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Francia quiere subir la velocidad a 150

Oh, la la

Imagen de perfil de Luis Guisado
Ah, la autobahn

Toma nota de este nombre: Olivier Dassault. En España acabamos de bajar el límite 10 km/h en algunas carreteras secundarias porque según la DGT podría salvar vidas (yo, modestamente, estimo el número en algún punto entre los 10.000 y los 11.000 millones). Mientras tanto, este diputado francés acaba de proponer una medida de lo más llamativo: subir a 150 km/h el límite de velocidad en autopistas francesas.

La principal y desconocida causa de los límites de velocidad en España

Para Dassault, esto sería más que factible en tramos de autopistas con al menos tres carriles y siempre y cuando las condiciones sean buenas: en caso de lluvia, niebla o cualquier otra causa que aumentara el peligro, se podría bajar a 130 o incluso menos, Parece ser que el político francés ha tomado como ejemplo Austria, donde el límite es de 140 km/h (desde el verano pasado; se trata de un programa piloto para analizar su viabilidad) y Alemania. En la autobahn (es la foto principal de la noticia) el límite genérico es de 130, pero hay zonas en las que no existe el límite de velocidad.

 

Pero no solo se ha quedado ahí. Como ha ocurrido en nuestro país, en Francia también perdieron velocidad en secundarias, aunque en ese caso pasó de 90 a 80 km/h la máxima en ese tipo de vías. Según Dassault y los otros 16 firmantes de la petición de los 150 km/h en Francia, esa reducción de la velocidad solo ha servido para que el número de multas se haya duplicado con respecto a los tiempos previos a la medida. Es decir: que lo único que han conseguido ha sido recaudar.

Por estas razones vas a odiar la autobahn (en serio)

Otra de las medidas que proponen es que la de rebajar las sanciones para pequeñas infracciones de velocidad: ahora, si superas los 130 km/h, puedes perder dos puntos, aunque la propuesta es que en ese caso la sanción sea meramente económica y no suponga la pérdida de ningún punto.

Todas estas medidas suenan muy bien, eso es cierto, aunque lo cierto es que hay un pero: lo más seguro es que no llegue ni a plantearse, ya que desde diversos ámbitos de la política sería mal visto. ¿Esto te suena?

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