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Skoda Vision X, el prototipo que adelanta el futuro SUV B de Skoda

Es híbrido y funciona incluso con gas. ¿Muy completo o demasiado ambicioso?

Imagen de perfil de Enrique Trillo
Skoda Vision X

He tenido ocasión de viajar a Mladá Boleslav, concretamente al moderno centro de desarrollo de motores de Skoda, que lleva en marcha solo desde el año 2014. Aquí me han mostrado un modelo denominado Skoda Visión X, cuya puesta de largo tiene lugar en el Salón de Ginebra 2018.

En realidad lo que desvelan al levantar la sábana que lo protege es la maqueta de arcilla sobre las que han trabajado los diseñadores para dar forma a esta nueva criatura. Y, aunque nadie lo dice de forma oficial, está claro que es el modelo que servirá como base para el futuro SUV del segmento B de Skoda. Es decir, se podría decir que será el hermano pequeño del Kodiaq o el Karoq.

 

¿Más de lo mismo?

Según cómo lo mires, el futuro modelo que partirá de este Visión X será un todocamino más del segmento B de los muchos que ya hay. Y de hecho llega de los últimos a este segmento. Tampoco innova de manera radical en lo relativo al diseño, pero sí introduce novedades y cambios respecto a los modelos conocidos hasta ahora en la marca.

Mantiene la imagen típica de la marca con el capó abultado en el centro, que se prolonga hacia abajo y justo en la zona donde se ubica el logotipo de Skoda se abre la calandra típica de la marca, que en este caso está inspirada en los cristales de Bohemia. Un elemento distintivo de este modelo es la gran toma de aire en la parte inferior y la agresiva ‘bigotera’ remata el parasoles justo debajo. Aunque lo que más destaca es que cambia la disposición de los grupos ópticos delanteros, ya que, al contrario que ocurre en el resto de modelos de la marca, los faros principales son los que están debajo y las luces de día y los intermitentes son los que van situados por encima.

 

Skoda Vision X


En el lateral del vehículo se aprecian los nervios típicos de la gama SUV de Skoda, así como unas llantas de 20 pulgadas y las barras de techo. Y destaco especialmente las maneras de apertura de las puertas emergentes, al estilo del Range Rover Velar, aunque dudo seriamente que este elemento llegue al modelo definitivo de serie.

En la parte trasera cuenta con un protector del chasis en la parte baja y con una novedad importante. Aunque el modelo de arcilla que tengo delante de mi sí tiene el logo de la marca en el portón, el responsable de diseño de la marca checa me confirma que el prototipo que se expondrá en Ginebra lo sustituirá por el nombre Skoda en letras. Como puedes ver en las imágenes queda bastante bien y, personalmente, creo que le da un toque más premium. Si tiene buena acogida entre el público y la prensa, será algo que veamos en futuros modelos de Skoda. Un último detalle de diseño es que cuenta con pintura bicolor, ya que el techo va pintado en color antracita y la carrocería en verde FlexGreen, como metáfora de su eficiencia.

 

¿Qué tipo de sistema de propulsión utiliza?


Se podría decir que son tres coches en uno, porque se puede propulsar con gas GNC (Gas Natural Comprimido), gasolina y eléctrico. Esta nueva tecnología tiene como resultado unas emisiones de 89g de CO2/km. Y con la tracción pasa lo mismo, ya que puede ser delantera, trasera o 4x4.

 

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Lo explico poco a poco:

En primer lugar cuenta con un motor de combustión interna 1.5 TSI G-TEC, un cuatro cilindros turbo, que al igual que algunos modelos ya disponibles en la casa puede funcionar tanto con gasolina como con gas natural comprimido GNC y cuya potencia máxima es de 130 CV y su par motor es de 250 Nm.

La unidad de gas mueve el eje delantero, mientras que el eléctrico, que va situado atrás, se encarga de mover el eje posterior y solo se activa en función de las necesidades, es decir, para lograr potencia adicional en el arranque (efecto boost) o para mejorar la tracción en superficies deslizantes.

