¿Verdad o mentira? ¿Lanzó Mercedes-AMG un coche diésel?

Hoy provocaría infartos. ¿Y ayer?

Un Mercedes-AMG diésel se puede considerar como una broma, especialmente a día de hoy cuando los coches con motor de gasolina vuelven a recuperar parte de la estima perdida hace unos años: más eficientes y divertidos que nunca, hay marcas que parecen tener al diésel como algo ya del pasado. Mercedes no es una de ellas y todavía vende más diésel que gasolina en nuestro mercado, salvo Mercedes-AMG, que apuesta claramente por potentes mecánicas de gasolina, como debe ser. Pero no siempre fue así.

A comienzos de siglo, el mundo enloquecía con el diésel: menos refinado, sí, pero corría más, gastaba menos y emitía menos CO2. Cualquier otro gas nocivo en aquella época pasaba inadvertido incluso para gobiernos o asociaciones medioambientales. El diésel era una moda imparable casi tan bestia como la de los SUV a día de hoy y ni siquiera Mercedes-AMG se pudo resistir. Sí, AMG lanzó un coche diésel y se llamó Mercedes C30 CDI AMG. Sí, cuando lo de Mercedes-AMG ni siquiera existía.

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