Por Morizo Kinoshita puede que no te venga nada. Pero es el nombre de guerra que el presidente de Toyota utiliza para competir

Akio Toyoda es el presidente de Toyota. Morizo Kinoshita es el seudónimo bajo el cual ha participado en numerosas carreras desde el año 2007.
El CEO de Toyota es la persona que menos se aproxima al concepto de presidente de una multinacional del automóvil que todos tenemos. Akio Toyoda es el máximo responsable de la compañía japonesa y se aleja mucho del típico ejecutivo de traje y corbata. Toyoda es un verdadero entusiasta del mundo del motor y no duda en ponerse el mono de carreras cada vez que tiene ocasión.
Nacido en Nagoya (Japón) en 1956, el empresario de 69 años dejó la presidencia de Toyota en abril de 2023 para asumir el cargo de máximo representante de la junta directiva de la compañía. Su puesto lo ocupó Koji Sato, que por aquel entonces era el director de marca de Toyota y presidente de Lexus.
Akio Toyoda: el presidente de Toyota y su pasión por el automóvil

Akio es el nieto de Kiichiro Toyoda, fundador de Toyota Motor Corporation, y ha estado al frente de la empresa desde mediados del año 2009, si bien su andadura en la junta directiva de Toyota comenzó en 2000. Pero más allá de las reuniones, los discursos y los despachos, Toyoda es un auténtico petrolhead que disfruta al volante de todo tipo de vehículos (la mayoría de su empresa).
De hecho, su pasión es tal que ha sido la persona responsable del lanzamiento de muchos de los coches de la división deportiva Gazoo Racing, como el Toyota GR Yaris o el Toyota GR86, vehículos que llegaron al mercado en un contexto en el que toda la industria ya apostaba por la electrificación en pro de reducir las emisiones contaminantes de la industria automotriz.
Y esta pasión es la que ha llevado a Toyoda a vivir su pasión por los coches durante tantos años. Incluso compite en diferentes modalidades de automovilismo y siempre lo hace bajo el nombre de Morizo Kinoshita. Probablemente este nombre no te diga nada, pero su origen es tan interesante como la trayectoria del máximo exponente de Toyota Motor Corporation.
Un encuentro y una lección experta que lo cambió todo

Según hemos podido averiguar, Toyoda es considerado como el “conductor maestro” de la marca, o lo que es lo mismo, su piloto de pruebas jefe. Sin embargo, su dedicación no viene desde la cuna, sino de un encuentro con el entonces piloto de pruebas jefe de Toyota, Hiromu Naruse.
Naruse se unió a Toyota en 1963 como mecánico y piloto de pruebas. Es considerado el verdadero instructor de Toyoda, algo que ha permitido a Akio adquirir experiencia en el volante y llegar a disputar carreras profesionales.
Ambos se conocieron después de que Akio, quien entonces ocupaba el puesto de vicepresidente de una subsidiaria en Estados Unidos, volviera a Japón con un permiso de conducir de alto rango que lo acreditaba como piloto de pruebas.
Sin embargo, cuando se encontró con Naruse, este fue directo con Toyoda y le dijo que “es molesto que alguien en la cima como tú no sepa lo básico de la conducción, sino que simplemente se sube al coche y comenta sobre esto y aquello”.
El entonces piloto de pruebas jefe añadió: “Los pilotos de pruebas lo arriesgan todo en nombre de crear mejores coches. Hablar de esto y aquello sin saber nada solo causa problemas”. Y le lanzó una oferta al que acabaría siendo CEO de Toyota: “Si te apetece, aunque sea solo una vez al mes, te enseñaré a conducir”.
El origen y significado del nombre Morizo Kinoshita

Esta propuesta permitió a Akio Toyoda aprender todo lo que tenía que saber para ser un verdadero maestro como piloto de pruebas. Esto llevó a Akio y Naruse, entre otros, a fundar Gazoo Racing en el año 2007. Toyoda estaba interesado en competir, mientras que su maestro prefería entrenar a personas y preparar coches.
A pesar de ello, el presidente de Toyota llegó a competir en numerosas carreras hasta que su involucración en el mundo de la competición le hizo ganar algunas duras críticas. Este es el motivo por el que Toyoda decidió adoptar el nombre de Morizo, un seudónimo mediante el cual podría correr en carreras de coches sin que nadie lo reconociera. Como un piloto fantasma.
Este nombre ya lo había usado por primera vez en las 24 Horas de Nürburgring de 2007, cuando todavía era vicepresidente. Hoy no es ningún secreto y es por muchos conocido el nombre de Morizo Kinoshita, un seudónimo que simboliza la acción de reducir las barreras, de disfrutar de lo que a uno realmente le apasiona, sin importar lo que otros piensen o digan.

