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Prueba Peugeot 5008 2017: el Kodiaq ya no está solo

Y Skoda tiene un serio problema, porque Peugeot se la ha jugado…

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No te pierdas: Prueba Peugeot 5008

En esta prueba del Peugeot 5008 2017 vas a descubrir lo que es un cambio. Si, si, esto no va del típico restyling que modifica los faros o de una de esas supuestas revoluciones que termina en un simple encargo de nuevo parachoques delantero a la fábrica. Esto es un cambio hasta de concepto, y sin duda es uno de los SUV de 2017 que debe tenerse en cuenta.

Adiós monovolumen, hola SUV

Esta es la clave del Peugeot 5008 2017. La marca francesa, consciente de que las ventas de los monovolumen cada vez bajan más, ha reinventado su modelo para que se convierta en un SUV de siete plazas, pero que mantiene unas dimensiones compactas. Como lo oyes, se mantiene en 4,64 para no salirse del mundo compacto, pero gracias a una distancia entre ejes de 2,84 metros logra una habitabilidad sensacional. Y hueco para siete plazas, porque esconde en el maletero dos prácticos asientos (para niños, eso sí) que se pueden sacar del coche en una sencilla maniobra y solo pesan 15 kilos cada uno. Sin ellos ganas 80 litros extra de maletero y el 5008 alcanza un volumen máximo de 780 que supera al Kodiaq, que hasta ahora era el rey (aquí tienes la prueba del Skoda Kodiaq).

¿Por qué éste y no el 3008?

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Una buena pregunta a la que hemos encontrado respuesta en esta prueba del Peugeot 5008 2017. Si te fijas, comparten el 80% de las piezas, y de medio coche hacia delante son iguales. Es decir, el puesto de conducción es idéntico, con ese i-cockpit de pequeño volante (a mi me va convenciendo cada vez más) y una pantalla multifunción de 12,3 pulgadas donde se controlan todos los sistemas de infoentretenimiento. La diferencia está a partir de la segunda fila, donde el nuevo Peugeot 5008 tiene espacio para aburrir, dos butacas extra y más maletero. En resumen, si el 3008 te gustaba, pero se te quedaba pequeño… Y, por si acaso dudas, aquí tienes también la prueba del Peugeot 3008.

Un motor de 1,2 litros… ¿suficiente?

Pues a priori puede parecer corto, pero el Peugeot 5008 2017 de esta prueba, el 1.2 Pure Tech de 130 caballos, mueve al coche con energía (sin pegarte al asiento, claro) y, sobre todo, mucho refinamiento. Es suave, silencioso y dispone un habitáculo muy bien insonorizado, lo que le acerca al mundo premium que tanto anhela Peugeot. Se asocia a un cambio automático con modo secuencial que dosifica bien la fuerza y para nada se conforma con ser un mero motor de acceso a la gama, de esos que no corren y solo se usan para que en el anuncio la marca pueda poner un precio muy barato. Junto a ese 1.2 130 hay otro gasolina (1.2 165 CV) y cuatro diésel (1.6 HDI 100, 1.6 HDI 120, 2.0 HDI 150 y 2.0 HDI 180). Aquí podrás leer la prueba del Peugeot 5008 GT Line 150.

Menos kilos, más agilidad… precio ¿ajustado?

Cuesta adelgazar, pero el 5008 lo ha conseguido y esta generación pesa 95 kilos menos que la anterior. Eso se traduce en mayor agilidad que, unida a unos tarados de suspensión más firmes, logran que al conducirlo impere la sensación de ser menos grande de lo que es. ¿Grande también el precio? Juzga tu porque está entre los 27.100 del 1.2 130 CV PureTech y los 39.500 euros del 2.0 HDI 180 CV, Cifras que le acercan mucho al Kodiaq.

 

Prueba: David López.


 

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