En Japón estaba el 'Pacto entre Caballeros', y en Alemania el de la velocidad: por qué muchos coches "no pasan" de 250 km/h

Entre la década de los 80 y los 90, BMW, Mercedes y Audi acordaron limitar la velocidad de sus vehículos por varios motivos. Años más tarde ya hay excepciones que se saltan el trato.
Hace unos días te hemos estado hablando del pacto entre caballeros que hubo en Japón por el que los coches JDM no pudieran superar los 280 CV y que fue el Honda Legend quien lo rompió. Ahora te vamos a hablar de otro acuerdo, pero esta vez llega desde Alemania, donde los máximos exponentes en la fabricación de automóviles de aquel país decidieron limitar la velocidad a 250 km/h.
Si en la actualidad muchos fabricantes tienen una velocidad máxima restringida de 250 km/h se debe a las marcas germanas. En aquel país hay tramos de autopista sin restricciones, por lo que durante los años 80 y 90, BMW, Audi y Mercedes llegaron a un acuerdo entre ellos para empezar a limitar sus modelos más potentes a una velocidad máxima de 250 km/h.
Los primeros coches deportivos con velocidades máximas limitadas fueron el Mercedes-Benz SL600 de 1988; el Mercedes-Benz E500 de 1991; el BMW M5 Sedán de 1994; el Audi RS6 Sedán de 2002; y el Audi RS6 Avant de 2002.
Y si pueden correr a grandes velocidades por esas autopistas, ¿por qué limitar su velocidad? Te preguntarás. Pues según los expertos, el motivo fundamental para hacerlo son los neumáticos porque según estudios, las gomas de carretera estándar no están diseñados para soportar las presiones que conlleva circular a más de 250 km/h.
Si te fijas en el lateral de las ruedas de los coches, aparece una letra, entre otras tantas, que indican la clasificación de velocidad. Por ejemplo, H = 210 km/h, V = 240 km/h W = 270 km/h e Y= 300 km/h. Aun así, los superdeportivos e hiperdeportivos sí tienen velocidades máximas sin restricciones, pero en esos casos deberán incorporar neumáticos con la clasificación adecuada.
Competitividad y seguridad
Durante los años 80 y 90, cada enseña alemana buscaba ser mejor que sus oponentes con el fin de contar con el vehículo más rápido y potente, pero tras llegar al pacto entre todos ellos y limitar la velocidad máxima, la forma en la que competían eran otras como darle cancha a los tiempos de aceleración o añadiendo más equipamiento de serie.
La otra parte que preocupaba a las marcas pactantes era que había mucho ruido por parte de los activistas que luchaban por imponer límites de velocidad en las autopistas para evitar accidentes mortales que se producían rodando más allá de los 250 km/h.
Limitar la velocidad máxima de sus modelos ayudaría a acabar con el recelo que había entre estas tres marcas de que las 'autobahn' fueran mucho más peligrosas. Con esta restricción se frenaba, en cierta medida, el pensamiento de peligrosidad y, a su vez, se conseguía un razonamiento de peso para mantener esas vías sin restricciones como siguen en la actualidad.
Pero el pacto entre caballeros en Alemania tiene excepciones con trucos. BMW cumple la norma no escrita de los 250 km/h en sus modelos M, pero he aquí la trampa. Esa gama ahora está disponible con un paquete M Driver's Package opcional, que elimina la restricción de la velocidad máxima y le añade un pequeño alerón trasero para que sea lo más seguro posible.
El Audi RS6 Avant GT de 2025, el Mercedes-AMG CLS 63 S 4Matic de 2024, el Audi TT RS de 2018 (cuando está equipado con el paquete Dynamic Plus) y el Jaguar XE SV Project 8 de 2019 también se saltaron el trato entre marcas y no tienen la limitación de velocidad acordada.
A pesar de que un alto porcentaje de coches de alto rendimiento de producción salen de fábrica con la limitación de 250 km/h, los ejemplares de edición limitada o especial llegan con velocidades máximas más altas, ya que el hecho de ser un coche premium ayuda a exigir un precio elevado para cubrir los cambios mecánicos y de seguridad necesarios para alcanzar ese plus de velocidad.