caracciola alcanzó 432,7 km/h en la autopista entre Frankfurt y Darmstadt con un Mercedes W125 de 775 CV, un récord que permaneció inalterado durante 78 años hast que llegó Koenigsegg. 

Pero Stan Barrett, especialista de cine de Hollywood, intrépido pionero de la velocidad y, en general, una gran persona, no alcanzó “oficialmente” (el matiz es importante) la velocidad del sonido mientras circulaba a más de 1.126 km/h sobre el lecho seco de un lago en el Bud Rocket, un coche propulsado por cohetes que generaban un empuje equivalente a 48.667 CV y con un Sidewinder montado sobre el techo.

Si te estás preguntando si por Sidewinder nos referimos a un misil del ejército, estás en lo cierto: es un proyectil aire-aire. Fue prestado por la Marina de los Estados Unidos y se sujetó sobre el coche de Barrett para darle un impulso adicional cuando se acercara a la región transónica, en la que el aire alrededor alrededor del coche fluye a velocidades tanto subsónicas (más lento que el sonido) como supersónicas (más rápido que el sonido) al mismo tiempo. En idioma que todos entendamos, entre 0,8 y 1,2 match. Seguramente no es lo más seguro del mundo, pero hay cosas peores. 

La historia de Sam Burnett el Bud Rocket y el no-récord de velocidad

El 17 de diciembre de 1979, nuestro temerario especialista se acomodó en la cabina de apenas 51 cm de ancho del Bud Rocket, encendió la mecha y se agarró bien para superar el viaje. "Apenas podía enfocar la vista", recordaría después. "Lo único que podía gritar era: '¡Guau!'".

A 966 km/h, Barrett activó el propulsor Sidewinder, sometiendo su cuerpo a una fuerza de 5g mientras intentaba convertirse en el primer conductor en superar Mach 1.

Si lo consiguió o no, es un tema debatido. Algunos testigos afirmaron haber oído una explosión sónica. Otros no. El problema fue que no había ninguna autoridad independiente presente para homologar el intento.

El equipo del Rocket tomó datos del radar de la Fuerza Aérea y de los acelerómetros instalados a bordo, y obtuvo una cifra de 1.190,4 km/h, o Mach 1,0106. Muchos discutieron ese resultado. En cualquier caso, un récord oficial de velocidad en tierra exige realizar una segunda pasada en sentido contrario dentro de la hora siguiente. El intento de Barrett fue una única pasada.

Según las normas internacionales, no hubo récord

Según la Federación Internacional del Automóvil (FIA), no hubo nada que celebrar. Habría que esperar casi dos décadas para que Andy Green, Richard Noble y el Thrust SSC elevaran oficialmente el récord de velocidad en tierra por encima de la barrera del sonido.

Para Barrett, eso no era más que papeleo. Él ya había hecho lo que se proponía: ir más rápido que cualquier conductor de la historia.

"No existen reglas para romper la barrera del sonido", recordaba con serenidad. "Estaba tan preparado para morir como para vivir".

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