Giugiaro vuelve a retocar un Maserati para convertirlo en el Peralta D, un Gran Turismo con carrocería de cobre y un sistema de apertura de puertas que te volará la cabeza

Peralta D
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GFG Style ha tomado la base del Maserati GranTurismo para convertirlo en el Peralta D un automóvil que parece sacado de los años 70.

Un breve vistazo al Peralta D da la impresión de estar ante un automóvil de los años 70, pero nada más lejos de la realidad: es un coche completamente nuevo, aunque quizá eso sea mucho decir, ya que se trata de una transformación radical que ha llevado a cabo el estudio italiano GFG Style sobre un modelo de Maserati, concretamente el Maserati GranTurismo.

Se ha presentado en el Pastejé Automotive Invitational 2026, en México, y es un encargo del empresario y coleccionista mexicano Carlos Peralta, que no es ajeno a estas prácticas: el año pasado ya hizo algo parecido, aunque en aquella ocasión el vehículo base fue el Maserati MC20 y el resultado fue el Peralta S, similar en estilo, pero de corte más deportivo.

Una carrocería de cobre para el Maserati GranTurismo

Detrás del proyecto está Fabrizio Giugiaro, hijo del legendario Giorgetto Giugiaro. Ambos fundaron GFG Style en Turín en 2015, después de abandonar Italdesign, y desde entonces han creado automóviles exclusivos para clientes particulares.

El Peralta D es uno de ellos y continúa la colaboración que ya dio lugar al Peralta S, pero con una filosofía diferente. Mientras aquél estaba dedicado a los hijos de Carlos Peralta, este nuevo modelo rinde homenaje a sus hijas: la letra D hace referencia a ‘daughters’ (hijas, en inglés) y también a ‘donne’, mujeres en italiano.

Su rasgo más llamativo es una carrocería realizada íntegramente en cobre martillado a mano, no hablamos de una pintura que imita el metal ni de un vinilo decorativo aplicado sobre una carrocería convencional: el cobre da forma a los paneles exteriores de la parte inferior del vehículo. Por encima, una gran superficie acristalada con acabado de espejo reproduce el tono rojizo del metal y envuelve el habitáculo, creando una silueta continua que GFG Style define como un monolito.

Peralta D
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El resultado son unas proporciones propias de los grandes turismos italianos de los años 70, con un frontal afilado, una línea de cintura elevada y superficies geométricas muy marcadas. Los retrovisores se sitúan sobre las aletas delanteras, los grupos ópticos emplean barras luminosas horizontales y las llantas, acabadas en negro antracita, tienen inspiración retrofuturista. En la parte posterior, cuatro salidas de escape dejan entrever que bajo la carrocería hay un motor de combustión, aunque el fabricante no ha desvelado qué motor emplea ni sus especificaciones.

A pesar de ello, teniendo en cuenta que el apartado mecánico, como la plataforma, deriva del que usa el Maserati GranTurismo, lo lógico es pensar que no haya habido modificaciones, así que debería montar un motor 3.0 V6 biturbo, que según la versión podría entregar 490 o 550 CV de potencia.

En el Peralta D el techo se convierte en puerta

Si la carrocería llama la atención, el acceso al habitáculo no se queda atrás: en lugar de recurrir a cuatro puertas tradicionales, el Peralta D utiliza una gran cubierta acristalada articulada que se levanta para facilitar la entrada a las plazas delanteras. Sus secciones móviles permiten distintas configuraciones de apertura, desde unas puertas de tipo ala de gaviota hasta el levantamiento de una superficie mucho mayor, que integra buena parte del techo. Para acceder a las plazas traseras, el diseño incorpora otros paneles articulados que se abren en diagonal.

El interior mantiene el leitmotiv del exterior, con los asientos y los paneles tapizados en cuero marrón, con costuras de hilo de cobre y detalles metálicos que van a juego con la carrocería. La instrumentación y parte de la consola proceden del Maserati GranTurismo, pero se complementan con elementos específicos para este encargo.

Peralta D
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Las partes que menos modificaciones ha recibido son el volante, el cuadro de instrumentos y la pantalla central, situada en la parte baja de la consola y con un formato ligeramente plegado. Sin embargo, junto al cuadro se encuentran dos pequeñas pantallas que muestran las imágenes de las cámaras-retrovisor (una solución arriesgada, normalmente están la base del pila A) y también se suma una tercera pantalla situada frente al copiloto.

Otros elementos que refuerzan la sensación de lujo son el espejo de cortesía iluminado integrado en el compartimento situado frente al acompañante y un pequeño espacio refrigerado entre las plazas traseras, capaz de transportar una botella de champán y sus copas.

Fabrizio Giugiaro ha declarado: “El Peralta D nació de la energía positiva y la sinergia creativa establecidas con Carlos Peralta durante el desarrollo del Peralta S. Quisimos dar continuidad a esa trayectoria estilística explorando la expresividad de un material fascinante y complejo como el cobre. El desafío consistía en combinar una estética minimalista (caracterizada por líneas depuradas y detalles elegantes) con soluciones funcionales de vanguardia, para crear un auténtico cupé Gran Turismo 2+2”.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España