¿Te imaginas comprarte un coche para batir un récord de velocidad? Este superó los 480 km/h en 1965 y tiene un precio acorde a su leyenda

RM Sotheby’s subasta el Spirit of America Sonic I de 1965, uno de los bólidos más rápidos de todos los tiempos. Ahora lo puedes comprar, por 1 millón de euros.
La historia del automovilismo está marcada por la constante búsqueda de velocidad, tecnología avanzada, y la superación de límites, bien sea a través de la fabricación de nuevos coches, o a través de los récords de velocidad. Entre los vehículos que han dejado una huella imborrable en este desafío, el Spirit of America Sonic I de 1965 destaca como uno de los más icónicos. Y no, no es un coche clásico.
Este bólido fue creado por el piloto estadounidense Craig Breedlove, así como está propulsado por un motor turborreactor que consiguió marcar un hito en la década de 1960 al alcanzar velocidades cercanas a los 1.000 km/h. Te lo contamos.
Sin embargo, no sabemos si podemos clasificarlo como un coche clásico, ya que incluso parece un pequeño avión. En este caso, estamos ante un prototipo de aceleración, algo que es de real interés en Estados Unidos. Ahora puedes hacerte con él, gracias a RM Sotheby’s. Pero no, te adelantamos que no es barato.
Una competencia a nivel internacional
Desde el inicio de la automoción existen los récords de velocidad. Aunque es cierto que esta disciplina ha estado ligada especialmente al segmento de los coches deportivos. El primer récord oficial fue registrado en 1898, y fue de 63,25 km/h. Desde entonces, cada década los fabricantes intentan superar estas cifras con el fin de posicionarse como la marca de coches más rápida del mundo.
Desde finales del siglo XIX, los intentos por establecer récords de velocidad en tierra han sido una constante en la evolución del automóvil. Sin embargo, fue en la segunda mitad del siglo XX cuando esta competencia alcanzó una nueva dimensión con el uso de propulsión a chorro.
Y es que, como decimos, se convirtió en una cuestión de orgullo personal y, muchas veces nacional, con la presencia de competidores franceses, belgas, británicos y estadounidenses, compitiendo por superar las barreras de los 100, 200 y los 300 mph.
Craig Breedlove, un californiano apasionado por la velocidad, fue el primero en cruzar la barrera de las 400 mph (643 km/h) en 1963 con su primer Spirit of America, un vehículo de tres ruedas propulsado por un motor GE J47, el mismo que se utilizaba en los cazas de combate F-86 Sabre.
Como era de esperar, la competencia no tardó en llegar. Los hermanos Art y Walt Arfons, con sus propios vehículos impulsados por turborreactores, desafiaron el dominio de Breedlove. Esto llevó a la creación de una versión más avanzada: el Spirit of America Sonic I.
Este nuevo modelo presentaba importantes modificaciones, incluyendo un fuselaje más largo de 10,36 metros, cuatro ruedas en lugar de tres y un motor GE J79, el mismo que montaba el caza de combate F-86 Sabre de la Guerra de Corea 13 años antes.
Este motor de la segunda generación del Spirit of America Sonic I, alcanzaba un par motor cercano a los 20.337 Nm con postcombustión. Asimismo, cabe destacar que Goodyear fue el patrocinador oficial del proyecto, por lo que desarrolló unos neumáticos especiales, constituidos con elementos de aluminio, potentes frenos de disco, y equipado con un paracaídas de frenado.
Récord tras récord
El 2 de noviembre de 1965, Breedlove llevó el Sonic I a un nuevo récord al alcanzar los 893 km/h en el desierto de sal de Bonneville, en Utah (EE.UU.). Sin embargo, su corona duró poco, ya que apenas unos días después, Art Arfons batió su marca con el Green Monster.
Lejos de rendirse, Breedlove respondió rápidamente y, el 15 de noviembre de 1965, se convirtió en el primer hombre en superar la barrera de 600 mph (965,60 km/h). Su esposa, Lee Breedlove, también dejó su huella en la historia al establecer un récord femenino al alcanzar las 308,506 mph (496,44 km/h) a los mandos del Sonic I, convirtiéndose en la mujer más rápida sobre cuatro ruedas hasta ese momento.
Aunque el objetivo original del Sonic I era romper la barrera del sonido, este hito no se alcanzó. No fue hasta 1997, con el ThrustSSC, cuando un vehículo terrestre logró alcanzar el Mach 1, es decir, registró 1.227,986 km/h.
No obstante, el récord de Breedlove se mantuvo intacto hasta 1970, consolidando al Spirit of America Sonic I como una de las máquinas más impresionantes de su época. Y esa es una de las razones por las que lo hace tan especial.
Valorado en 1 millón de euros
Con su diseño aerodinámico, su potencia extrema y su legado, el Spirit of America Sonic I sigue siendo una pieza clave en la historia de la automoción a nivel mundial. Tras su retirada de la competición, el Spirit of America Sonic I fue exhibido en diversas instituciones.
Entre ellas, el Indianapolis Motor Speedway Museum en 1975, el Daytona International Speedway y el Petersen Automotive Museum en Los Ángeles. Ahora, esta joya de la automoción ha salido a subasta con un precio estimado entre 500.000 y 1.000.000 de dólares.
Para coleccionistas y entusiastas, ésta es una oportunidad única de poseer un bólido que marcó un antes y un después en la historia de los récords de velocidad en tierra. Con su diseño aerodinámico, su potencia extrema y su legado, el Spirit of America Sonic I sigue siendo una pieza clave en la historia de la automoción a nivel mundial.
Fotos: RM Sotheby’s




