Si crees que la velocidad máxima del Bugatti Veyron es un escándalo por pasar de los 400 km/h, deberías saber que en 1987 hubo un Oldsmobile que la superó

Aerotech
Oldsmobile AerotechGeneral Motor

General Motors tenía el rival perfecto para el Bugatti Veyron casi 40 años atrás, un hiperdeportivo que alcanzó una velocidad máxima de 420 km/h en 1987: el Oldsmobile Aerotech.

El Bugatti Veyron no tiene competidor entre los hiperdeportivos modernos, pero hubo un modelo que pudo superarlo. General Motors diseñó un coche que pasó totalmente desapercibido en 1987.

La carrera por los récords de velocidad se inició en 1898 con el francés Gaston de Chasseloup-Laubat, que pilotó un coche Jeantaud Duc 100% eléctrico a una velocidad de 63,1 km/h, era imbatible en su época, pero extremadamente lento ahora.

Las marcas siguieron superándose con un Jaguar XK120 que consiguió llegar a los 200 km/h en 1949, algo impensable apenas unas décadas atrás. Unos años más tarde llegó el coche definitivo: el Aerotech de Oldsmobile.

Un rival para el Bugatti Veyron

El Bugatti Veyron por fin tiene un rival, aunque apenas fuese un concept car de 1987. La hazaña fue obra de Oldsmobile, que estableció un récord de velocidad en tierra de 413,5 km/h, era imbatible en su época, pero también ahora.

El Aerotech sigue superando la velocidad máxima de 406 km/h del Veyron de serie. Oldsmobile trabajó en este concept car desde 1985, el modelo se presentó por primera vez al público poco después en 1987.

Este hiperdeportivo se había diseñado para competiciones como las 24 Horas Le Mans, pero el desarrollo se canceló en 1992. Los coches de alto rendimiento como este no entraban en los planes de General Motors a finales de siglo.

Oldsmobile necesitaba un coche de alto rendimiento

La marca estaba perdiendo peso dentro de General Motors así que necesitaban tomar una decisión arriesgada. El fabricante era consciente de que era el fin de los muscle cars clásicos estadounidenses, así que necesitaban un modelo de alto rendimiento cuanto antes.

Ed Welburn, subdirector de diseño de Oldsmobile, decidió diseñar un superdeportivo inspirado en Le Mans. Los dibujos preliminares fueron bien acogidos entre la cúpula directiva de GM, necesitaban llevarlo a la práctica cuanto antes.

Una vez aprobado, el proyecto Aerotech empezó a tomar forma con pruebas en el túnel de viento. Los fallos en aerodinámica no tardaron en llegar, pero se corrigieron con ciertos retrasos en este modelo.

El Aerotech se inspiraba en el diseño de cola larga del Porsche 917LH, aunque finalmente se optó por una cola corta. El concept car estaba listo en 1986 con pruebas en el circuito de de General Motors en Mesa (Arizona).

Oldsmobile alcanzó una velocidad máxima de 350 km/h con su motor turboalimentado de cuatro cilindros en línea de 2,3 litros. El vehículo era estable y podía soportar altas velocidades durante largos periodos.

El fabricante realizó algunas mejoras con una nueva versión con un motor biturbo de 2,3 litros y cuatro cilindros en línea con una potencia de 900 CV. La marca convocó a los funcionarios de la FIA, esperaban conseguir un récord histórico y así ocurrió.

El Aerotech alcanzó una velocidad máxima de 420 km/h durante las dos vueltas de prueba. Oldsmobile también estableció un récord de velocidad en pista cerrada con 413,5 km/h.