Prueba: Aston Martin DB11, 600 CV de lujo británico

Top Gear se sube a uno de los deportivos más esperados del momento en la prueba del Aston Martin DB11. Un lujo británico que va a por los alemanes.

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Nuestro veredicto

En esta prueba del Aston Martin DB11, nos ponemos al volante del deportivo británico que quiere poner a Aston Martin a la vanguardia del motor y, no solo porque sea el ‘coche oficial’ de James Bond, sino porque los cambios positivos son evidentes.

No me digas que es otro Aston Martin nuevo que no tiene novedades.

Claro que no, hombres de poca fe. El DB11 no es solo un Aston Martin nuevo, es el comienzo de un nuevo capítulo para la empresa que lidera Andy Palmer desde que fue nombrado CEO en 2014.

En estos dos últimos años se han unido con Mercedes, para hacer un nuevo motor y recibir una nueva infraestructura eléctrica, como se ve en el nuevo Sistema Multimedia. Han desarrollado conjuntamente con el equipo Red Bull de Fórmula 1, el AM-RB 001. Han recuperado la submarca Lagonda y van a exprimir al máximo el Vantage GT8 y el V12S manual. Sin embargo, en este Aston Martin DB11 es donde su plan entra en funcionamiento.

Cuenta con un nuevo y más rígido chasis de aluminio y, es más grande que el anterior DB9. El motor es un V12 de 5,2 litros con doble turbo, donde las cifras hablan por sí mismas: 600 CV a 6.500 rpm, 700 Nm a 1.500 vueltas, 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, y 320 km/h de velocidad máxima.

Estos son los titulares, pero lo realmente importante es lo que este coche anticipa: siete coches en los próximos siete años, que incluyen un nuevo Vanquish, un nuevo Vantage, el crossover DBX, varios Lagonda y el AM-RB 001. Todo esto, con el plus de hacer que Aston Martin sea rentable de nuevo.

No hay presión entonces…

Bastante, pero el DB11 es el corazón de Aston Martin. Un gran turismo 2+2 diseñado para recorrer kilómetros con la mayor de las comodidades, pero con la capacidad de pegarte al asiento por su agilidad y ritmo cuando te pones las botas de cuero de Stig.

Llevamos recorridos unos pocos kilómetros en la prueba del Aston Martin DB11 y ya sabemos una cosa: el DB11 se siente muy agusto en circuitos, pero en carretera convencional es monstruoso. La fórmula de motor delantero y tracción trasera va en el ADN de la serie DB.

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Y ¿cómo es su diseño?

“Aston Martin tiene que construir los coches más bonitos del mundo”, en palabras de su Director General. Y se suelen acercar bastante casi siempre. Por ejemplo, el nuevo techo de aluminio lo puedes elegir en negro o en el color de la carrocería. Solo tienes que hacer un par de ‘clicks’ en su adictivo configurador online.

Yo prefiero la parte trasera adornada con las luces LED en forma de boomerang, que la delantera, donde la parrilla frontal intenta parecerse a la de un Ferrari F12 sin conseguirlo. En el Aston Martin DB11 la aerodinámica también juega un papel importante.  Las ‘branquias’ laterales consiguen liberar presión al paso de rueda delantero, mientras que para el trasero se crea un ‘alerón virtual’ desde las tomas del pilar C hasta el maletero.

Supongo que la practicidad en este coche no es importante

No completamente. Aston Martin afirma con orgullo que hay 65 mm más de distancia entre ejes, 28 mm más de ancho y 50 mm más de largo con respecto al DB9. Estas medidas se traducen en 10 mm más de espacio en la parte delantera, 54 mm más para la distancia de la cabeza con el techo y 87 mm para el espacio de las piernas en la parte trasera. Aún así, es mejor usar los asientos traseros para meter bultos antes que personas, por pequeñas que sean. Además el maletero solo tiene espacio para dos pequeñas maletas, eso sí, suficientes para pasar un fin de semana en tu casa de la Costa Azul.

¿Y el interior?

Es una mezcla, aunque tengo que decir que la prueba del Aston Martin DB11 la hicimos con una unidad de pre-producción. Hay mucha calidad y detalles hechos a mano. Me gusta el cuero de las puertas y las costuras alrededor de la pantalla del navegador. El cuadro de instrumentos es digital y yo preferiría uno físico que al menos tuviera tacómetro. ¿Y soy solo yo o me parece que los tiradores de las puertas tienen forma fálica?

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Te sientas bajo, muy bajo, pero en ningún momento pierdes visibilidad. Es un Aston con todas las letras, lleno de materiales caros y que encima ahora el sistema de información y entretenimiento lleva el sello de Mercedes, con una pantalla central de 8” donde podrás ver entre otras cosas las cámaras de 360 grados.

Entonces ¿el motor es Mercedes también?

No, más adelante habrá un motor Mercedes V8 de 4,0 litros que montará el nuevo Vantage, pero ahora vas a tener que conformarte con el V12 biturbo de 5,2 litros. 600 CV a 6.500 rpm, 700 Nm a 1.500 vueltas, 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, y 320 km/h de velocidad máxima. Y todo esto con un peso de 1.770 kilos. Simplemente impresionante.

Inevitablemente, sin embargo, el sonido que sale por sus escapes es menos embriagador que el de su predecesor de 6,0 litros. Cuando pasas de las 3.000 rpm y entran en acción los turbos, la canción que se escucha hasta que llegas al límite de las 7.000 rpm no tiene la misma intensidad que antes. Es un poco decepcionante, pero lo puedes ajustar gracias los modos de conducción: GT, S y S+. Es un comienzo prometedor para los nuevos Vantage y Vanquish que están aún por llegar.

Olvida el sonido. ¿Cómo va?

En términos de rendimiento, es un gran paso adelante. Hay un pequeño retraso en el turbo, pero sientes constantemente la fuerza que llevas debajo de tu pie derecho. En la autopista le da igual que vayas a 100 o 200 km/h, siempre cumple a la perfección. En una carretera revirada, estás deseando que entre la siguiente marcha de la caja de cambios ZF de ocho velocidades en torno a las 4.500 rpm.

Los amortiguadores son adaptativos a través de los tres modos nombrados anteriormente: GT, S y S+. De hecho, en el modo S+ puedes comprobar lo bien que se agarra el Aston Martin DB11 y cómo es de sensible su dirección y su acelerador. Tienes que controlar el peso y saber manejar bien los frenos de acero sin que se calienten en exceso. En ningún momento sientes que la suspensión o los neumáticos estén llegando a sus límites, porque en esta prueba del DB11 he comprobado que se mueve con la soltura de una bailarina.

Aston conoce bien a sus clientes

Costó que el DB9 se comportara como debía, pero el nuevo DB11 va en carretera como Dios manda desde el principio. No intenta nada extravagante, pero es un sólido comienzo para el cambio que quiere Aston Martin. Tiene que superar rivales muy duros, pero pocos de ellos se pueden conducir en el día a día de forma tan cómoda con el Aston Martin DB11.

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