La autonomía teórica total del conjunto es de 650 km y, según Skoda, gracias a la acción conjunta de ambos sistemas de tracción, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos, mientras que la velocidad máxima es de 200 km/h. Cifras muy creíbles. No como se acostumbra a ver en otros showcars y prototipos.

 

¿Hay hueco para tantas cosas?

El nuevo Skoda Vision X cuenta con dos depósitos de gas, uno debajo del maletero y otro bajo los asientos posteriores. Entre ambos tienen una capacidad de 14,4 kilos de gas.
Las baterías, por su parte, van situadas bajo el suelo del coche, una  a cada lado, para lograr una mejor distribución del peso. Son de ión-Litio de 48 voltios y tienen una capacidad de 1,5 kWh. Es poco, pero consideran que es suficiente para almacenar la energía que se recupera durante las fases de desaceleración y frenado y suficiente para una autonomía 100% eléctrica de unos dos kilómetros.

 

Skoda Vision X esquema técnico

 

¿Ventajas del sistema de propulsión del Vison X?


- Permite desplazamientos cortos 100% eléctricos, lo que supone cero emisiones y minimizar el ruido al máximo al salir de un aparcamiento comunitario, por ejemplo.

- Efecto boost: la energía obtenida en la regeneración durante las frenadas, permite tener un par de 70 Nm disponible para lograr arrancadas más enérgicas o momento puntuales de mayor aceleración. La marca declara que hay disponibles hasta 1.000 Nm de par en el eje trasero, aunque es una cifra a la que se llega teniendo en cuenta la desmultiplicación del desarrollo de la caja de cambios del motor eléctrico.

- Además, cuenta con apoyo de tracción, ya que el motor eléctrico mueve el eje trasero y el coche pasa a ser un 4x4. Aunque no hay unión mecánica entre ambos ejes. De hecho, es el primer Skoda de tracción integral que no monta árbol de transmisión.

- El punto anterior supone otra importante ventaja: la reducción del peso y, por tanto, la mejora en eficiencia y consumo.


¿Y el interior?

 

Skoda Vision X

Como puedes suponer, al tratarse de un ‘democar’ de arcilla, no he tenido acceso al interior. Así que me limito a contarte lo que promete la marca y lo que se pueden apreciar en las imágenes.
Un punto importante es que afirman que este lenguaje de diseño interior será el que tengan los futuros modelos de Skoda. Y ojalá así sea, porque no es tan serio (y hasta soso para muchos) como hasta ahora.

Según Oliver Stefani, responsable de diseño de Skoda, es “democrático para ambos pasajeros” y, por tanto, piensa tanto en el conductor como en el copiloto. Me parece muy práctica la superficie de apoyo para la muñeca en la parte inferior de la pantalla táctil principal, así puedes fijar la posición de la mano y no fallas al tocar la pantalla. Un claro ejemplo de las soluciones Simply Clever de Skoda. Y también merece mi aplauso el cuadro de mandos digital. No es nada que no se conozca ya en otros fabricante, y no necesariamente premium, pero por fin parece que los checos dan un claro paso hacia la innovación en sus interiores. 

 

¿Cuándo llegará?

Como decía anteriormente, no hay confirmación oficial de que este prototipo acabe siendo el modelo de serie o si finalmente tendrá este tipo de sistema de propulsión. Me arriesgo a apostar que lo hará y que usará este mismo sistema, pero no exclusivamente, porque Martin Hrdlicka, responsable de motores y chasis de Skoda, ha afirmado que los modelos de combustión seguirán siendo parte fundamental del modelo de negocio de Skoda.

Lo que sí es seguro es que van a ampliar su portafolio de modelos. En 2019 ya está confirmada la llegada del Skoda Superb PHEV y el primero modelo 100% eléctrico de Skoda llegará poco después, con toda probabilidad en 2020. Y en 2025 l marca ya prevé haber ampliado su gama de modelos híbridos al resto de segmentos.

¿Cuáles serán los rivales del Skoda Vision X en el mercado? ¡Aquí los tienes!

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