Pasar al contenido principal

¿Un avión con forma de moto o una moto con motor de avión? LO-CU-RA

La llaman moto, pero cuesta identificarla.

Moto personalizada Tarso Marques lujo personalización preparacion motor avion rolls-royce

Aunque su verdadero nombre es este: TMC Dumont. Una moto con motor de avión. Un avión con dos ruedas y sin alas, que tampoco vuela, pero que no le falta mucho. ¿A quién se le puede haber ocurrido semejante ocurrencia? Pues a un ex-piloto de Fórmula 1 y loco por la personalización de motos. Tarso Marques. Uno de esos locos benditos que llevan sus ideas a la práctica cueste lo que cuesta, con trabajo y mucho dinero sobre la mesa. Este es el mejor de perseverancia y de imaginación, por otra cosa quizás no, pero solo por esto, merece un aplauso.

 

 

Te interesa: las 10 motos más caras que te puedes comprar

La TMC Dumont es una moto estratosférica, una locura en toda su concepción: una Ducati Panigale V4 a su lado parecerá algo de lo más común. Probablemente hablamos de la moto menos práctica y utilizable de la historia, pero eso no importa: aquí lo único importante es la imagen y su exclusividad. Es un concepto único y me imagino la cara de los jueces del concurso Daytona Bike Week, el mayor evento de customización de motos, al ver a esta bestia. Lo único que pudieron hacer es votarla para convertirla en ganadora, ¡claro!

Y es que hay que reconocer que como modificación, como moto customizada al extremo, es una auténtica pasada. Hablamos de una moto diferente a todo, con unos gigantescos neumáticos de 36 pulgadas en los extremos y unidos al chasis de una manera más que peculiar. Simplemente por el diseño, ya me parece un trabajo espectacular, pero la cosa no termina ahí: para moverla, se utiliza un motor V6 aeronáutico, concretamente un motor Rolls-Royce con 300 CV. ¡Qué barbaridad!

 

 

¿Te flipa la velocidad? Aquí tienes cómo ver MotoGP gratis

La moto se ha desarrollado en Brasil y desde el primer momento, Tarso Marques tuvo claro que buscaba una moto singular, movida por un motor aeronáutico y con un diseño único. El motor utilizado es de los años 60 y fue completamente restaurado por el equipo de la Universidad Tuiuti de Paraná. El motor es curioso, pero personalmente me parece mucho más interesante las nuevas ruedas, sin llantas, sin frenos tal y como los conocemos. 

La TMC Dumont monta unos neumáticos desarrollados específicamente para esta moto, así como un esquema de suspensión verdaderamente peculiar: dos anclajes comunican las dos ruedas por la parte inferior al chasis, creando un efecto de neumático al aire, como si fuese un milagro que todo esté enganchado y funcione sin problemas. El reto de desarrollar el sistema de transmisión, frenos, suspensión y el desarrollo de este neumático sin llanta es altísimo, una auténtica obra de ingeniería con un aspecto fantástico. Sobre estas líneas puedes ver cómo se fabricó la moto más espectacular que hemos visto hasta la fecha. Aunque sigo sin saber si estamos ante una moto con motor de avión o un avión con estructura de moto. ¡Qué pasada!

Lecturas recomendadas