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Prueba del Porsche Taycan: el primer eléctrico divertido de verdad

Eléctrico sí, pero muy, muy Porsche, también

Porsche Taycan Turbo S
9 10

Nuestro veredicto

Andaba yo un poco escéptico acerca de lo que sería capaz de hacer el Porsche Taycan en esta prueba. Porque después de meses dándole bombo y platillo, por fin ha llegado la hora de ponerse a sus mandos. ¡Y bendita la hora!

Y esta prueba no ha sido nada convencional, ya que nos hemos integrado en una ruta que forma parte de un recorrido que está haciendo la marca con su Porsche Taycan a lo largo de la Red Ionity (supercargadores de electricidad) por toda Europa. Nueve países y más de 6.000 kilómetros en total, de los cuales nosotros hemos conducido unos 300 con este Porsche.

Porsche Taycan
El precio del Porsche Taycan parte de los 155.000 euros

Puede que ya tengas en la cabeza los principales datos de uno de los principales coches eléctricos de 2020, pero yo, que soy muy pesado (seguramente más de 100 kilos en canal) voy a recordártelos, eso sí, resumidamente que sé que eres persona ocupada. Lo primero y más importante es que habrá dos versiones: Porsche Taycan Turbo y Porsche Taycan Turbo S. La principal diferencia, sus potencias y par motor. El primero: 680 CV y 850 Nm de par, el segundo 761 CV y 1.050 Nm. Claro que esta potencia la dan durante 2.5 segundos y a régimen de carga máxima, como cuando pisas el acelerador a fondo o tienes activado el Launch Control (un control de salida a la máxima potencia y velocidad posible que realiza desde parado). Con este ‘Overboost’, pueden resolver el 0 a 100 km/h en 3,2 y 2,8 segundos… sí, 2,8 segundos. Luego te contaré la experiencia y cómo se me dio la vuelta el estómago…

Motores del Porsche Taycan

Pues dos diésel y dos gasolina… que nooooo, era para ver si estabas atento. ¿No te he dicho que es eléctrico? Puro y duro… y como quieres que vaya rápido al turrón y te cuente lo bien que me lo he pasado en esta prueba del Porsche Taycan, voy a seguir siendo breve y bueno, así que lo bueno si breve… bueno que me lío… ¿por dónde íbamos? Ah, sí, la batería es de ion-litio refrigerada por agua y con una capacidad de 93,4 kWh (unos 84 reales llena). Su innovador sistema de propulsión está constituido por dos motores síncronos de excitación permanente o PSM. Esta tecnología es similar a la usada en el laureado Porsche 919 Hybrid del Campeonato del Mundo de Resistencia.Estos motores del Porsche Taycan se encargan, además de proporcionar la potencia, de recuperar energía a través de las frenadas. Se han dispuesto uno en cada eje.

Autonomía del Porsche Taycan

Su autonomía ‘teórica’ es de 381 km para el Porsche Taycan Turbo y de 450 kilómetros para el Porsche Taycan Turbo S. Como eléctrico de pura cepa, no la alcanzan en una conducción real… bueno, pero… ¿dime algún vehículo eléctrico que lo haga?

En esta prueba, que ha discurrido por unas carreteras más planas que las de La Mancha, la autonomía real ha sido de unos 320 para el Turbo y de unos 340 para la versión S y, te digo una cosa, no está nada mal si atiendes a la potencia que tienen. También tengo que confesarte una cosa… en los dos trayectos de casi 300 km cada uno que nos tocó hacer, le dimos unos cuantos acelerones… para vivir la sensación de sentirte incrustado en el asiento una y otra vez. Así somos de tontos los periodistas del motor…

Por cierto, entre sus modos de conducción y, para aumentar la autonomía lo máximo posible, se ha dispuesto un nuevo modo denominado ‘Range’, además del Normal, Sport, Sport Plus e Individual.

