El motor de gasolina del Audi RS 5 es un 2.9 V6 con una larga tradición

Te cuento todo lo que tienes que saber acerca de la familia de motores EA839 de Audi, una gama donde se incluye el V6 de 2.9 litros que equipa el nuevo Audi RS 5 híbrido.
La historia de los motores de Audi tiene dos grandes protagonistas. Por un lado, el legendario cinco cilindros turboalimentado que dio fama a modelos como el Quattro o el RS 3. Por otro, los V8 atmosféricos que durante años definieron el carácter de las versiones más deportivas de la marca. Sin embargo, existe una mecánica más reciente que ya puede considerarse una de las piezas clave de la Audi moderna. Hablamos del EA839, el motor de gasolina que da vida a modelos como el nuevo Audi RS 5 y que se ha convertido en uno de los propulsores más importantes desarrollados por la firma de los cuatro aros en las últimas dos décadas.
Su origen se remonta a mediados de la década de 2010, cuando Audi comenzó a desarrollar el sustituto de la familia EA837. Aquellos motores V6 habían sido durante años una referencia dentro del Grupo Volkswagen gracias a su equilibrio entre prestaciones, suavidad de funcionamiento y potencial de mejora. Especialmente apreciadas fueron las versiones 3.0 TFSI equipadas con compresor mecánico, presentes en numerosos modelos S y de altas prestaciones de la marca.
La gama de motores EA839 de Audi

Con el objetivo de dar un paso más en eficiencia, emisiones y rendimiento, Audi desarrolló una nueva generación de motores V6 turboalimentados que marcaría el abandono definitivo de los compresores mecánicos en favor de la sobrealimentación mediante turbocompresor. Así nació el EA839, una familia de propulsores diseñada para responder a las exigencias de una nueva era.
La base del EA839 es un bloque V6 a 90 grados fabricado íntegramente en aluminio, con culatas de cuatro válvulas por cilindro, inyección directa de gasolina y distribución variable. La familia se articula principalmente en torno a dos variantes, un 3.0 TFSI de 2.995 cc equipado con un turbocompresor Twin-Scroll y un 2.9 TFSI de 2.894 cc dotado de dos turbocompresores.
El EA839 3.0 TFSI incorpora bloque y culatas de aluminio, distribución por cadena y el sistema Audi Valvelift, que permite variar la alzada de las válvulas para optimizar tanto el rendimiento como la eficiencia. Dependiendo de la aplicación, sus potencias oscilan entre los 340 CV y los 367 CV en las versiones convencionales de Audi.
Por su parte, el EA839 2.9 TFSI reduce ligeramente la cilindrada, pero adopta una arquitectura más orientada a las altas prestaciones. Sus dos turbocompresores están alojados en el interior de la V del motor, una solución conocida como “hot inside V” que mejora la respuesta y reduce el retraso de la sobrealimentación. Cuenta además con una relación de compresión de 10,1:1 y un régimen máximo cercano a las 6.800 rpm. En función del modelo, desarrolla entre 440 CV y más de 500 CV, con cifras de par que alcanzan los 600 Nm.
Adaptable y compatible con otras marcas del grupo

Lo que hace especialmente interesante al EA839 es que fue concebido desde el principio para combinar una elevada entrega de par a bajo régimen con una gran eficiencia térmica. Además, es compatible con sistemas de hibridación ligera (MHEV) de 48 voltios y ha servido como base para diferentes configuraciones electrificadas dentro del Grupo Volkswagen.
Esta versatilidad encaja perfectamente con la estrategia industrial que el grupo lleva décadas aplicando. Compartir plataformas, motores y tecnologías entre distintas marcas permite amortizar mejor las inversiones en desarrollo y reducir significativamente los costes de producción.
Por este motivo, el EA839 ha estado presente en una amplia variedad de modelos Audi. La versión 3.0 TFSI ha impulsado a vehículos como los Audi S4, S5 y SQ5, además de las variantes 55 TFSI de los Audi A6, A7, A8, Q7 y Q8.
La versión 2.9 TFSI, por su parte, ha quedado reservada a los modelos más prestacionales de Audi Sport. Entre ellos destacan los Audi RS 4 Avant y RS 5, además de los actuales Audi S6 y S7. En su evolución más reciente, esta mecánica sirve de base para el sistema híbrido enchufable del nuevo Audi RS 5 e-hybrid, cuya potencia conjunta alcanza los 640 CV y 850 Nm de par.
Fuera de Audi, el EA839 también ha encontrado acomodo en varias marcas del Grupo Volkswagen. Porsche utiliza diferentes variantes tanto en el Panamera como en el Cayenne y en los Macan S y GTS. Bentley, por su parte, recurrió a la versión 3.0 TFSI para las variantes híbridas enchufables del Bentayga y del Flying Spur, demostrando la enorme capacidad de adaptación de esta mecánica.
Puede que el EA839 no disfrute de la fama ni del reconocimiento histórico del mítico cinco cilindros turbo de Audi, pero cada vez ocupa un lugar más destacado dentro de la historia reciente de la marca. No solo ha permitido mantener vivas muchas de sus versiones deportivas en un contexto marcado por la electrificación, sino que también se ha convertido en uno de los motores más versátiles y tecnológicamente avanzados desarrollados por el Grupo Volkswagen en la era moderna.
