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Polestar 1k: un prototipo concebido para competir en Roborace

Los coches de carreras sin humanos.
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Se llama Polestar 1k y es la antítesis de lo que propone el McLaren Senna Can-Am que te he presentado hace un ratito. ¡Los humanos dicen adiós y los ordenadores toman el control de los coches de carreras! Eso es lo que propone la competición Roborace, que será la telonera de la Fórmula E, y que como mayor particularidad se encuentra la ausencia de conductor. Sí, los coches autónomos también competirán entre ellos.

Coches eléctricos, autónomos y con un diseño único y diferente. Hasta ahora, un humano siempre se había puesto a los mandos de un coche de carreras, pero con la llegada de los RoboRace, esto deja de ser una condición 'sine qua non'. Por eso, los diseñadores ya están dejando volar su imaginación para crear nuevos coches de carreras: el Polestar 1k ha sido creado por el diseñador Fabien Brees y tiene un reto importante: mantener las claves de diseño de Polestar en un coche de un aspecto radical y salvaje.

 

 

Por supuesto, lo que más llama la atención es la ausencia de 'cockpit' para el piloto, un espacio que se sustituye por una cabina transparente donde se pueden ver los cables y el cerebro del coche. El poder y la tecnología del procesador será el encargado de marca la diferencia y de llevar a los coches al éxito. El talento del piloto deja de ser relevante.

Las máquinas toman el control y la verdad es que puede ser una competición interesante sobre todo de cara a mostrar la capacidad de los fabricantes a la hora de desarrollar la tecnología de conducción autónoma que antes o después llegará también a los coches de calle. 

A lo largo de la historia, los coches de carreras siempre han sido claves a la hora de conseguir buenos resultados, pero la capacidad y el talento del piloto también era fundamental. De esta manera, los fabricantes deberán ser capaces de conseguir un vehículo mejor que el de la competencia: si las normas regulatorias no son demasiado intrusivas, puede convertirse en una competición muy interesante e incluso divertida de ver.

Polestar puede ser uno de los participantes clave. Polestar forma parte del Grupo Geely, junto con Volvo, y sin duda esta empresa china quiere ser sinónimo de tecnología, tanto si se habla de coches eléctrico como si se hace de coches autónomos. De momento no es más que un prototipo, pero si la competición RoboRace se consolida, seguro que atraerá a fabricantes de nivel para provocar una batalla directa de tecnología sobre el asfalto. ¡Los humanos somos cosas del pasado!

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