El CEO de Volvo considera una mala idea dar ayudas para comprar coches eléctricos

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"Me gustaría que hicieran más en infraestructuras para animar a la gente a comprar vehículos eléctricos, o incentivos fiscales", declaró Jim Rowan a Business Insider.

Ahora que en España se han eliminado las ayudas para la compra de coches eléctricos a través del Plan Moves III, salen a la palestra informativa directores ejecutivos de compañías automotrices apoyando que esas subvenciones para adquirir un vehículo de cero emisiones son una mala idea y hay que acabar con ella.

El primero en manifestar su oposición a las bonificaciones gubernamentales fue Elon Musk, quien, a través de su red social X (Twitter) dijo: "Quitad los subsidios. [Eso] sólo ayudará a Tesla. ¡Además, eliminad los subsidios de todas las industrias!". Y eso que es propietario en un 15% de la compañía estadounidense...

Ahora, nuestros compañeros de Business Insider han hablado con el CEO de Volvo, Jim Rowan, que también mantiene la misma postura. "No suscribo el hecho de que el Gobierno deba dar incentivos para que la gente compre vehículos eléctricos", declaró el ejecutivo en una entrevista después de los resultados anuales de la compañía sueca.

Según la opinión de este directivo,las administraciones estatales deberían invertir el dinero para la compra de vehículos eléctricos en otros menesteres: "Creo que los gobiernos tienen suficiente en qué gastar el dinero, en términos de sanidad y educación, que no deberían necesitar subvencionar industrias".

De la misma manera, Rowan añadió que aboga por otras medidas: "Me gustaría que hicieran más en infraestructuras para animar a la gente a comprar vehículos eléctricos, o incentivos fiscales, pero no soy partidario de las subvenciones en sí".

Estas palabras llegan tras las órdenes ejecutivas de Trump en las que quiere acabar con el programa de subsidios para coches eléctricos aboliendo el crédito fiscal de 7.500 dólares (7.220 euros) para los coches de cero emisiones en Estados Unidos.

El director ejecutivo de la firma de Gotemburgo dio su versión sobre las subvenciones tras dar a conocer los resultados de Volvo en el cuarto trimestre de 2024. Según Rowan, la industria se vería "severamente puesta a prueba" en un "desafiante" 2025 si sigue habiendo ayudas para este tipo de segmento.

Estas palabras vienen acompañadas de hechos porque la marca sueca ha decidido abortar su objetivo de comercializar solo coches eléctricos para 2030. Asimismo, en la presentación de cifras dio a conocer que han disminuido los ingresos operativos y los márgenes en el último trimestre. Y por si fuera poco, sus acciones cayeron hasta un 10% hace una semana.

El CEO de Volvo incidió a BI que su empresa se tendría que plantear la inversión para fabricar futuros coches eléctricos en el Viejo Continente, si el presidente de Estados Unidos mantiene su intención de imponer aranceles a los países de la UE. Ya avisa que esas tasas a los estados miembros de la Unión Europea podrían acarrear un incremento en los precios de los automóviles en EEUU.

"En última instancia, podría hacerlo más caro para el cliente final", manifestó el directivo, que apostilló el motivo de esa subida, puesto que dependerá de la cantidad de esos impuestos. Si son muy altos, las marcas automotrices podrían cambiar su política y en vez de subir los costes a la producción hacerlo a los consumidores.

"Si vas a trasladar una producción que es cara... (si los aranceles son) inferiores a cierta cantidad, no tiene sentido. Hay que asumir esos aranceles o intentar repercutirlos al cliente", dijo Rowan.

La primera piedra en el camino la encontró Volvo con su nuevo EX30. El SUV eléctrico ha visto retrasada su llegada al país de las barras y estrellas como consecuencia de los aranceles del 100% a los vehículos eléctricos fabricados en China que impuso la Administración Biden el año pasado y que parece que tendrán continuidad con Trump.

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