De esas colaboraciones extrañas que existen y que siguen sorprendiendo. Brabus modificó el primer Tesla Roadster

Brabus Tesla Roadster
Brabus Tesla Roadster

Brabus es conocido por sus proyectos con modelos de Mercedes-AMG. Pero hace 18 años modificó el primer Tesla Roadster y dio vida a una nueva división de su negocio.

Allá por el año 2008, Tesla aún era un fabricante de coches poco conocido. La compañía de Elon Musk empezaba en el mundo del automóvil y todavía no había lanzado el modelo que dio inicio oficialmente a la revolución del coche eléctrico. Por aquel entonces, comercializaba el Tesla Roadster, un pequeño vehículo eléctrico que, pese a su poca repercusión, llegó a recibir el tratamiento de Brabus.

Decimos que el Tesla Roadster tuvo poca repercusión porque fue la primera aventura de la marca en la industria del automóvil y lo hizo utilizando un chasis y una estructura que no era propia, sino que estaba basada en la segunda generación del Lotus Elise. A pesar de ello, logró sentar las bases de lo que hoy es Tesla, la marca referente en movilidad eléctrica a nivel mundial.

El Roadster era un deportivo de dos puertas descapotable con apenas 3,9 metros de largo que Tesla presentó al mundo a finales de 2006. Sería necesario otro año y medio para que la primera unidad saliera de la línea de montaje en dirección al garaje de su propietario. Solo se fabricaron 2.450 unidades y una de ellas fue modificada por Brabus, famoso preparador asociado a los modelos de Mercedes-AMG.

Brabus Tesla Roadster, el primer coche eléctrico modificado

Brabus Tesla Roadster
Brabus Tesla Roadster

Bautizado como Brabus Tesla Roadster, este proyecto, que fue descrito como el primer coche eléctrico modificado, vio la luz en el Essen Motor Show de 2008. Fue el resultado de una colaboración entre Tesla y la división Brabus Zero Emission, en la que el preparador alemán aprovechó para dar forma a un exclusivo programa de personalización para el descapotable.

Esta iniciativa no acabó en el Tesla Roadster. La división Zero Emission de Brabus sigue muy activa actualmente, trabajando con Smart para dar vida a las versiones más deportivas de sus coches eléctricos. En el pasado también desarrollaron proyectos que incluyeron un Tesla Model S de Brabus, un Smart EQ ForTwo e, incluso, un Porsche Taycan.

Pero el Roadster fue el primero de todos. El preparador teutón, conocido por extraer el máximo potencial de las mecánicas sobrealimentadas de Mercedes-AMG no le otorgó más potencia al primer coche de Tesla, pero sí que trabajó en su diseño para que tuviera una estética más deportiva, acorde a lo que debe ser un Brabus.

Terminado en blanco mate, el Brabus Tesla Roadster recibió un paragolpes delantero rediseñado con un splitter de fibra de carbono y luces de circulación diurna integradas en la parrilla. También se añadieron unos nuevos contornos superiores para los faros que le otorgaban una mirada más agresiva al roadster eléctrico.

Por otro lado, los especialistas de Brabus instalaron mejoras como luces de acceso que se activaban al tirar de las manillas de las puertas, tomas de aire de fibra de carbono en los laterales y una zaga donde destaca el alerón trasero y un difusor, ambos fabricados en fibra de carbono para seguir manteniendo a raya el peso. Los pilotos traseros recibieron un nuevo fondo blanco.

El conjunto lo remataba con unas nuevas llantas de aleación ligera Brabus Monoblock S optimizadas en peso, con 18 pulgadas en el eje delantero y 19 pulgadas en el trasero, y revestidas con neumáticos Pirelli P Zero Nero. Además, el preparador instaló un sistema que emulaba diferentes sonidos, como el de un motor V8 o el de un coche de carreras.

Brabus Tesla Roadster
Brabus Tesla Roadster

El programa de personalización de Brabus para el Tesla Roadster también incluía opciones para el interior. La gama de productos comenzaba con unas placas para los umbrales de las puertas que lucían el logotipo de Brabus iluminado.

Además de este detalle, la cabina fue trabajada en detalle para incluir una nueva tapicería de cuero perforado en negro y blanco para los asientos, y Alcantara para recubrir todo el salpicadero. Los especialistas en interiores de Brabus también añadieron costuras blancas en contraste, tapizaron la palanca de freno de mano y forraron el suelo con una nueva moqueta.

El rendimiento del Tesla Roadster

Donde no hubo cambios fue en el apartado mecánico. Por entonces, la tecnología del vehículo eléctrico era todo un misterio, tanto para fabricantes como para usuarios y preparadores, por lo que trabajar para aumentar la potencia de un motor eléctrico era algo impensable.

No obstante, Tesla había instalado un motor eléctrico de inducción trifásico que desarrollaba 185 kW (252 CV) de potencia con un par motor de 270 Nm. Más tarde, la compañía de Elon Musk presentó la versión Sport del Roadster, lo que sirvió para añadir más potencia gracias a un nuevo motor que generaba 215 kW (292 CV) de potencia y podía girar hasta las 14.000 rpm.

Con todo, el Tesla Roadster era lo suficientemente rápido como para pasar de 0 a 100 km/h en 4 segundos, cifra que bajó hasta los 3,8 segundos en la versión Sport. También equipaba una batería de 53 kWh con la que anunciaba autonomías de hasta 400 kilómetros, aunque hubo una versión con una batería de 80 kWh que elevaba esa cifra hasta los 640 kilómetros, al menos teóricamente.

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España