Pasar al contenido principal

Prueba retro: Alfa Romeo 147 Ducati Corse

Hace nueve años de este coche

Imagen de perfil de Luis Guisado
Solo como 1.9 JTDm de 170 CV

Al ver la prueba del Alfa Romeo 147 Ducati Corse puede que te preguntes por qué demonios nos ha dado esta necesidad ¿urgente? de compartir con el mundo un coche de... 2008.

Hemos probado el Alfa Romeo Giulia: ¿vuelta al origen?

La respuesta es sencilla: ¿por qué no? Verás: Hace poco pude probar uno, tengo las fotos que me hizo en su momento Mikel Prieto cuando probé el coche nuevo, y tengo las notas originales que tomé en su día para escribir la prueba en nuestra publicación amiga autobild.

Llámame loco, purista, idiota... lo que quieras. Pero para mí los 147 y el 159 fueron los últimos  Alfa Romeo de la época en la que podía hablar de pasión antes de la actual, donde parece que renace con modelos como el Alfa Romeo Giulia. De locos que compraban coches con el corazón, que lideraban apasionados debates en un Forocoches casi en pañales. Por eso el 147 es uno de mis favoritos de siempre.

Probar un 147 como este es retroceder casi 10 años. Por eso hay cosas que en aquel momento no generaban comentarios, pero que hoy resultan curiosas. Por ejemplo, la carrocería está pintada en Rojo Giulietta. Los pocos 147 Ducati Corse que te encuentres deberían estar adornados con pegatinas específicas de esta versión, y llevar llantas de 18 pulgadas, quizá pinzas acabadas en rojo (eran opcionales) y, por supuesto, los logos de Ducati Corse en los laterales. Todo un cañón.

Un vistazo al interior del Alfa Romeo 147

Ha pasado tiempo desde que se diseñaron, pero me gustan, y mucho, los asientos delanteros. Tienen un diseño bastante deportivo, sujetan bien y son cómodos. Las plazas traseras no están mal del todo; podría haber más hueco para las piernas como sí ocurría en algunos rivales de la época, pero tampoco son un drama.

En el salpicadero, una de cal y otra de arena. Es como cuando ves el de un Alfa 75 América. Tiene un diseño que te engancha; hay que reconocer que es bonito, sobre todo, gracias a los relojes con iluminación en roja propios de esta versión, pero ya en su día le faltaba un puntito de actualidad (que no de calidad): por ejemplo, las salidas de aireación de la parte superior del salpicadero los comparte con el modelo anterior, diseñado en 2001.

Comienza la prueba del Alfa Romeo 147 Ducati Corse

El motor del 147 Ducati Corse solo era el 1.9 JTDm de 170 CV, el más potente de la gama diésel. Con 330 Nm que se ofrecen muy abajo, puedes ir incluso hoy en día circular por ciudad en cuarta a unas 2.300 rpm con cierta agilidad, aunque ahí prefiere ir en tercera. 

Si vas a hacer autopista con este Alfa Romeo 147, el coche es cómodo, con el 1.9 JTD bien aislado acústicamente (el aire se oye algo más). Y si vas a circular por carreteras secundarias, notarás que la suspensión no tiene un tarado rígido, pero esto no significa que sea insoportablemente blando en zonas viradas, sino todo lo contrario. A pesar de unas llantas grandes y un perfil bajo (215/40), absorbe bien las irregularidades y se traga las curvas sin problemas. Vale, no es el Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio Verde (que acabamos de probar), pero en fin, era otro tiempo. Un tiempo casi sin SUV.

En esta prueba del Alfa 147 Ducati Corse redescubro un eje delantero preciso, con el  autoblocante Q2 de serie, que se encarga de aportar mayor estabilidad en retención y mejor agarre en aceleración, ya que disminuye el subviraje cuando hundes el pie en el acelerador con el volante girado (por ejemplo al salir de una curva cerrada de algún puerto de montaña). Esto es una buena idea teniendo en cuenta el régimen en el que suelta el par máximo este cuatro cilindros. 

En cuanto a la dirección, para mi gusto, en parado es dura, aunque no llega a ser pesada, y cuando vas rápido es algo más sensible de lo que me gustaría, sobre todo en los primeros grados de giro del volante, aunque también tengo que reconocer que, con ojos de 2017, es un detalle menor.

Para terminar la prueba de este Alfa Romeo 147 Ducati Corse, solo puedo decir que, una vez más, me ha dejado un gran sabor de boca. En su día le di una nota de 8, pero qué quieres que te diga: con el paso del tiempo, este modelo merece más puntuación: si tienes uno y has conseguido que envejezca bien, confieso una cosa: te envidio.

 

 

 

 

 

Lecturas recomendadas