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Alfa Romeo Giulia QV contra BMW M4 M Competition: diversión familiar

La pelea que todos estábamos esperando. ¡Necesitamos ruedas!

Imagen de perfil de Redacción Top Gear

Si esta comparativa entre Alfa Romeo Giulia QV y BMW M4 M Competition fuera una película podrías titularla ‘Furia de titanes’, ‘Duelo en el asfalto’ o, como quizá lo haríamos nosotros: ‘Con la muerte en los talones’. Pero, independientemente de cómo quieras bautizarla, lo importante aquí es el fondo: se trata del cara a cara que todos estábamos esperando. Todos los que podemos permitirnos aflojar alrededor de 100.000 euros para comprar una berlina de altas prestaciones. Como haríamos todos y cada uno de los miembros del equipo de Top Gear. Ejem.

El QV no pasa de las 6.800 rpm, pero le bastan para dejar al alemán atrás”

Vale, ya sé que me vas a decir que tendría mucho más sentido enfrentar el misil italiano (aquí tienes la prueba del Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio Verde) contra el todopoderoso M3 y su carrocería de cuatro puertas (prueba del BMW M3)… Pero en el momento de realizar este reportaje, en BMW no tenían ninguna unidad disponible. Según ellos mismos afirman, ambas variantes se comportan igual y sólo hay una diferencia de 20 kg de peso a favor del modelo coupé. ¿Entiendes ya nuestra decisión? Da igual. Sigue leyendo.

 

Alfa Romeo Giulia QV vs BMW M4 M Competition (frontal)

 

Para reducir la distancia entre las cifras erogadas por ambos motores, el M4 que ves en estas páginas está equipado con el paquete M Competition que, entre otras golosinas, incluye el diferencial activo M, una suspensión específica, un escape deportivo con cuatro salidas terminadas en color negro y un incremento de la potencia final de su bloque de tres litros y seis cilindros para llegar hasta los 450 CV con los mismos 550 Nm de par máximo disponibles desde las 1.850 revoluciones. No está mal, ¿verdad?

Pero eso no es todo: en el exterior del BMW M4 M Competition también encontrarás ciertos detalles que delatan su especial condición como la designación del modelo en color negro o sus llantas de 20 pulgadas idénticas a las del Competition Sport —en este caso monta las de 19, mucho más polivalentes para un uso racional del coche—. Y sólo por 9.463 euros que se añaden al precio base de 94.585 para alcanzar un montante final de… 104.048. Sí.

Frente al teutón se encuentra la nueva propuesta de Alfa Romeo para quienes buscan una berlina con la que viajar en familia… sin tener que escuchar durante demasiado tiempo si falta mucho para llegar a destino: por un módico precio de 89.100 euros si optas por la versión automática te estarás llevando a casa uno de los mejores ejemplos imaginables para explicar por qué los italianos saben diseñar coches atractivos con nada menos que 60 CV más que su rival obligados a mover 48 kg menos. Por muy mal que se te den las matemáticas deberías saber que esa es una diferencia notable a favor del nacido en Turín, que tiene por corazón un bloque V6 biturbo de 2,9 litros “inspirado en los que emplean algunas de las joyas de Ferrari”. Que el diámetro y la carrera de sus cilindros sean exactamente los mismos que los del motor del California T es pura coincidencia. Dicen ellos. Ajá.

¿Que te encuentras en el interior?

Para comparar ambos modelos comenzaremos por uno de los elementos clave de su interior: el volante. Mientras que en el BMW encontramos uno grueso y grande, la alternativa mediterránea opta por uno más pequeño y delgado. Hay quien dice que sobre gustos no hay nada escrito… pero si prefieres el del BMW tienes un problema muy grave. Ambos coches tienen una buena posición de conducción, y se nota que los encargados de desarrollar el Alfa han optado por simplificarlo todo para ofrecer una mejor experiencia de conducción, lo cual es mucho mejor… siempre y cuando no necesites hacer zoom en el mapa del navegador, por ejemplo.

 

Alfa Romeo Giulia QV (interior)

 

Por su parte, el BMW está mucho mejor organizado y, una vez más, sabe hacerse notar cuando el análisis se lleva al terreno de la calidad de materiales: todo en él es exactamente como esperarías en un automóvil de 100.000 euros. Y en el Giulia, no. Vale, en términos generales el menor mimo puesto en sus acabados no resulta demasiado molesto, pero a la hora de manejar la palanca de cambios o la rueda central del equipo multimedia todo se viene abajo: su tacto es barato y hay ciertas holguras que no deberían estar ahí. Voy a pasar de puntillas sobre los aspectos prácticos de ambos modelos porque los dos sirven para albergar a cuatro ocupantes y su equipaje de fin de semana sin ningún problema. O para sustituirlos por una buena caja de herramientas, un gato hidráulico y un juego de ruedas de circuito, que es a lo que deberías dedicar los domingos si estás planteándote comprar alguno de estos artefactos.