A los mandos de la nave

Es que es como suena… como una nave espacial. Un sonido a mitad de camino entre un Renault Zoe y un Porsche Panamera, no sé, algo muy extraño… un sonido como de futuro… pero que encandila. Y que puedes desactivar, aunque esto último debería estar prohibido. Tú mismo si lo haces y te invade el silencio… te sentirás solo en el universo, aviso.

Pulso el botón y en una perfecta y estudiada coreografía, las pantallas digitales que parece que las regalasen, cobran vida. Hasta hay una para el copiloto. No lo entiendo, si nunca se lo ha merecido, nunca ayuda a navegar por esos mundos de Dios. En fin, hay que tener suerte hasta para ser copiloto. Bueno, y 1.000 euros extra para pagar este extra tan verdaderamente imprescindible (nótese el tono guasón).

Porsche Taycan
El cockpit del Porsche Taycan integra diversas pantallas digitales

Ah, ¿qué tú también eres ‘Porschista’? Pues la llave no va a la izquierda del volante. Por no ir, no va en ningún lado. Bueno, en tu bolso o en tu bolsillo si acaso.

Pongo la D en su diminuta palanca, esta sí, situada a la derecha del volante y piso el acelerador como con miedo. El nuevo Porsche Taycan responde igual de temeroso. Esto no puede seguir así. ¿Dónde está ese periodista del motor, ya, muy tonto, pero muy aguerrido? Aquí mismo. A la salida de un semáforo que me pilla en rojo en Amsterdam, le pego tal zapatazo al acelerador que del propio tirón que da el Taycan hacia adelante automáticamente lo despego de él, y de la fuerza con que se me va la pierna hacia atrás se me produce un esguince de primera en la rodilla derecha. Vale, he exagerado un poco, pero la verdad es que me quedo tan pegado al asiento que me cuesta creerlo. ¡Esto mola! Ya, pero quito un poco de presión en el pie derecho por si me pilla un amable agente holandés y me pone a cultivar tulipanes una larga temporada. O a mover aspas de molino a mano… sí, definitivamente eso sería mucho, muchísimo peor.

Vista su increíble aceleración, un proceso que ya te he comentado, repito varias veces totalmente abstraído como cuando me tiraba por un tobogán con cinco años sin importarme si había un mañana ni el seguro castigo que recibiría después, también compruebo los genes deportivos que atesora en cuanto aparecen las curvas. Y es que, aunque no está precisamente delgadito (pesa 2.300 kilos), el aplomo que demuestra en curva impresiona también lo suyo. Puede que se noten más inercias respecto a un Porsche 911, pero no muchas más. Y es que también cuenta con algunos ‘gadgets’ en su chasis como el eje trasero direccional. Por descontado, y al llevar un motor en cada eje, la tracción es integral y reparte automáticamente el par que, mayoritaria y normalmente va a parar en su mayoría al eje trasero y solo en situaciones de fuertes aceleraciones o calzadas resbaladizas se pasa al delantero.

Hay que cargarlo

Bueno, en sus primos hay que echar gasolina, tampoco es para tanto. El gasto medio real ha sido de 23,6 kW cada 100 km. Llegamos con un 6% de batería. Lo enchufamos a uno de los Cargadores Ionity y en poco más de 20 minutos está al 80%, pero claro, es que estos cacharros tienen una potencia de 350 kW, así cualquiera. Y solo nos cuesta lo que un menú del día (en un sitio barato): 8 euros. Piensa en bastantes más minutos si lo cargas en casa… ¿cuántos? Dependerá de la potencia que tengas contratada.

Lo que es una pena es que, de esta red que ahora cuenta con unos 141 cargadores de este tipo en toda Europa, en España solo haya 4 y en construcción… lamentable.
Por cierto, el Porsche Taycan se puede cargar por ambos lados de la parte frontal, ya que tiene dos tomas. Todo un detalle.

Bueno, total, que si tienes en el bolsillo los 155.000 euros del Porsche Taycan Turbo o los 189.000 del Porsche Taycan Turbo S, además de tenerte una envidia maligna, malsana y cualquier otra palabra que empiece por mal… puedes ser el propietario de un futuro icono… ¿o será un icono del futuro?

Y además