Nos colamos y descubrimos cómo es la nueva fábrica de GR de Toyota, el sitio en el que cualquier loco de los coches querría trabajar

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En Japón, la fábrica de Toyota Gazoo Racing abre sus puertas para descubrir cómo se fabrican los Toyota GR Corolla y Toyota GR Yaris en sus renovadas instalaciones.

Las fábricas de coches no tienen por qué ser lugares aburridos repletos de maquinaria, herramientas y empleados trabajando. No al menos si hablamos de la nueva fábrica de GR de Toyota, ubicada en Motomachi, en Japón, una planta de producción donde se ensamblan los GR Yaris y GR Corolla que más tarde se exportan a otros lugares del planeta.

Estas instalaciones se inauguraron en 2020, el mismo año en el que debutó el mencionado Toyota GR Yaris. De hecho, sus líneas de montaje se pusieron en marcha para ensamblar el pequeño utilitario deportivo, un vehículo que gozó de un gran éxito comercial, especialmente en los primeros años de vida cuando su precio de venta no se había disparado hasta los actuales 48.500 euros.

Las renovadas instalaciones de Toyota GR en Motomachi

Más recientemente, a principios de este año 2025, Toyota implementó una completa renovación en su planta de producción de Motomachi. La compañía japonesa actualizó la fábrica con una importante modernización en busca de mejorar el espacio de trabajo de sus empleados y la calidad de los productos que allí se ensamblan cada día desde hace ya cinco años.

Pero, además de actualizar la planta para mejorar la productividad, también se renovó con el objetivo de que los empleados que allí trabajan se sientan más integrados y cuenten con todo tipo de comodidades para hacer más amenas sus jornadas laborales.

En un vídeo compartido recientemente, Toyota nos muestra cómo es el interior de su renovada fábrica en Japón. Los empleados que trabajan en las líneas de montaje de los Toyota Corolla y Toyota Yaris más deportivos, los que reciben el tratamiento especial de Gazoo Racing, lucen uniformes y gorras personalizadas con sus nombres.

Además de hacer que se sientan más integrados en la familia Gazoo Racing, Toyota ha puesto a disposición de sus empleados numerosos beneficios como una sala de relajación exclusiva e incluso un simulador de carreras para mantener la emoción durante los descansos.

Los vestuarios femeninos no solo están ahí para cambiarse de ropa. Las empleadas cuentan con un espacio dedicado a la relajación, con sillas con reposapiés, mesas altas con taburetes, una gran pantalla de televisión y una zona de cocina para picar algo.

Toyota incluso a puesto a disposición de sus empleados un simulador de carreras con un asiento deportivo, un volante, pedales y una pantalla donde los trabajadores pueden relajarse jugando o, incluso, celebrar un torneo entre empleados para ver quién es el verdadero rey de la pista.

Más que una simple fábrica de coches

En las instalaciones de trabajo, la planta no se parece tanto a una fábrica de coches convencional. Tiene un estilo más parecido al de un garaje de carreras. No dependen tanto de robots, ya que la mayor parte del trabajo lo realizan personas, lo que hace que el proceso sea más flexible y práctico.

Como tienen un enfoque de bajo volumen de producción, Toyota consigue que la precisión y la atención a los detalles sea mucho mayor, logrando que cada coche tenga la atención que se merece durante el proceso de fabricación.

Un detalle llamativo de la producción del GR Yaris y el GR Corolla es que, en lugar de que el motor, la transmisión y la suspensión se instalen en la carrocería, es la carrocería la que se instala sobre estos componentes. Según Toyota, esto ayuda a eliminar cualquier pequeña deformación que pueda sufrir la carrocería durante el montaje.

Este control de calidad está presente en todas las piezas empleadas en el vehículo, desde los discos de freno hasta los amortiguadores, que se miden en repetidas ocasiones para asegurarse de que no haya variaciones. Toyota dice que se esfuerza al máximo para garantizar que cada coche cuente con la combinación ideal de componentes, buscando el rendimiento más equilibrado posible.

El último paso antes de que el vehículo abandone la planta de producción de Motomachi es el control de calidad. Los trabajadores encargados de esta sección realizan una inspección de precisión y llevan a cabo diversas pruebas de conducción para garantizar que todo está en orden y dentro de los estándares admitidos por la marca.

Este es un ejemplo más de la dedicación que muchos fabricantes japoneses llevan a cabo en sus plantas de ensamblaje de vehículos. Los modelos de la gama Toyota GR son aún más especiales, por lo que la marca va un paso más allá y pone en marcha prácticas tan meticulosas como las que lleva a cabo en esta fábrica de Gazoo Racing. No te pierdas el vídeo.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España