Nissan ha anunciado un Skyline. Puede que no sea el deportivo que esperamos, pero por ahora nos sirve para emocionarnos

Buenas noticias: el Nissan Skyline volverá. Malas noticias: en realidad no será un GT-R. Una de cal y una de arena para los seguidores del deportivo nipón.
¿Te has despertado alguna noche porque estabas soñando con un nuevo Nissan Skyline? No te preocupes, te entendemos y, por eso, hoy tenemos una buena noticia para ti… aunque también en cierta manera es mala: Nissan va a traerlo de vuelta, pero conviene que no te emociones demasiado, porque lo que está en camino no es exactamente el regreso del mítico GT-R como muchos estaban imaginando.
La marca japones ha celebrado recientemente su evento “Inteligencia de Movilidad para la Vida Diaria”, un nombre que no es que tenga precisamente mucha pegada, y que tampoco genera mucho interés con las declaraciones oficiales de Ivan Espinosa, presidente y CEO de Nissan Motor Co., Ltd.
“Este es el momento correcto para articular la visión de largo plazo de Nissan, al avanzar más allá del plan Re:Nissan y establecer un camino claro hacia el futuro. Nuestra visión define hacia dónde se dirige Nissan, con la experiencia del cliente como nuestra máxima prioridad. Al impulsar la inteligencia de movilidad, ofreceremos productos y tecnologías que son más seguros, intuitivos y confiables con un valor sobresaliente y una experiencia integral más gratificante”, señalaba.
Pero, aunque de primeras pueda no llamar mucho la atención, en el mismo evento se dio información sobre proyectos más interesantes, entre ellos el esperado Skyline.
La compañía anunció varios modelos de los que afirma que “representan los siguientes pasos de este enfoque estratégico”. Uno era el Skyline, del que se ofrece una descripción oficial que es la siguiente: “modelo Heartbeat para Japón que ofrece desempeño, precisión y un carácter centrado en el conductor”.
¿Qué significa eso exactamente? Nada claro, pero podemos suponer que va a ser un modelo más pasional que el resto de coches con los que compartió panel (Juke, X-Trail y Rogue), que será un deportivo y que estará pensado con el disfrute de la conducción en mente.

Sabiendo la importancia de este nombre, lo dejó para el final de su presentación, como se hace eco Carscoops: “Y por último, un nombre que representa el origen y el alma de Nissan. Skyline: un icono reinventado de la ingeniería japonesa y la pasión por la conducción, con rendimiento y precisión. Skyline es un símbolo de la ingeniería japonesa y el rendimiento al volante impregnado de emoción pura”.
Como publica AutoExpress, cuando preguntaron a Espinosa por el coche, respondió: “¿Es una prioridad? Por supuesto, es una de las marcas más sólidas de nuestra cartera. No es solo un coche, es un símbolo de muchas cosas dentro y fuera de la empresa. Sin duda, tiene que haber un nuevo GT-R: llegará”.
Si todo parece bueno, ¿por qué decimos que hay una mala noticia? Por un punto que hay que tener presente: este Skyline no es el nuevo GT-R.
Nissan ha sido bastante clara en este punto, y aunque la confusión es inevitable, ambos nombres llevan caminos separados desde hace años. El Skyline ha ido evolucionando como berlina de enfoque más premium (incluso con vínculos con la gama Infiniti en algunos mercados), mientras que el GT-R ha seguido su propia senda como superdeportivo radical.
Así que no, no estamos ante el sucesor directo del “Godzilla”, algo que Espinosa ha querido aclarar y que recoge The Drive: “El emblema GT-R no es algo que se pueda aplicar a cualquier vehículo; está reservado para algo verdaderamente especial, y el R35 puso el listón muy alto. Nuestra visión de la salud consiste en decidir dónde marcharse, dónde asociarse y dónde detenerse... [Skyline representa] modelos que encarnan la identidad, el valor emocional y la innovación de Nissan”.
A pesar de este ligero golpe, lo interesante es cómo Nissan está planteando este regreso. Según las filtraciones el nuevo Skyline apostará por recuperar parte del espíritu clásico del modelo: proporciones de sedán deportivo, una orientación centrada en el conductor y detalles de diseño inspirados en generaciones icónicas como el R34.
De hecho, se habla de elementos visuales como grupos ópticos traseros circulares y una parrilla con guiños al pasado, algo que busca claramente tocar la fibra nostálgica de los fans, aludiendo a la que para muchos es la generación favorita del modelo (en gran parte por ‘Fast & Furious’).
Los rumores apuntan a que el nuevo Skyline podría recuperar el cambio manual en algunas variantes, lo que sería un regreso a la vieja escuela y que encajaría con la estrategia reciente de Nissan de volver a dar protagonismo a modelos más “emocionales”.
Además, como se puede extraer de las palabras de Espinosa, parece que el movimiento del Skyline no llega solo. Todo apunta a que forma parte de una estrategia más amplia dentro de Nissan que incluye también el esperado regreso del GT-R. De hecho, la propia compañía ha insinuado en varias ocasiones que el nombre GT-R volverá, aunque todavía no está claro ni cuándo ni en qué formato, aunque parece que será como vehículo híbrido y no como un coche 100% eléctrico, como se llegó a especular.