 

BMW M4 M Competition (interior)

 

Y ahora, a la conducción: el Alfa transmite una mayor sensación de velocidad. Sé que vas a decirme que es obvio dadas las cifras de los protagonistas de esta comparativa, pero en BMW siempre han sabido hacer cundir cada caballo de potencia de sus bloques… y creí que la diferencia no resultaría notable. Me equivocaba flagrantemente: el M4 tiene mucho músculo abajo, pero la entrega de su bloque no aumenta al mismo ritmo que sus revoluciones y a partir de 5.500 parece inútil seguir estirando las marchas.

Por su parte, el Quadrifoglio Verde me ha decepcionado un poco al no poder pasar de las 6.800… pero le resultan más que suficientes para dejar al alemán atrás sin pestañear. Es una auténtica bestia cuando la aguja de su tacómetro sobrepasa el 3 y, aunque sólo sea una décima más rápido en el 0 a 100 km/h, no debes olvidar que su caja automática es tradicional y no de doble embrague como sucede en el caso del bávaro. Y ahora, la sorpresa: a pesar de ser imposible sobre el papel, el cambio ZF del Alfa resulta mucho más agradable gracias —o por culpa de, como prefieras— al tarado tan exageradamente salvaje del DKG que monta su rival.

Entonces, ¿Alfa Romeo Giulia QV o BMW M4 M Competition?

¿Demasiados puntos para el italiano? No quieras correr tanto —una petición absurda si estás leyendo esto, por otra parte—: todo cambia cuando se llega a la parte más complicada de todas… que no es otra que el ajuste del vehículo a cada momento de la conducción. Mientras que el M4 ofrece múltiples parámetros a medida como la dureza de la suspensión, el tacto de la dirección, la respuesta del motor o el comportamiento del cambio, en el Alfa Romeo sólo se puede elegir a través de su mando central entre los modos Advanced Efficiency, Normal, Dynamic y Race. ¿Te parecen suficientes? Tienes razón, pero… ¿y si un día te apetece escuchar su escape deportivo? Tendrás que colocarlo sí o sí en su configuración más salvaje, que implica desconectar el control de tracción. ¿Entiendes por dónde voy?

Te lo explico: 600 Nm de par son demasiados para las Pirelli P Zero Corsa que monta el coche de serie… y las escenas al terminar una quedada pueden ser realmente trágicas si alguien se viene demasiado arriba. A la hora de enlazar curvas el paquete M Competition del BMW ofrece un control sobre el eje posterior realmente sobresaliente, con una suspensión que contiene a la perfección los balanceos de los más de 1.500 kg de peso de su carrocería y que permite pisar sin demasiados miramientos el acelerador a la salida de las curvas -siempre y cuando éstas tengan una buena escapatoria, claro-.

 

Alfa Romeo Giulia QV vs BMW M4 M Competition (quemando rueda)

 

Aunque los movimientos se notan más en el Alfa, da más confianza rodando al límite

Pero al lado del Giulia parece mucho peor de lo que es… debido a un tacto de dirección prácticamente perfecto en el modelo italiano que lo convierten en un auténtico artista de negociar giros. Aunque los movimientos de masas se aprecian mucho más, también transmite una mayor confianza rodando al límite, con un comportamiento dentro de la ciudad mucho más civilizado con respecto a sus ocupantes, una mejor maniobrabilidad y una mejor comunión entre dirección, diferencial, bloque, chasis y respuesta del cambio. Dentro de un circuito y con el cronómetro en la mano, probablemente sea el M4 quien se lleve el gato al agua… pero lo habrá logrado sin trasmitir las mismas sensaciones que el nuevo contendiente en el segmento, al que sólo logra batir de manera incontestable a la hora de poner a prueba sus frenos. He conducido un M3 durante cerca de un año y no tardé demasiado en caer en sus redes y enamorarme de él pero, tras haber realizado esta comparativa y sabiendo que se trata de uno de los mejores modelos que se pueden encontrar en el mercado en este momento, me quedaría con el Giulia.

Sí, seguramente una parte de mi cabeza estaría todo el día preocupada por la mala fama que tienen los automóviles italianos, pero sin duda alguna es mejor berlina deportiva que su contrincante de estas páginas. Es más excitante, agradecido, rápido, manejable y brillante. Por resumirlo de un modo directo y sencillo: es brutalmente recomendable.

 

Datos técnicos

Alfa Romeo Giulia QV

Motor: V6 biturbo de 2,9 litros con 510 CV, 600 Nm de par, propulsión

Consumo y emisiones: 8,2 l/100 km, 198 g/km CO2 

Aceleración: 0 a 100 km/h en 3,9 s

Velocidad máx.: 307 km/h

Peso: 1.524 kg

Conclusión: Cumple mucho mejor su papel de berlina deportiva que el BMW. Poco más que añadir. Ah, sí: es precioso.

Nota: 9/10

 

BMW M4 M Competition

Motor: 6L biturbo de tres litros, 450 CV, 550 Nm de par, propulsión

Consumo y emisiones: 8,8 l/100 km, 204 g/km CO2 

Aceleración: de 0 a 100 en 4 s

Velocidad máx.: 250 km/h

Peso: 1.572kg

Conclusión: Una interesantísima opción para quien busca un compañero de viaje salvaje y fiel al mismo tiempo. 

Nota: 8/10

 

 

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